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Lost – pérdidas tontas

Cattleya maxima Cattleya violacea
Cattleya maxima x C. violacea = C. Walther Wolff; es esencial guardar el ritmo de riegos y períodos secos para no perder todas las raíces en el género Cattleya y ser muy prudente con los abonos orgánicos

No solemos presentar las plantas que se nos mueren. En los foros acaso pedimos ayuda urgente, con foto incluida de hojas mustias, de cualquier Phalaenopsis sin nombre. Pero las plantas de coleccionista, caras y menos frecuentes, difíciles de conseguir si no vives cerca de un productor, las que son exigentes en su cultivo –  esas plantas solo aparecen en portada cuando están en flor, espectaculares, llamativas y sobre todo: vivas.

Hemos de asumir que la primera razón para la pérdida de una planta – tanto las especiales como las ‘del montón’ –  se debe al mal cuidado por nuestra parte. Posibles ‘colapsos mesofílicos’, ‘raíces encharcadas’ o las temidas ‘infecciones fúngicas y víricas’ son tan solo síntomas secundarios. La falta de atención o de conocimientos por parte del aficionado son las razones que paulatinamente han llevado a que se debilite esa planta que finalmente perderemos presa de una infección oportunista y secundaria.

Contra eso no hay fitofármaco que valga.

Laelia anceps
Laelia anceps, muerta en el segundo invierno por no prevenir que se mojaran repetidas veces las raíces al cultivarla al aire libre. Estas Laelias forman raíces una o dos veces al año y lo ideal sería cultivarlas sobre un tronco – cada raíz vale su peso en oro…

Pero si hay otras muchas cosas que podemos hacer.
Empezamos antes de adquirir nuestra orquídea: ¿Qué planta escogemos y dónde la compramos?
Cada planta, cada orquídea tiene ciertas necesidades vitales específicas, según su origen. Para algunas – las que tienen una distribución amplia incluyendo regiones con (micro)climas diversos – estas condiciones buenas para su crecimiento son amplias. Otras en cambio, adaptadas a un entorno específico, requieren de estas condiciones específicas para poder sobrevivir en cultivo.
Las plantas no se adaptan a nuestras condiciones – somos nosotros los que tenemos que adaptar el lugar de cultivo a las necesidades de nuestras plantas.
Elegiremos las plantas a las que nosotros nos podamos adaptar.

Oncidium tigrinum
El espectacular Oncidium tigrinum proviene de zonas altas de Mexico y necesita de noches francamente frías por lo menos durante su período de reposo para formar bien su nuevo pseudobulbo. Al faltar el frío, las yemas no prosperan. Solo consiguió florecer una vez.

Independientemente de donde vivamos siempre es preferible adquirir nuestras plantas en un vivero especializado. Con esto nos aseguraremos en gran medida que las plantas no provengan de extracciones ilegales. Además de que plantas extraídas directamente de la naturaleza son difíciles de cultivar, las especies de orquídeas terrestres y epífitas están protegidas por ley, tanto a nivel nacional como por regulaciones internaciones (CITES). Para híbridos no existen estas restricciones.
Los híbridos suelen ser mucho más vigorosos que las especies – para los que comienzan con la afición ¡son la mejor opción!
Al comprar en mercados, grandes cadenas o incluso en floristerías tenemos que tener en cuenta, que no sabemos cuánto tiempo y bajo qué condiciones – pésimas en luz y ventilación, eso es seguro – han estado las plantas en los mostradores y previamente en los contenedores del transportista. Es frecuente que estas plantas pierdan los pimpollos o incluso que pierdan la floración y alguna hoja cuando lleguen a casa. Envueltas en plásticos, y con nula ventilación, cualquier hongo se siente a gusto. Marcas redondas y negras en las hojas, lunares grises en las flores, son los característicos daños.

Zygopetalum híbrido
No pude resistirme al perfume de este Zygopetalum híbrido sin nombre, a pesar de que la planta estaba muy tocada, la compré. Zygopetalum, siempre propensos a tener manchas en las hojas si la ventilación no es máxima, se resienten rápidamente si no tienen un sustrato aireado. No conseguí erradicar el hongo que llevaba de origen.

Al pedir plantas por catálogo – internet – hay que extremar las cautelas. Como novat@ jamás pediremos plantas a través de plataformas de venta online. La probabilidad de pifiarla son inmensas! Hay grandes productores de orquídeas en muchos países, hay pues en dónde elegir de forma segura y a buenos precios. Cuántos menos intermediarios haya hasta que la planta llegue a nuestra casa, mejor. Más fresca la planta y por lo general, el precio también será el mejor comprando directamente al productor.
No nos dejemos engañar por las fotos en internet: solo elegiremos plantas que podamos cultivar! Por muy bonita que sea la foto de alguna planta tropical – si no podemos ofrecer condiciones tropicales, la perderemos inevitablemente.

