Todas las entradas por Arturo

Soy biólogo freelance ...

Nombres y temperaturas

si Miltonia Goodale Moir

Miltonia Goodale Moir es un híbrido registrado en 1954 por Woodlawn entre Miltonia flavescens y Miltonia clowesii. Ambos parientes provienen de la mata atlântica, la antigua selva sudamericana que bordeaba el continente, desde lo que es hoy el estado de Río Grande do Norte hacía el sur, pasando por Paraguay,  hasta desembocar en los restos de selva que quedan en la provincia argentina de Misiones. De todos los bosques atlánticos de sudamérica quizás sea el más esquilmado; apenas quedan pequeñas extensiones, algunas bajo protección, otras protegidas por la inaccesibilidad del terreno y altamente amenazadas.
Las especies que proceden de estos bosques, son las que actualmente se consideran del género Miltonia. Las especies emparentadas que provienen de los bosques andinos, con necesidad de temperaturas frescas nocturnas, se clasifican a día de hoy como Miltoniopsis (aunque en las floristerías son los híbridos de Miltoniopsis, con sus grandes flores, las que genéricamente se venden bajo el antiguo nombre de Miltonia).

Miltonia Goodale Moir

Miltonia flavescens, de flores grandes, estrelladas, con pétalos de color crema y un labio blanco con rayas y punto rojos,  aporta el tamaño y la forma de la flor. Miltonia clowesii, especie variable, aporta color y … diseño: combinación de colores de fondo y manchas.  Miltonia es un género que forma híbridos naturales con facilidad, pero nuestro híbrido no ocurre de forma natural en la mata atlântica, es una combinación artificial.
Miltonia Goodale Moir ha sobrevivido sesenta años desde que se registró en la rhs, lo cual da una idea de que forma tan espectacular combinan las flores de este híbrido primario diseño y colores.  La mayoría de los híbridos resultado de la producción industrial de orquídeas para el mercado de la floricultura, son reemplazados por nuevos cruces a los pocos años.

Miltonia Goodale Moir

Tuvo dos ayudas importantes nuestra Miltonia Goodale Moir.

La primera es que por alguna razón, los híbridos primarios de Miltonia son espectaculares pero, cuando a su vez se las usa como progenitores, los resultados casi siempre son mediocres. Tampoco son muy compatibles Miltonia con Miltoniopsis – hay híbridos, pero pocos. De forma que por su propia descendencia no les viene la competencia – de hecho, la mayoría de híbridos primarios de Miltonia, tanto los naturales como los artificiales, aun se suelen encontrar hoy día en las colecciones.

Miltonia Goodale Moir
Flores grandes de unos 8cm, ¿realmente serán Miltonia Goodale Moir?

La segunda ayuda vino por la temperatura. Y ayudó dos veces.
Las especies que ahora conforman el género Miltoniopsis, tienen flores blancas, moradas y rojas, con manchas centrales a modo de ‘máscara facial’ muy peculiar, que les dan un lejano parecido a las flores de pensamientos (Viola). Es la razón por su nombre vernáculo en inglés – ‘pansy-orchids’.

Miltonia Suzan Bogdonov
Odontonia (hoy: Oncidiopsis) Suzan Bogdanov (Odontonia x Miltonia [Miltoniopsis]), un híbrido complejo con Miltoniopsis, no sobrevivió al primer verano insular

Parecido aparte, las Miltoniopsis andinas aman el frescor nocturno (son de alta montaña), hibridizan muy bien entre ellas y géneros afines como Oncidium, Odontoglossum y Cochlioda, aportan el tamaño y el colorido de sus flores y su rápido crecimiento. Además transmiten cierta tolerancia a temperaturas bajas, algo que para los mercados europeos y norteamericanos de planta en maceta tiene obvias ventajas.
Una vez que se vieron los espectaculares híbridos entre Miltoni(opsis) y Odontoglossum a finales del siglo XIX, el avance de este grupo de orquídeas fue imparable.  Una de ellas, Vuylsteckeara Cambria (1931, Charlesworth) más tarde ‘prestaría’ su nombre a todo un grupo de híbridos complejos que se comercializan genéricamente como ‘Cambrias’.

(Para l@s que quieran entrar en este mundo de la historia de nuestras plantas actuales una advertencia. La mayoría de las especies que antes formaban el género Odontoglossum, actualmente se encuentran repartidas en otros géneros. Toda la alianza de las Oncidinae está en re-estructuración, así que hay que andar mirando también los nombres que ahora son sinónimos.)

