Archivo de la etiqueta: Cattleya

peck(h)aviensis

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis es el híbrido entre Cattleya schilleriana y Cattleya aclandiae, dos especies brasileiras de porte pequeño

Siempre es estupendo tener una joven orquídea que va a florecer por primera vez.

Más aun cuando se trata de una especie o híbrido que nunca antes has tenido en flor, y a la que sólo conoces por haberla visto en imágenes de otros.
En las especies de Cattleya, por lo general, la variabilidad de las flores es grande, y en los híbridos primarios esta variabilidad no hace más que aumentar. Sólo en las propagaciones a partir de tejido (clonación) la variabilidad es casi nula y al comprar un cultivar meristemado ya sabes como será la flor cuando florezca la planta.

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis apenas forma una espata; esta a veces se reduce al tamaño mismo de las brácteas. Los pimpollos se forman al abrigo de las hojas aun enrolladas, y cuando estas se abren, quedan expuestos.

Cattleya Peckaviensis es bifoliada como sus parientes. Las hojas jóvenes nacen verdes con unas pocas manchas moradas muy vistosas. También en las vainas, que protegen el bulbo, hay mucho color. Pocos días antes de secarse, estas vainas se vuelven rojas y moradas como hojas de otoño. Esta espectacular coloración coincide con una explosión de manchas en las hojas. Parece que anticiparan la flor.
Este colorido es tanto más profundo cuanto más luz y sol tenga la planta de día y cuanto más fresco haga durante la noche; pero siempre hay que ser moderado, y en un clima como el de mi zona, donde el aire seco predomina, el cultivo aconsejable es el de media sombra – a la sombra de un arbusto, como en la primera foto.

Cattleya Peckaviensis
Colores de otoño en las vainas justo antes de madurar los pseudobulbos

La anticipación es gran parte del juego … y Cattleya Peckaviensis no escatima en promesas. Siendo una planta joven, la primera floración es sólo de una única flor. Las flores solitarias suelen ser un poco mayores – este pimpollo ya va por los 4 cm – pero nada iguala a todo un racimo de flores de Cattleya.

Cattleya Peckaviensis
Viendo la coloración y el moteado de hojas y del único pimpollo, bien podría llamarse ‘Onça’, el nombre del jaguar en Brasil.

¡Ay, los nombres!
No podía ser de otra forma, siendo orquídea. Se encuentran dos registros de este híbrido en la RHS. La más antigua y, por lo tanto, el nombre reconocido es de 1901 (Hruby) con el nombre de Cattleya Peckaviensis. Y luego hay un segundo registro de 1910 (Sir C. Marriott) con el nombre de Cattleya Peckhaviensis. Casi todas las entradas en la red de redes se escriben con la hache intercalada, obedeciendo al ‘sentir ortográfico’ de este nombre en los idiomas anglosajones pero, el nombre correcto es el otro …

‘Hruby’ es el Baron Theodor Karel Josef Hrubý z Gelení (1826-1914) de Petschkau – Pečky en checo – en Bohemia (Cervené Pečky, al este de Praga), donde reunió la mayor y más importante colección de orquídeas del Imperio Austro-Húngaro de finales del siglo XIX.
De esta colección apenas han sobrevivido unas 300 láminas en gouache hechas por Karolina Masek.

El pimpollo – como una aceituna lustrosa y pintada –  aumenta visiblemente de tamaño de día en día y, durante la última noche, abrió.

Cattleya Peckaviensis
Esto es lo que en algunos foros se describe como ‘electric magenta’. Pues si …

Conociendo un poco la anatomía de una flor de Cattleya, es evidente que las dos hojas del pseudobulbo con su moteado de gran contraste, como los cinco pétalos con un contraste aun mayor, forman un conjunto, un aparato visual dedicado a llamar la atención y dirigir el interés al centro mismo: a la señal (amarilla a nuestros ojos) que aparece justo enfrente de la columna que contiene polen y estigma de la flor.

Cattleya Peckaviensis infrared simulation
Una foto editada con ‘infrared simulation’ muestra en blanco y negro todo el contraste presente en el aparato visual – hojas y pétalos forman una unidad y apenas se distinguen. La señal, que para los polinizadores muy probablemente sea una señal en UV, la he marcado en amarillo, tal como la ve el ojo humano.