Paphiopedilum Clair de Lune 'Edgard van Belle'
Si ya da rabia perder a cualquier planta un poco especial, más rabia da perder una planta cara, con historia y pedigrí como este Paphiopedilum Clair de Lune ‘Edgard van Belle’ por una razón tan tonta como no vigilar el exceso de luz.

Siempre es aconsejable leer cuanto uno pueda leer y empaparse de información antes de comprar. Hoy en día internet proporciona la herramienta casi perfecta para acceder a toda la información necesaria. Lamentablemente internet no solo da acceso a la información, sino en mayor medida a la desinformación: cualquiera puede publicar, sin necesidad de probar la veracidad de lo publicado, cualquiera puede ‘copiar y pegar’ sin citar las fuentes.
Este trabajo de contrastar la información nos toca a nosotros.

¿Como hacer semejante tarea, de la que antes se ocupaban las editoriales?
Pues a) volviendo a los libros o b) buceando aun más en internet comparando cuántas más páginas mejor. Dando preferencia a páginas y entradas en los foros que tengan un mínimo de rigor científico y comparando las mismas (!) páginas de alguna wiki pero en distintos idiomas, poco a poco conseguiremos distinguir la paja del grano.

Luego toca creerse lo leído y hacer caso  … y si casi todos coinciden que los Paphiopedilum prefieren la penumbra, pues …

Los parámetros de cultivo – temperatura, luz, humedad relativa, ventilación, agua –  no se pueden sustituir por abonos o fitofármacos.

Angulocaste Joiceyii
Si un brote a medio crecer deja de crecer pero sigue igual de verde – ¡alarma! En este caso de Angulocaste Joiceyii unas orugas habían ahuecado las bases de todos los pseudobulbos, no quedando ninguna yema viable. Hay que controlar la idoneidad de los sustratos.
Brassophronitis Edna
Imperdonable dejar crecer en la misma maceta una hierba que compacta el sustrato después de haber ‘amamantado’ unos pequeños seedlings de Brassavola nodosa x Sophronitis coccinea durante más de dos años.
Iwanagaara Apple Blossom 'Tigerdee'
Que una planta sea extremadamente vigorosa – herencia de Caularthron – no significa que se la pueda perder de vista: unas semanas de sequía en verano la convirtieron en presa favorita de cochinilla (Diaspidae, Coccoidae), y adiós Iwanagaara Apple Blossom ‘Tigerdee’
Encyclia adenocaula
Encyclia adenocaula, bellísima mexicana, no tolera ni riegos en exceso ni abonos copiosos: reacciona con la podredumbre del brote en crecimiento, y, como muchas Encyclias, le cuesta brotar de yemas antiguas.
Laelia flava
Laelia flava, una de las Laelias rupestres, se cultiva bien a pleno sol. Compactas y suculentas son muy resistentes, pero a la larga, la humedad ambiental no fue la necesaria para crecer con vigor. Inmediatamente las cochinillas invadieron el rizoma oculto en el sustrato.  La planta formó varios brotes ‘de pánico’ que no fueron capaces de enraizar: las cochinillas inyectan una toxina que provoca malformaciones y impide el crecimiento radicular.

 

Λ

”  – Where do vanished orchids go? –
In nonbeing, which is to say,
everything. “

minerva mcgonagall

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Anguloa y Lycaste

Angulocaste 1Pronto habrá una nueva floración – aunque es sólo un pimpollo que se ha desarrollado este año, ya promete ser espectacular. Angulocaste – los híbridos entre los dos géneros Anguloa y Lycaste – cobinan el tamaño grande de las flores de Anguloa con la facilidad de floración de las algo mas pequeñas Lycaste.

Angulocaste resupinada 2El pimpollo ya ha resupinado (= torsión de algún órgano vegetal), otra característica muy común en las orquídeas. Consiguen con esta torsión que el labelo quede en la parte inferior de la flor, formando una vistosa plataforma que atrae potenciales polinizadores. Al posarse un insecto en el labelo, tiene el polen justo encima de su cabeza. Si el labelo puede balancear – como es el caso en Anguloa –  y el insecto pesa lo suficiente, en uno de estos balanceos involuntarios tocará un pequeño y pegajoso saliente … Ya no queda mucho para que se abra la flor y verlo todo en vivo.