Miltonia Goodale Moir
Las manchas marrones confluentes, la forma de la base del labio y los pliegues no son los típicos de Miltonia Goodale Moir ‘Golden Wonder’

Las Miltonias ‘brasileiras’  quedaron relegadas a un segundo plano. Pero lo que en la Inglaterra victoriana y entre las guerras mundiales fuera una ventaja relativa, en las viviendas de calefacción central de la posguerra – y el auge de las orquídeas como plantas asequibles al gran público – resultó ser una desventaja.  Poco a poco las especies que requieren de frío, frescor y máxima ventilación fueron reemplazadas por aquellas que están adaptadas a los ambientes más cálidos y sin tanta exigencia de ventilación.

Y volvieron las Miltonias y sus híbridos primarios.  Y los híbridos con Brassia, pero eso ya es otro tema.

Miltonia Goodale Moir
Desde luego, ‘Golden Wonder’ no es; habrá que esperar a una segunda floración antes de asegurar que tampoco es Miltonia Goodale Moir

La planta de mi colección también tiene un nombre clonal, ‘Golden Wonder’. Comparando – con mucho escepticismo – con las fotos de este clon que se encuentran en la red – como ejemplo las fotos firmadas por  nurelias –  ‘Golden Wonder’ se caracteriza por flores grandes, con manchas marrones que no suelen confluir y pétalos por lo tanto más amarillos que marrones. El contraste de los pétalos amarillos con alguna mancha chocolate hacía su base y el labio morado y blanco es impresionante. Las fotos de nurelias muestran además una forma del labio más cercano a M. clowesii con unas callosidades muy bien definidas.
Si la(s) planta(s) mostrada(s) por nurelias realmente representan el clon ‘Golden Wonder’ – nurelias suele ser bastante fiable al identificar las fotos que sube a la red – mi planta o directamente no es ‘Golden Wonder’ o ha sufrido alguna de las pequeñas mutaciones que son posibles en el proceso de meristemación. Otra posibilidad es que las temperaturas (altas) que tuvimos durante el desarrollo – bastante lento por cierto – de la vara y de los pimpollos, haya influido en el color.

Miltonia Goodale Moir
Base del labio y callos en este clon de ¿Miltonia Goodale Moir?

Las fotos que muestra el vendedor de mi planta – Claessen Orchideeën – ahora mismo bajo el nombre de M. Goodale Moir ‘Golden Wonder’, sin duda alguna NO SON ‘Golden Wonder’. Es más, las fotos muestran diferentes cruces. La flor con marcas rojas/anaranjadas superpuestas a la mancha morada basal no es  Goodale Moir y ni siquiera es Miltonia: se trata de una de las pocas Milmiltonia (Miltonia x Miltoniopsis), probablemente Milmiltonia Sunset. Lamentablemente el epíteto Sunset ha sido usado varias veces en Miltonia/Milmiltonia, tanto como nombre de grex (cruce) como para denominar clones. La confusión está servida.

Miltonia Goodale Moir
Si alguna de flores tuviera tan sólo una única mancha morada en el centro blanco del labio … ¡sabríamos más! Aun queda la quinta flor por abrir.

Hay una posibilidad más – a la que también hace mención la experta en orquídeas de infojardín: que la planta que ahora mismo florece en mi colección en realidad sea un híbrido de Miltonia Goodale Moir con Miltonia candida. Este cruce fue registrado en la rhs en 1996 bajo el nombre de Bastian Widmer.
Se parece bastante. Suele tener manchas moradas en el centro del labio.

 

continuará …

Sin ellas no hay mucho futuro …

Cattleya Peckaviensis

Cattleya Peckaviensis forma unas cuatro raíces nuevas desde el rizoma cada vez que comienza a crecer un nuevo pseudobulbo. O por lo menos eso debería. Como no son muchas, hay que estar atento y tener cuidado que no se las coma algún bicho. Sin embargo este híbrido también forma raíces laterales. En general, las raíces de este híbrido primario son gordas y longevas.

Rhyncholaelia digbyana

Rhyncholaelia digbyana también es de las orquídeas que forman raíces preferente- o incluso exclusivamente cuando comienza a crecer el nuevo bulbo. Puede formar muchas más raíces desde el rizoma además de raíces laterales, lo cual es un alivio, ya que cada raíz que sobrevive al aperitivo de alguno de los muchos comensales indeseados, garantiza la supervivencia de la planta. