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Una orquídea subestimada

Eulophia guineensis
Una flor por la mañana, abriéndose. Durante unos dos días seguirá creciendo, el espolón apuntando al cielo.
Eulophia guineensis
Este año sólo serán cuatro flores; la he despertado tarde y cuando lo hice, estaba llena de lapas.
Eulophia guineensis
La desperté tarde y mal y por eso, incluso limpia y desparasitada, en su nuevo sustrato, una de las varas (en la foto, el brote superior) no consiguió prosperar.
Eulophia guineensis
Los brotes parecen pequeños y frágiles, cada año me parece que son menores – pero los bulbos cada año acaban siendo mayores que el del año anterior.
Eulophia guineensis
Las varas de Eulophia guineensis crecen con extraordinaria rapidez.
Eulophia guineensis
Desde cualquier perspectiva el espolón de las flores de Eulophia guineensis es espectacular.
Eulophia guineensis
Las flores de Eulophia guineensis se abren en rápida sucesión
Eulophia guineensis
Las flores muestran fuertes contrastes entre verde, morado y blanco al sol …
Eulophia guineensis
… y lucen muy bonitas, extrañas y vibrantes.
Eulophia guineensis
Cada día están más luminosas pero la tercera flor se pliega sobre si misma – ¿estará polinizada? Puede ser, ya que Eulophia guineensis en Canarias permite el cultivo exterior durante todo el año.

 

Ε

 

 

 

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Labios húmedos

Todo el mundo sabe que no se debería pulverizar agua encima de las flores, pero aun no he conocido a nadie que se haya podido resistir a unos labios húmedos.

Phalaenopsis noid

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Muchas orquídeas protegen sus órganos sexuales de la lluvia con el sépalo superior, haciendo de paraguas y directamente localizando tanto el polen bajo una capucha y el estigma en la parte inferior de la columna.
En su evolución no tuvieron en cuenta sin embargo al humano orquidófilo…

labios húmedos 3.JPG

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Al entrar agua en la cavidad estigmática se puede producir el
deterioro de la sustancia gelatinosa que contiene – pierde su receptividad para el polen y la flor se marchita al carecer de su función primordial.
Puede también provocar que se cierre la cavidad como si se hubiera dado una polinización, pero pronto la flor abortará el proceso por la ausencia de polen.

En ambos casos nos quedamos sin flor, por un arrebato de cursilería. Y una foto.

labios húmedos 6.jpg

Phalaenopsis noid

Parece un acto reflejo, cada vez que vemos gotas en una flor
– cualquier flor –
o adornando el borde de una hoja – cualquier hoja –
asociamos rocío y frescor, el último alivio ante un día de verano
que otro día más promete ser caluroso y reseco.
En el aire flotan copos de algodón y hasta los lagartos buscan
alguna sombra.

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Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'

En todas las orquídeas, donde el labio forma una especie de
recipiente (todas las Cipripedinae, pero también Coryanthes etc.) que podría llenarse de agua de lluvia, hay un paraguas.
En los zapatos de venus es evidente el parecido de las flores con
las hojas de la carnívora Nepenthes. Ambas previenen el agua: las primeras, porque el zapato es una trampa no mortal para los polinizadores y tiene que estar seca, las otras porque el agua diluiría las encimas digestivas en el fondo de la jarra, que sí es una trampa mortal…

labios húmedos - Phalaenopsis

”…take my lips,
I want to lose them …”

Simons/Marks, 1931

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Λ

Esponjas recicladas

esponjas recicladas 1

Hojeando en  la red páginas sobre bromeliáceas me encontré con este sistema tan simple como inteligente para sembrar bromeliáceas epífitas, especialmente del género Tillandsia. Lo intenté una vez y con éxito al primer intento. Bueno, éxito relativo, pues la germinación hasta la primera fase de las incipientes primeras hojas fue rápido, pero un olvido de dos días y la pérdida de todas las plantas fue más fulminante aun.