Angulocaste 4Las que obviamente no quieren esperar son estas trabajadoras del sexo, que de momento se tienen que conformar con las gotas de néctar – dulzón pero sin mas sabor al paladar humano – que aparecen en la punta del pimpollo. En cuanto puedan entrarán en la flor y harán destrozos. Toca colocar la maceta en otro lugar.

Angulocaste 4Justo a tiempo, pues ya se abre.  En las pocas especies de Anguloa que se conocen, las flores no suelen abrir mucho. Dejan el sitio justo para que los polinizadores entren y se encuentren con el labelo balanceante. En cambio las flores de Lycaste si están mucho mas abiertas, llamando la atención con sus colores llamativos y su agradable olor a canela y especias (en el grupo de las Lycaste de flor amarilla). Pese a su imponente tamaño – el capullo mide unos 7 cm de largo – esta flor no abrirá mucho mas. Si lo hiciera, mediría más de 15cm de ancho, mucho mas que cualquier Phalaenopsis,  y de seguro que este grupo de orquídeas – Anguloa y sus híbridos – estarían entre las orquídeas habituales de las floristerías. Pero la costumbre semicaduca de los espinosos pseudobulbos y el extraño aroma medicinal a naftalina tiran para atrás. Si eres bípedo humano, claro.

Angulocaste 7La pista de aterrizaje está preparada. Con sus alerones laterales para no salir de la recta, una almohadilla de frenado y al fondo ese olor a  rica recompensa en la oscura profundidad. Muy atrayente ¿verdad?  Pues vamos a desglosar el engaño. Sigan la flecha, por favor.

Angulocaste desglose 7Hemos aterrizado. El labelo balancea fuertemente hacía abajo y arriba y abajo y vuelta a subir. Nos nos queda otra que agarrarnos  – menos mal que patas no nos faltan para agarrarnos a esa almohadilla (→1) en el camino, todo un lujo.  Tambaleantes seguimos el camino, ya no hay peligro pues los (→2) alerones laterales dan cobijo. El fondo está oscuro(→3), pero huele a promesa, asi que seguimos. ¡Uyuyuy! – esto cada vez está mas (→4) estrecho, pero ya casi estamos.

Vaya. No hay nada. Ni néctar, ni polen. Por no haber no hay ni salida (→2). Tampoco podemos darnos la vuelta (→4), o sea, marcha atrás, no queda otra. Tropezamos. (→1) Hay que trepar por la almohadilla mientras unas cerdas nos están cepillando al revés. Algo pegajoso (→5) se nos está pegando ¡qué asco! ¡Hay que salir ya! Algo cuelga de nuestra espalda (→6) y ya salimos aunque se nos caiga un cascarón blanco encima (→7), salimos volando, pero algo tenemos pegado que se mueve en el aire…

Columna de Angulocaste 8Engaño consumado. Debajo de la capa que se ve en la punta de la columna, se encuentran los paquetes de polen. Al engancharse el viscoso en la espalda del insecto, tira por el rabillo hasta que despega el capuchón y libera a los polínios.

Lycaste polinios 9Intentará suerte otra vez, al acercarse a otra flor, y con la misma fortuna. En el mejor de los casos, el polen quedará enganchado y pegado en el estigma (que es la cavidad algo mas oscura que queda debajo del viscidium). Y la flor estará polinizada. Si la flor no había sido visitada antes, el insecto dos veces engañado tiene todas las papeletas para pegarse otro par de polinios.

Angulocaste 9Anguloa clowesii x Lycaste dowiana.

Angulocaste 9

 Ya para agosto el nuevo bulbo está medio crecido. Será mayor que el anterior, recuperándose la planta lentamente de una infección que tuvo tres años atrás. Bulbos fuertes no solo pueden dar de seis a ocho pimpollos individuales – todo un espectáculo cuando están en flor – además suelen rebrotar con dos crecimientos al mismo tiempo. Los bulbos traseros en una planta sana rara vez brotan – aunque en la base de cada uno hay varias yemas en reserva, por si fuera necesario. Estos bulbos inactivos se pueden utilizar para aumentar la colección. Se debe hacer esto con sumo cuidado, teniendo en cuenta que los bulbos viejos siguen alimentando con sus reservas a la planta. Abusar de ellos lleva invariablemente al debilitamiento de la planta principal y a perder la futura floración. Dividir una planta con dos bulbos líder sin embargo no conlleva este riesgo. Pero siempre luce mas una planta grande con muchas flores!

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