El labelo, idealmente plano, es la plataforma perfecta para que pueda aterrizar un insecto sin resbalarse.  Ignoramos que sensación de color tendrá el insecto que enfoque la flor y su señal; para nosotros es amarilla. Fotografías con cámaras especiales capaces de captar tanto la luz infraroja (IR) como ultravioleta (UV) revelan que muchas flores, además de las señales visibles tienen otras que sólo son visibles a los insectos que las polinizan.
Estas señales las conocemos de muchas flores, las encontramos en las flores de Dietes y Neomarica, en las minúsculas flores de Cymbalaria muralis y Anagallis, y es muy probable, que la señal en esta flor de Cattleya Peckhaviensis además del color visible tenga un segundo color oculto para nosotros.

Quien quiera ver imágenes de flores que visibilizan los colores UV y IR no visibles al ojo humano puede bucear entre las fotografías del fotógrafo Bjørn Rørslett.

Cattleya Peckhaviensis a contraluz
A contraluz, la flor que es color verde oliva se vuelve de color cobre con motas carmesí.

Por si los atractivos visuales no fueran del todo seguros, la flor comienza a emitir olor al segundo día. Un aroma fuerte, con dulzor de Cattleya y muchos matices de especias, agradable. Que sea un olor diurno se corresponde con el aparato visual: los polinizadores  sólo vuelan de día.

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’, con luz indirecta
Cattleya Peckhaviensis 'Sobral'
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’ – menos el labio, toda la flor es altamente brillante.
Cattleya Peckhaviensis 'Sobral'
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’, detalle de la columna, la señal y parte del labio

 

„Meu bem,
ouve as minhas preces …“

Luísa Sobral, Salvador Sobral (2017), obrigado

a

a

Π

Lost – pérdidas tontas

Cattleya maxima Cattleya violacea
Cattleya maxima x C. violacea = C. Walther Wolff; es esencial guardar el ritmo de riegos y períodos secos para no perder todas las raíces en el género Cattleya y ser muy prudente con los abonos orgánicos

No solemos presentar las plantas que se nos mueren. En los foros acaso pedimos ayuda urgente, con foto incluida de hojas mustias, de cualquier Phalaenopsis sin nombre. Pero las plantas de coleccionista, caras y menos frecuentes, difíciles de conseguir si no vives cerca de un productor, las que son exigentes en su cultivo –  esas plantas solo aparecen en portada cuando están en flor, espectaculares, llamativas y sobre todo: vivas.

Hemos de asumir que la primera razón para la pérdida de una planta – tanto las especiales como las ‘del montón’ –  se debe al mal cuidado por nuestra parte. Posibles ‘colapsos mesofílicos’, ‘raíces encharcadas’ o las temidas ‘infecciones fúngicas y víricas’ son tan solo síntomas secundarios. La falta de atención o de conocimientos por parte del aficionado son las razones que paulatinamente han llevado a que se debilite esa planta que finalmente perderemos presa de una infección oportunista y secundaria.

Contra eso no hay fitofármaco que valga.

Laelia anceps
Laelia anceps, muerta en el segundo invierno por no prevenir que se mojaran repetidas veces las raíces al cultivarla al aire libre. Estas Laelias forman raíces una o dos veces al año y lo ideal sería cultivarlas sobre un tronco – cada raíz vale su peso en oro…

Pero si hay otras muchas cosas que podemos hacer.
Empezamos antes de adquirir nuestra orquídea: ¿Qué planta escogemos y dónde la compramos?
Cada planta, cada orquídea tiene ciertas necesidades vitales específicas, según su origen. Para algunas – las que tienen una distribución amplia incluyendo regiones con (micro)climas diversos – estas condiciones buenas para su crecimiento son amplias. Otras en cambio, adaptadas a un entorno específico, requieren de estas condiciones específicas para poder sobrevivir en cultivo.
Las plantas no se adaptan a nuestras condiciones – somos nosotros los que tenemos que adaptar el lugar de cultivo a las necesidades de nuestras plantas.
Elegiremos las plantas a las que nosotros nos podamos adaptar.

Oncidium tigrinum
El espectacular Oncidium tigrinum proviene de zonas altas de Mexico y necesita de noches francamente frías por lo menos durante su período de reposo para formar bien su nuevo pseudobulbo. Al faltar el frío, las yemas no prosperan. Solo consiguió florecer una vez.

Independientemente de donde vivamos siempre es preferible adquirir nuestras plantas en un vivero especializado. Con esto nos aseguraremos en gran medida que las plantas no provengan de extracciones ilegales. Además de que plantas extraídas directamente de la naturaleza son difíciles de cultivar, las especies de orquídeas terrestres y epífitas están protegidas por ley, tanto a nivel nacional como por regulaciones internaciones (CITES). Para híbridos no existen estas restricciones.
Los híbridos suelen ser mucho más vigorosos que las especies – para los que comienzan con la afición ¡son la mejor opción!
Al comprar en mercados, grandes cadenas o incluso en floristerías tenemos que tener en cuenta, que no sabemos cuánto tiempo y bajo qué condiciones – pésimas en luz y ventilación, eso es seguro – han estado las plantas en los mostradores y previamente en los contenedores del transportista. Es frecuente que estas plantas pierdan los pimpollos o incluso que pierdan la floración y alguna hoja cuando lleguen a casa. Envueltas en plásticos, y con nula ventilación, cualquier hongo se siente a gusto. Marcas redondas y negras en las hojas, lunares grises en las flores, son los característicos daños.

Zygopetalum híbrido
No pude resistirme al perfume de este Zygopetalum híbrido sin nombre, a pesar de que la planta estaba muy tocada, la compré. Zygopetalum, siempre propensos a tener manchas en las hojas si la ventilación no es máxima, se resienten rápidamente si no tienen un sustrato aireado. No conseguí erradicar el hongo que llevaba de origen.

Al pedir plantas por catálogo – internet – hay que extremar las cautelas. Como novat@ jamás pediremos plantas a través de plataformas de venta online. La probabilidad de pifiarla son inmensas! Hay grandes productores de orquídeas en muchos países, hay pues en dónde elegir de forma segura y a buenos precios. Cuántos menos intermediarios haya hasta que la planta llegue a nuestra casa, mejor. Más fresca la planta y por lo general, el precio también será el mejor comprando directamente al productor.
No nos dejemos engañar por las fotos en internet: solo elegiremos plantas que podamos cultivar! Por muy bonita que sea la foto de alguna planta tropical – si no podemos ofrecer condiciones tropicales, la perderemos inevitablemente.

Paphiopedilum Clair de Lune 'Edgard van Belle'
Si ya da rabia perder a cualquier planta un poco especial, más rabia da perder una planta cara, con historia y pedigrí como este Paphiopedilum Clair de Lune ‘Edgard van Belle’ por una razón tan tonta como no vigilar el exceso de luz.

Siempre es aconsejable leer cuanto uno pueda leer y empaparse de información antes de comprar. Hoy en día internet proporciona la herramienta casi perfecta para acceder a toda la información necesaria. Lamentablemente internet no solo da acceso a la información, sino en mayor medida a la desinformación: cualquiera puede publicar, sin necesidad de probar la veracidad de lo publicado, cualquiera puede ‘copiar y pegar’ sin citar las fuentes.
Este trabajo de contrastar la información nos toca a nosotros.

¿Como hacer semejante tarea, de la que antes se ocupaban las editoriales?
Pues a) volviendo a los libros o b) buceando aun más en internet comparando cuántas más páginas mejor. Dando preferencia a páginas y entradas en los foros que tengan un mínimo de rigor científico y comparando las mismas (!) páginas de alguna wiki pero en distintos idiomas, poco a poco conseguiremos distinguir la paja del grano.

Luego toca creerse lo leído y hacer caso  … y si casi todos coinciden que los Paphiopedilum prefieren la penumbra, pues …

Los parámetros de cultivo – temperatura, luz, humedad relativa, ventilación, agua –  no se pueden sustituir por abonos o fitofármacos.

Angulocaste Joiceyii
Si un brote a medio crecer deja de crecer pero sigue igual de verde – ¡alarma! En este caso de Angulocaste Joiceyii unas orugas habían ahuecado las bases de todos los pseudobulbos, no quedando ninguna yema viable. Hay que controlar la idoneidad de los sustratos.
Brassophronitis Edna
Imperdonable dejar crecer en la misma maceta una hierba que compacta el sustrato después de haber ‘amamantado’ unos pequeños seedlings de Brassavola nodosa x Sophronitis coccinea durante más de dos años.
Iwanagaara Apple Blossom 'Tigerdee'
Que una planta sea extremadamente vigorosa – herencia de Caularthron – no significa que se la pueda perder de vista: unas semanas de sequía en verano la convirtieron en presa favorita de cochinilla (Diaspidae, Coccoidae), y adiós Iwanagaara Apple Blossom ‘Tigerdee’
Encyclia adenocaula
Encyclia adenocaula, bellísima mexicana, no tolera ni riegos en exceso ni abonos copiosos: reacciona con la podredumbre del brote en crecimiento, y, como muchas Encyclias, le cuesta brotar de yemas antiguas.
Laelia flava
Laelia flava, una de las Laelias rupestres, se cultiva bien a pleno sol. Compactas y suculentas son muy resistentes, pero a la larga, la humedad ambiental no fue la necesaria para crecer con vigor. Inmediatamente las cochinillas invadieron el rizoma oculto en el sustrato.  La planta formó varios brotes ‘de pánico’ que no fueron capaces de enraizar: las cochinillas inyectan una toxina que provoca malformaciones y impide el crecimiento radicular.

 

Λ

”  – Where do vanished orchids go? –
In nonbeing, which is to say,
everything. “

minerva mcgonagall

Crecer entre palos

“Tengo a sanantonio
puesto de cabeza
no me busca novio
pues … ¡ya no me interesa!
palo, palo palo …”

(Lita Nelson/Edmundo Arias y su Orquesta, Feria de Cali, 1958)

a

Un nuevo cesto para Cattleya Peckhaviensis.
Por lo menos esa es la idea, aun de madrugada. A medias entre descansado y desnudo, afuera el mundo aun sigue abrigado con un manto de penumbra, pero la idea ya alborota en la cabeza y está lista para salir al mundo.
cestos tremperos 1
Antes de nada apresurar el café, afinar la coordinación: primero el agua, como máximo hasta la válvula, luego el filtro, llenarlo con café recién molido – ¡hum, qué bien huele! – , enroscar, encender la llama, poner la cafetera a hervir y conectar el laptop. El orden de los factores sí altera el resultado, pruébenlo.
Y sí que está fría la silla a esta hora.
cestos tremperos 2
Hacer un cesto nuevo comienza por reunir todos los bártulos, los imprescindibles como las ramas secas de saúco, duras, casi demasiado duras como para cortarlas a tamaño con una tijera de podar al uso, y los decorativos, superfluos al final, una vez hecha la cesta, pero necesarios en el proceso de preparar las fotos, montar una escena, deshacerla, volver a pixelar, reagrupar, disparar otra vez, editar, comprobar en la pantalla una primera vista rápida, reagrupar de nuevo, cambiar el enfoque, pixelar, archivar por si acaso sirva.
cestos tremperos
El cesto será un sexángulo, de forma que necesitaré 18 o 21 trozos de ramas de saúco, tal vez incluso veinticuatro, ya veremos. Porque el tamaño, no sólo en extensión para darle a la planta espacio para uno o dos brotes consecutivos en cada dirección, sino también en profundidad sí que importa. Una única fila de palos más aumenta el volumen considerablemente, y a más volumen más retención de agua y mayor cuidado hay que tener a la hora de regar. Es muy fácil comprobar el tamaño final del cesto, jugando a hacer casitas con los palos aun sin perforar. Si resulta ser demasiado grande, o demasiado alto, con cortar un cm en cada trozo o con eliminar una fila de tres, damos con el resultado deseado.
cestos tremperos 4 o 5
Ya hace tiempo que la segunda taza de café lleva enfriándose. El asiento en cambio ha tomado una temperatura más que agradable y mientras le doy forma al cesto, perforo los trozos de saúco en cada extremo y preparo la primera fila de palos ensartados en alambre,  doy vuelta a otra idea que llevo rumiando desde despertar a oscuras. Las entradas sobre orquídeas en el blog son todas en español, y así seguirán, pero un título que no sea repetitivo para esta entrada, que ya va a ser la tercera sobre cestos,  tan solo se me ocurre en inglés.
cestos tremperos 5
Ignoro si ‘morning-wood-basket’ lo entendería alguien que entrara casualmente; sí lo entenderían aquellos que entraran a través de algún buscador de palabras y no sería por casualidad. Como tampoco es cuestión de complicar cosas simples, intento varias traducciones literales, otras explícitas, voy descartando las médicas y al final lo intento desde el alemán. Aunque una rama de saúco no se parece en nada a una ‘Latte’, que simplemente significa ‘listón’ y punto. No, no sirve.
cestos tremperos 6
En este cesto he innovado el fondo del cesto. Es un trozo de malla de plástico de una bolsa de cebollas el que forma la base y está cogida por los mismos alambres que sujetan los palos. Espero que aguante el peso del sustrato. Encima va, recortado al tamaño y  a la forma hexagonal del cesto, el tejido natural de una palmera (Livistona chinensis).
cesto trempero 7
Ahora toca trasplantar. Para reblandecer algunas raíces que se han pegado a los palos del cesto roto – ya tiene sus años -, remojo todo el cesto y las raíces sumergiéndolos en agua tibia.
Como en cualquier lengua masculinista hay infinitas variantes para cualquier tipo y condición de verga (= palo delgado) y no hay prisas para seguir con el trasplante, confío mi suerte una vez más al traductor que está a unos pocos clics de tecla, para dar con alguna traducción lúdica de ‘morning wood’ a la jerga masculina en castellano. Nada.
cesto trempero 8
En cambio, la traducción al castellano de la alemana ‘Morgenlatte‘ me la presentan como ‘café con leche por la mañana’ … no, hombre no, de tanta risa tonta que me entró acabo de regar el teclado del laptop con el poco de café frío que quedaba en la taza, asqueroso – a mi me gusta negro, fuerte, dulce – y pringoso al limpiar.
Y espero no haber despertado a los vecinos con tanto júbilo, ya ha salido el sol.
cesto trempero
Me parece muy extraño que no encuentre ninguna palabra adaptable, que además sirva para el cesto. Hasta que doy con un préstamo del catalán. Força i entusiasme.
Igual debería, antes de usarlo, contrastar la palabra con un ‘native-speaker’ catalán, pero como ya dije, tampoco hay que complicar las cosas simples.

Y esto de hacer cestos es bastante simple, la verdad.

cesto trempero 10

“… palo bonito, palo es!”

a Φ

Rhynchovola David Sander

La responsable de la letra ‘B’ en el siglas con las que solemos abreviar los nombres de los notogéneros de Cattleya híbridas, con sus enormes  flores  y  los  labelos fimbriados, es en todos los casos Brassavola digbyana.

Rhyncholaelia digbyana in Rhynchovola David Sander
Rhyncholaelia digbyana

El primero de estos híbridos ‘Brassocattleya’ (= Bc.) floreció en 1889 en los invernaderos de la empresa Veitch, resultado de cruzar Brassavola digbyana con Cattleya mossiae. Y entre las primeras ‘Brassolaeliocattleya’ (= Blc.) – si no la primera – está este interesante cruce entre Cattleya Schroederae y Brassolaelia Gratrixiae (= Brassavola digbyana x Laelia cinnabarina), presentado en 1907 por J.G. Fowler y nombrado en su honor Blc. Fowleri.

Rhyncholaelia digbyana
Rhyncholaelia digbyana

Muchos años después, Brassavola digbyana, fue separada del género Brassavola (junto a Brassavola glauca) y pasaron a llamarse Rhyncholaelia (ambas forman una cápsula con un largo saliente, o nariz, de allí el nombre). Brassolaeliocattleya debería luego cambiarse por Rhyncholaeliocattleya (cuando digbyana es el ancestro), igualmente, aquellas Cattleya que entre tanto han pasado al género Guarianthe, también cambian el nombre en sus híbridos … y todas las Laelias que han sido unificadas con el género Cattleya, pierden la ‘L’ que delata su  presencia entre los ancestros del multihíbrido moderno … y podríamos seguir y no llegaríamos a nada mas que a un final tan provisional como insatisfactorio, ya que la taxonomía de las especies está en continuo movimiento.
Para el aficionado, que busca desesperado el nombre de su híbrido en las redes del internet, solo cabe indicar que pruebe con todas las posibles combinaciones, por ejemplo en el registro de la Royal Horticultural Society (RHS).

Bc. Maronae en Rhyncholaelia digbyana
Foto publicada en 1927 en Schlechter, R.: Die Orchideen, Tabla XV, pag. 785. Este híbrido de Rhyncholaelia digbyana fue registrado en 1901.