La idea desde luego me siguió rondando. Meses más tarde maduraba una cápsula de Eulophia guineensis, una orquídea terrestre africana, que no tenía intención de sembrar de forma asimbiótica. Al ver las semillas, pequeñas, pero enormes en comparación con las minúsculas semillas de todas las orquídeas epífitas, pensé que sería una buena idea intentar con una orquídea  El Experimento de las Esponjas Recicladas.

esponjas 2 - semillas y cápsula de Eulophia

El procedimiento es de lo mas simple. Se esparcen las semillas sobre la superficie de la esponja (en el caso de las semillas de Tillandsia, que están provistas de pelos que les permiten viajar con el viento, se suele usar la cara verde de la esponja,  más áspera, a la que se adhieren estos pelos de forma irreversible, dando estabilidad) y esta se moja. Como las semillas incluso de Eulophia son pequeñas en comparación con las de Tillandsia, y el embrión de una orquídea no tiene tejido (endospermo) que lo alimente hasta formar raíz y hoja, he alterado un poco las condiciones del experimento.

esponjas 3 - semillas de Eulophia detalle
Las semillas de las orquídeas solo están provistas de la testa, una malla de células que envuelve un embrión central.

Las semillas de las orquídeas son todo un mundo, no solo en formas y particularidades. Su pequeño tamaño y la enorme cantidad que una cápsula puede contener (hasta varios millones de semillas según la especie) han atraído el interés de muchos científicos. Para los que quieran adentrarse en una lectura adicional nada fácil está el exhaustivo trabajo recopilatorio de Joseph Arditti y Abdul Karim Abdul Ghani, Numerical and Physical Properties of Orchid Seeds and their Biological Implications.
Grande fue mi sorpresa al descubrir, que resulta falso que las orquídeas terrestres son las que tienen las mayores semillas en comparación con las epífitas. Según este estudio, la ‘flotabilidad’ (tanto en el aire como en el agua) es la característica decisiva para este tipo de semilla, y esta depende en gran medida de la cantidad de aire de que contiene la estructura que forma la testa. De hecho, las semillas de Eulophia, tienen muy buena flotabilidad a pesar de ser grandes y pesadas.

esponjas 4 - siembra en esponja
Al esparcir las semillas en las tres esponjas, queda evidente la enorme cantidad de semillas que contiene la cápsula. En la esponja a la iquierda aun se ven los restos de las semillas de Tillandsia hondurensis, mucho mayores.

El primer paso es idéntico a la siembra de Tillandsia, esparcir las semillas sobre las esponjas. Elijo ambas superficies por si hay alguna diferencia al germinar, si es que hay germinación. Luego preparo la ‘pócima de crecimiento’, que ante todo deberá contener azúcares. No medí las cantidades. Agua, azúcar, unas pocas gotas de abono líquido de orquídeas (9-8-8, más minerales diversos), una tableta de vitamina b1. Tomé lo que tenía a mano, sin pensármelo mucho.
Desventajas: este experimento no se puede reproducir. Ventajas: disfruto jugando.
Lleno el recipiente unos pocos cm, hasta que empiezan a flotar las esponjas. Dejo que empapen y vuelvo a rellenar. Las esponjas están en agua hasta la mitad. Tapo.

esponjas 5 - hecha la siembra
Hecha la siembra espero que las esponjas empapadas logren mojar las semillas.

Al día siguiente la tapa está húmeda por dentro, pero las semillas siguen secas. No queda otra que pulverizar finamente. Por supuesto, la mini-growbox solo pasó la primera noche en la mesa del balcón. Con unos pocos minutos al sol, se recalentaría tanto (el volúmen es muy pequeño) que sería el prematuro final del experimento. Está con buena luz, pero sin sol directo, dentro, a unos 21ºC bastante constantes.

ensponjas 6 - semillas cuajando con agua
A los dos días, las semillas mojadas se ven así.

Una vez empapadas, las semillas dejan ver con claridad que cada una lleva una esfera, un poco ovalada, que es el embrión. Al segundo día esto es muy evidente, tanto en las semillas sobre las esponjas como en aquellas que flotan en el líquido o están pegadas al recipiente. También es evidente algo que no había previsto, pero muy de esperar: ¿un líquido azucarado al aire libre qué hace? Pues fermentar. Pronto tendré que reemplazar el mejunje alcohólico. Cada día reemplazo el líquido con agua limpia, a la tercera o cuarta vez vuelvo a poner ‘nutrientes-mix’. La bandeja también pasa destapada al aire libre, siempre en días nublados y a la sombra, por si acaso, durante cortos períodos de tiempo: quiero evitar que se formen hongos que puedan ahogar a las semillas.

