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Otra gran terrestre: trasplante, segunda parte

Paphiopedilum Berenice, trasplante II 0
Mientras limpiamos el cepellón controlamos que las bases de las hojas – el ‘cuello’ del abanico – estén sin daños: sin mordeduras o podredumbres
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 2
Las raíces adultas son marrones, peludas, duras. Van oscureciendo con la edad. El cilindro central es más persistente una vez que se ha descompuesto el velamen exterior. Pueden rebrotar a cualquier altura.
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 3
Aunque las raíces son duras, se quiebran con facilidad y se adhieren con fuerza a superficies como el corcho o incluso entre ellas …
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 4
… de forma que intentar desenmarañar estas raíces para sacar lo que hubiera de raíz muerta rompería más de lo que ayudaría. Mejor dejarlo tal cual.
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 5
Listo. Hemos limpiado a fondo, quitando todo sustrato semi-descompuesto, todas las raíces viejas (y lamentablemente algunas vivas) y el cepellón limpio tiene buen aspecto.
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 6
La planta está lista para su nueva maceta. Será del mismo tamaño, aunque la planta haya aumentado: a los Paphiopedilum les gusta estar en macetas ‘pequeñas’. Una posible explicación es que la aireación del sustrato es mayor y la descomposición del sustrato es más lenta en una maceta de volumen pequeño. Mientras preparo el sustrato nuevo, dejo que las raíces, completamente empapadas, se sequen un poco a la sombra.
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 7
Un martillo para triturar y uno palos para ayudar a rellenar la maceta. La maceta opaca previene que se formen algas.
Paphiopedlum Berenice, trasplante II 8
La planta en su maceta; primero van los trozos gordos y pesados de las conchas en el fondo (aumentan la estabilidad), luego, alternando, corteza de pino, marmolina y concha triturada. Se formarán huecos sin sustrato; dando golpes con la maceta en el suelo (manteniendo la planta en su sitio) y ayudándonos con los palos, estos huecos van rellenándose.
Paphiopedlum Berenice, trasplante II 9
Quedará llena de sustrato fresco, muy suelto, con mucho aire. Mayoritariamente corteza de pino. En los primeros días es bueno no regar, por si hay raíces con cortes que podrían pudrir. Ya luego habrá que regar con más frecuencia: el nuevo sustrato es mucho más poroso y retiene bastante menos agua que el sustrato que acabamos de quitar.
Paphiopedilum Berenice, trasplante II 10
No está nada mal.

Pues listos. Así queda la planta en su maceta después del trasplante. Los dos brotes de la primera floración (1) en un primer plano. De los dos brotes siguientes uno no floreció (0) y el otro acaba de concluir su floración de cuatro meses (2) y ya hay brotes para la próxima floración (3). Ahora toca vigilar el crecimiento de las raíces.

 

continuará

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Otra gran terrestre: trasplante, primera parte

Trasplantar Paphiopedilum Berenice 1
Después de florecer está a la vista que hay que trasplantar
Trasplantar Paphiopedilum Berenice 2
Plantas adventicias, raíces vivas y raíces muertas, bichos y sustrato en descomposición
Trasplantar Paphiopedilum Berenice 3
Musgos y helechos, desde el protonema a la planta adulta, algunas algas, raíces viejas y raíces nuevas
Trasplantar Paphiopedilum Berenice 4
Que crezcan raíces en el fondo de la maceta es buena señal; a pesar de la obvia descomposición del sustrato, queda suficiente aire para las raíces
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 5
Con paciencia y chorros de agua se comienza a ‘abrir’ el cepellón por la zona menos densa
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 6
Entre chorros, se saca el material suelto, las raíces muertas, con mucho cuidado de no dañar a las raíces vivas
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 7
Los dedos y distintos palos – brochetas – ayudan a aflojar y a sacar
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 8
Los chorros a presión limpian con más suavidad todo aquello que los dedos y los palitos han ido aflojando. Ya está quedando limpio el cepellón.
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 9
La principal razón de poner tanto esmero en limpiar el cepellón es que no queremos que queden focos de podredumbre escondidos en el nuevo sustrato
Paphiopedilum Berenice, Trasplante 10
El tiempo invertido a limpiar el cepellón ahora nos garantizará que el nuevo sustrato dure otros uno o dos años, hasta volver a trasplantar.

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