No es Rhyncholaelia digbyana la única especie vistosa dentro del pequeño grupo de las Brassavolas. Otra candidata a reina es la extravagante Brassavola cucullata.
Descrita en 1703 (!) por Charles Plumier como ‘Helleborine floribus albis, cucullatus’, transferida luego al sistema binomial por el mismo Linnéo en 1763 como Epidendrum cucullatum (todas las orquídeas epífitas que se iban encontrando y llevando a Europa, al principio eran consideradas de un mismo género, Epidendrum). A medida que aumentaba el número y la obvia diversidad de las plantas traídas de ultramar,  fue necesario crear nuevos géneros, que hicieran justicia al parentesco real entre todas estas plantas, nuevas a la ciencia europea.
En 1813, Robert Brown,  botánico escocés, creó con Brasssavola cucullata como especie tipo, el género Brassavola.

Rhyncholaelia David Sander
Rhynchovola David Sander

En Rhyncholaelia cucullata todo pende.
En Rhyncholaelia digbyana todo es robusto, rígido.

Brassavola David Sander 5
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander 6
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander 7
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander

En Rhynchovola, el porte erecto de los pseudobulbos – finos, como un lápiz – y sus largas hojas se aprovechan de la rigidez que otorga digbyana. Hasta que llega la flor, que por su tamaño (17cm en cada dirección) y su pedúnculo-ovario de otros tantos 18cm (!) hace de contrapeso y tira del bulbo, como en cucullata.
El labelo de Brassavola cucullata, siempre tiene una punta igual de larga al de los pétalos, muy larga, fina, blanca. En David Sander aun se ve la punta alargada del labelo, pero el ancho, el tamaño y el borde fimbriado  es de digbyana.

Porque la ‘R’ en los nombres de nuestras Cattleya híbridas, con sus enormes  flores  y  los  labelos fimbriados, viene de Rhyncholaelia  digbyana.

Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander, rebrotando

Rhynchovola David Sander
Aparecen las primeras raíces del nuevo brote y así se cierra un ciclo de crecimiento

ρ

 

 

Orquídeas en sellos II

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Venezuela 0,05.  Oncidium volvox Rchb. f.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Venezuela 025.  Catasetum pileatum Rchb. f.
OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Venezuela 025. Cattleya Gaskelliana Rchb.f. var alba = C. gaskelliana var. alba (Bundesdruckerei Berlin)
Cuba 1, Correos 1972. Brasso Cattleya Sindorossiana (no registrada; probablemente Rhyncholaeliocattleya Madame Charles Baron, 1901)
Cuba 1, Correos 1972. Brasso Cattleya Sindorossiana (no registrada; probablemente Rhynchocattleya Madame Charles Maron, 1901)
Cuba 2, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium doraeus
Cuba 2, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium doraeus = Paphiopedilum Doraeus (Paph. Dora x Paph. San-Actaeus) 1938
Cuba 3, Correos 1972. Cypripedium exul
Cuba 3, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium exul = Paphiopedilum exul
Thailand 0.75 baht Dendrobium cruentum.JPG
Thailand postage, 75 Satang. Dendrobium cruentum
Thailand postage 1 Baht1978. Dendrobium pulchellum Roxb. 9th World Orchid Conference 1978
Thailand postage 1 Baht1978. Dendrobium pulchellum Roxb. 9th World Orchid Conference 1978

Orquídeas en sellos

Belgisch Congo Belge 2F Ansellia africana
Congo Belge, 1952. Ansellia gigantea = A. africana
Ceylon 15 cents Vesak Orchid
Ceylon King George VI, 4th february 1950. Vesak Orchid = Dendrobium maccarthiae
Ceylon 35 c Star Orchid
Ceylon King George VI, 1st february 1952. Star Orchid = Phaius tankervilleae
Colombia 1 centavo Masdevallia chimaera
Colombia 1 centavo, 22 de agosto de 1950. Masdevallia chimaera = Dracula chimaera
Colombia 2 centavos Odontoglossum crispum
Colombia 2 centavos, 22 de agosto de 1950. Odontoglossum crispum
Colombia 3 centavos Cattleya labiata trianae
Colombia 3 centavos, 22 de agosto de 1950. Cattleya labiata trianae = Cattleya trianae
Colombia 5 centavos Cattleya dowiana aurea
Colombia 5 centavos, 22 de agosto de 1950. Cattleya dowiana aurea = Cattleya aurea
Colombia 11 centavos Miltonia vexillaria
Colombia 11 centavos, 22 de agosto de 1950. Miltonia vexillaria = Miltoniopsis vexillaria
Colombia 25 centavos Stanhopea tigrina
Colombia 25 centavos, 30 de enero de 1962. Stanhopea tigrina (error – probablemente Stanhopea jenishiana)
Colombia 35 centavos Odontoglossum luteo-purpureum
Colombia 35 centavos, 10 de mayo de 1960. Odontoglossum luteo purpureum

 

σ

 

Brassavola Little stars

Brassavola Little Stars 1 Brassavola Little Stars es un híbrido primario entre Brassavola nodosa y B. subuliflora. De porte pequeño y bastante florífera con hasta dos floraciones por año en climas tropicales húmedos. Cada flor es muy longeva – dos meses y mas – y aparecen en racimos de hasta diez flores. Se abren lentamente, durante días, el tiempo que tarda el labelo para desenroscarse.