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Pinguicula sp., el pequeño ayudante del jardinero

Han pasado diecisiete días y aun no hay ningún embrión reverdecido. Pero hay mucha vida, entre otras criaturas están las larvas de la mosca del sustrato (Sciaridae), que comen en el fondo del pequeño estanque de agua. Con cada cambio de agua a su vez pasan a ser comida para los peces del acuario. Las que consigan escapar y salir al exterior como mosca adulta ya tienen a una pequeña Pinguicula, hambrienta y pegajosa, esperándoles. Todo un biotopo con su cadena de depredadores y, vigilante, su deux ex machina particular, el mismísimo jardinero.

esponjas biodegradables
La vida se abre paso – no germinan las semillas pero las esponjas son biodegradables!

Mientras la Pinguicula hacía su trabajo, lo mismo hacían todos los habitantes menos visibles del mejunje: poco a poco las esponjas desaparecen, concretamente la parte amarilla de las esponjas. Obviamente el líquido abonado alimenta bien. Por lo tanto, poco a poco dejo que se seque todo. Fin de este experimento.
Menos mal que Eulophia guineensis se multiplica sin dificultades usando bulbos traseros.

∗∗∗

Ya hay varias Tillandsia con cápsulas que pronto podré sembrar. Será, eso sí, sobre esponjas nuevas, y el riego será exclusivamente con agua.

Tillandsia tricolor
Tillandsia tricolor

continuará…

dormancia – orquídeas sin hojas

la bella durmiente: Eulophia

dormancia 2: barkeria

Dormancia 3: Galeandra
Cuando se tiene afición por las orquídeas, es muy probable que la colección algún día se vea incrementada por alguna especie de hoja caduca. Son muchas las orquídeas – epífitas y terrestres – que optan durante su ciclo anual por desprenderse de una parte o de todas sus hojas, quedando tan solo los pseudobulbos, pelados y aparentemente secos, y en el caso de las terrestres a veces ni eso. Incluso hay orquídeas epífitas sin bulbos – monopodiales casi todas – que pueden perder todas sus hojas, dejando a la vista tan solo un amasijo de raíces fuertemente pegadas al tronco o a la rama que las vio nacer. Luego están aquellas especies que aparentemente nunca tienen hojas, pero esa es una historia que se contará en otro lugar, en otra ocasión.

La razón por la que una planta opta por descartar las hojas que le sirven para asimilar y crecer y en las que tiene almacenadas buena parte de su masa orgánica siempre es la misma: evitar la muerte de toda la planta por deshidratación. Deshacerse de las células verdes, las que convierten la energía solar en crecimiento, es un riesgo calculado y necesario cuando escasea el agua. Sin agua, la célula verde no cumple con su función. El ciclo del agua – transpiración y evaporación, y la reposición del agua a través de las raíces (mayoritariamente) – es el circuito imprescindible de la planta tanto para poder asimilar, como para respirar, como para la absorción de minerales y el transporte de estos, y finalmente, el transporte de los productos asimilados en las hojas hacía su lugar de destino: flores, frutos y semillas. En cuanto una hoja siente estrés hídrico, cierra los poros (estomas) que tiene repartidos por el envés. Si esto no es suficiente, directamente reduce la asimilación o cambia de tipo de asimilación, abriendo los estomas solo por las noches. Si el ahorro hídrico sigue siendo insuficiente, la planta reduce la superficie de asimilación: menos hojas transpiran menos.
dormancia 4: yema Eulophia

dormancia 5: Barkeria yema

dormancia 6: Galeandra yema
El aficionado inexperto, al ver las hojas amarilleando y mustias, intuye falta de agua y riega. Por lo general esto equivale a una muerte segura de la planta.  Al contrario de muchas plantas ornamentales anuales y perennes, que crecen y florecen en función de la cantidad de agua y abono que reciben, las plantas de hoja semicaduca o caduca están programadas para un parón drástico en su crecimiento. No van a dejar de desprenderse de sus hojas aunque reciban agua, pero las raíces, que pasivamente absorben agua aunque no la puedan transportar a ninguna parte precisamente por faltar hojas que transpiren, ante tanto encharcamiento mueren rápidamente. Para la planta, ser de hoja caduca no es opcional. La dormancia está programada para poder sobrevivir en épocas de sequía (ya sea invernal o estival) y es tan obligatoria como segura es la llegada de la estación de sequía anual.