Brassavola Little StarsLa flor es fuertemente perfumada, sobre todo por la noche y a primeras horas de la mañana. De hecho, B. nodosa es conocida – como muchas otras plantas de perfumes nocturnos – como ‘dama de noche’. También ha heredado este híbrido el tubo largo que forma la base del labelo, envolviendo fuertemente la columna, que no es otra cosa que estigma y estambres fusionados en una sola estructura, una característica común que define al grupo de las orquídeas. Cualquier insecto o pájaro que quiera llegar a la fuente del olor y del ansiado néctar tendrá que entrar a varios cm de profundidad. O taladrar el labelo a la altura del néctar.

Brassavola recién polinizadaUna vez polinizada la flor, esta se marchita rápidamente. La polinización no es sinónimo de que la planta formará un fruto y semillas. Muchas flores polinizadas abortan antes de que el polen llegue a germinar y crecer a través de la columna hasta llegar al ovario. Este en las orquídeas se encuentra justo debajo de la flor, sin límite marcado con el pedicelo – el tallito que une la flor con la vara floral. Si no llega a la fecundación, el ovario-pedicelo rápidamente amarillea y se marchita y se desprende. Tampoco es un seguro de fecundación que el ovario siga verde y empiece a engrosar – el tiempo que transcurre entre la polinización y la fecundación en las orquídeas puede llegar a varios meses. Incluso llegan a formarse frutos que no contienen semillas.

polínios brass. Little Stars 6Aqui se pueden ver los paquetes – ocho en Brassavola – que contienen el polen. Suelen estar cubiertos por una capucha – en esta flor polinizada la capucha se ha desprendido parcialmente. Muchas orquídeas – Phalaenopsis y Cattleya – pierden la flor si esta capucha es removida,  como si fuera una señal para la planta. En la parte inferior de la columna hay una concavidad llena de mucosa que corresponde al estigma, el lugar donde germinan los granos de polen.  De ser así, la concavidad se cierra fuertemente, la columna entera engorda y reverdece y en muchos géneros, el labelo se pliega sobre ella como una protección mas. Brass. Little Stars polinizada 6Si a los tres meses el ovario sigue creciendo y está verde y turgente como cualquier otro fruto antes de madurar, aumentan las probabilidades de estar produciendo semillas viables en su interior. Esta flor fue polinizada el día 04.01.2014 con pólen de Cattleya trianae ‘Sangre de Toro’. El fruto de este tipo de orquídeas puede tardar  mas de un año en madurar y si la polinización fue exitosa contendrá cientos de miles de semillas – sólo embrión y fina envoltura – un polvo finísimo que se dispersará por el aire. Al carecer de cualquier tejido capaz de alimentar al germen, está obligado a entrar en simbiosis con cierto tipo de hongo que le ayudará a germinar y a crecer.

Brass. Little Stars fruto 7A los cinco meses y medio el fruto ha alcanzado su tamaño máximo. Si la fecundación sigue su proceso, dentro del fruto están formándose las semillas.

B. Little Stars cinco meses y medioEl nueve de septiembre he cosechado la cápsula, que tímidamente empezaba a abrir. Una forma fácil de almacenar las simientes por corto tiempo es meter toda la cápsula dentro de un sobre de celulosa, los que se usan para preparar infusiones y té.

Brassavola Little Stars 8
Los frascos con su medio de cultivo  preparado ya están listos para la siembra. Esta vez he usado el método de los ‘vapores de lejía’ para descontaminar las semillas y posibles gérmenes que eventualmente entraron al esparcir la semilla sobre el agar-agar solidificado.

Brassavola Little Stars 9

A los diez días aun no hay señal de contaminación, así que tampoco la habrá. Ahora falta ver si las semillas son viables y germinan. De las semillas que se pueden ver con la ayuda de una lupa pegadas en los cristales de los frascos, muchas no contienen embrión. Pero espero que alguna semilla fecundada y viable esté escondida entre tanta paja estéril.

brassavola 10
A mediados de diciembre aun no hay ninguna germinación, aunque tampoco hay bajas por contaminación. Puede deberse a muchas razones – que las semillas no estuvieran fecundadas y no desarrollaran embrión, que la descontaminación haya matado por exceso cualquier embrión viable, que el medio de cultivo no sea receptivo, … pero hay, en la planta, la promesa de una pronta nueva floración: la espata reciente ha estallado y muestra una segunda espata (las espatas no son mas que hojas modificadas que protegen y acompañan al tallo floral; si en su axila se forma un pimpollo, se las denomina brácteas) que a su vez ya ha dado paso a la vara que llevará las flores.

δ

Brassocattleya Maikai

Brassocattleya Maikai

Brassocattleya Maikai es un híbrido registrado en 1944 entre Cattleya bowringiana (ahora: Guarianthe bowringiana) y Brassavola nodosa. El color de la flor y la forma de las hojas las ha heredado de Guarianthe, el reducido tamaño de la planta y el hábito de producir hasta dos pseudobulbos seguidos por temporada, son carácterísticas que Brassavola nodosa ha pasado a muchos de sus híbridos.
En mi zona, Bc. Maikai florece entre noviembre y enero. Después está en reposo, bastante tiempo, sin apenas riegos, pues es la época mas fría y húmeda del año y un crecimiento temprano aumentaría el peligro de pudriciones.
Maikai 2
Los bulbos jóvenes vienen envueltos en varias hojas que forman como un cucurucho que los protege. Estas hojas, que envuelven al bulbo maduro como una piel blanca y muy ceñida, en un brote joven están sueltos y pueden llenarse de agua, lo cual casi siempre es fatal. En esta foto de agosto, en pleno verano y pleno crecimiento, se ve un brote nuevo de una sola hoja – lo normal en B. nodosa, Bc. Maikai puede producir de una a tres hojas –  y una espata floral bastante grande. Sin embargo el pseudobulbo sigue aun bien dentro de la hoja que lo envaina. Las dos marcas moradas indican por donde anda el brote. Si este espacio se llenara de agua – incluso en verano – el peligro de podredumbre sería máximo.
Maikai 3
Una buena floración en invierno depende predominantemente del tamaño que haya alcanzado un bulbo durante su crecimiento. Y en una planta tan propensa a dar varios brotes nuevos por bulbo cada año, viene dado también por la cantidad de pseudobulbos con espata floral.  Bc. Makai no solo puede producir dos (o mas) brotes por bulbo, uno a cada lado, sino también puede producir secuencialmente dos bulbos en una temporada.
maikai 4
Las espatas florales – otra hoja-vaina dentro de la cual crecerá la vara floral –  en sí no son garantía de flor. Pero indican que el bulbo es adulto y puede florecer. Aunque a veces la espata es tan pequeña, que eventualmente ni se percibe.
La inducción del crecimiento de la vara depende de varios factores. Para muchas especies de orquídeas depende de la temperatura;  por ejemplo de la variación entre las temperaturas máximas y mínimas al final de la temporada de crecimiento. Si esta diferencia térmica en otoño es grande, hay buenas probabilidades para  que cada espata produzca una vara.
Brassocattleya Maikai 5
Los pimpollos, que se abren con gran regularidad a mediados de diciembre, tardan unos tres días mas o menos en adquirir forma y color definitivos. Al principio aun parecen algo verdosos, translúcidos. Y muestran los puntos de color morado, que todos los híbridos de B. nodosa – que es esencialmente blanca – tienen como característica común, independientemente del color del otro pariente.

Brassocattleya Maikai o – como oficialmente ha pasado a llamarse desde que Cattleya bowringiana se convirtiera en Guarianthe bowingianaBrassanthe Maikai es una planta de cultivo fácil siempre que pueda crecer con mucha luz, inclusive sol, y mucha ventilación. Sobrevive podredumbres severas si se la mantiene completamente seca. Y como es capaz de formar muchos brotes cada año, rápidamente se recupera y se convierte en un vistoso ejemplar que puede dar varias varas con muchas flores cada una.  Una planta en flor que hace honor a su nombre hawaiano: maika’i significa ‘guap@’ !
maikai 5