Al terminar la fase de dormancia, las yemas empiezan a engordar y a crecer. Vuelve a aparecer tejido verde tierno, células llenas de clorofila que convierten la energía solar en masa vegetal. Al principio, la planta crece tirando de sus reservas: los pseudobulbos tienen almacenados agua y nutrientes. Las raíces del año anterior, con el velamen blanco, seco y receptivo están a la espera de la primera humedad, de las primeras gotas de lluvia. La mayoría de las orquídeas retienen aun el crecimiento de nuevas raíces. También el cultivador esperará con los riegos: aumenta cuidadosamente la humedad ambiental, pulveriza ligeramente, tienta a la planta sin obligarla …

Las primeras raíces aparecerán mucho mas tarde, buscando encontrar humedad en el sustrato aun seco, alentadas por la alta humedad ambiental que han dejado las primeras lluvias.dormancia 7: Eulophia en mayo

durmiente 8: Barkeria Marsh Monarch en May

durmiente 9: Galeandra en mayo
A mediados de mayo las plantas ya han reverdecido y están llenas de vida. Eulophia guineensis este año no florecerá – la vara floral aparece antes o junto al nuevo brote, y si no ha aparecido ya, es que este bulbo no va a florecer; sin embargo hay raíces gordas y frescas, la base del nuevo bulbo ya comienza a hincharse y ha aparecido un segundo brote en un bulbo trasero. En esta fase Eulophia está recibiendo fuertes riegos, casi diarios, y ligeros complementos de abono líquido. Está en semi sombra en el jardín, con intervalos de sol por las mañanas, con máxima ventilación.

Con muchas yemas pero un solo brote nuevo, Barkeria es fiel al modus operandi de su género:  crecimiento en un breve plazo de tiempo, las raíces del año anterior asumiendo todo el trabajo, hojas correosas, grandes y pocas. La planta, que vino sin sustrato en una maceta de plástico llena de raíces blancas, muy gordas, ha sido trasplantada recientemente a un cesto, igualmente sin apenas sustrato, pero con fibra de palmera que tapiza el cesto por dentro, protegiendo las raíces sin taparlas. Riegos fuertes cuando las raíces están blancas en su totalidad; hasta que no se secan todas las raíces y el cesto, no hay nuevo riego. Pulverizaciones diarias. Posición muy luminosa, con intervalos de sol directo, muy aireada, y todo a la espera de a) raíces y b) que crezca fuerte la vara floral que ya se adivina en el meollo del abanico de hojas: la pequeña hoja que se ve es una bráctea (la espata de otras orquídeas del grupo de las Laelia) que viene llena. Barkeria comienza la vara floral mucho antes de acabar con el crecimiento del pseudobulbo.

Si Eulophia es compacta, jugosa y muy rústica, Galeandra es delicada y frágil. En apariencia, pues el brote crece con el mismo vigor de su compañera africana y las raíces son gordas, blancas y aptas para captar la mas mínima lluvia que caiga encima. De momento el nuevo tallo está a medio crecer, sin atisbo de vara aun. La planta está plantada en un cesto, para garantizar un máximo drenaje. Recibe ligeros riegos y frecuentes pulverizaciones, hasta varias veces al día. Entre riegos, tanto el musgo que sirve de referencia, como la base del cesto se secan antes de volver a regar. Apenas recibe abono. Está al aire libre, bajo un tamiz que no permite que le de el sol de lleno, colgando entre muchas otras plantas que entre todas hacen un ambiente húmedo  y algo fresco.
dormancia 10: la primera en flor, Barkeria
Llenamos la oncena con la primera floración, a mediados de junio de Barkeria Marsh Monarch ‘Pedro Zerolo’. Es ahora que brotan las primeras raíces, de unos 2 cm la mayor, muy gordas, muy verdes. También hay alguna punta de raíz del año anterior que vuelve a crecer.
Galeandra sigue igual de delicada, las hojas presentan daños de alguna plaga, pero sigue creciendo y hay buenas raíces.
Mientras, Eulophia está engordando sobre todo por debajo de linea de tierra, brotan nuevas raíces a media altura de los nuevos bulbos y está gozando de los frecuentes riegos y algún abono. Es con diferencia la planta mas frondosa de las tres a estas alturas del año.

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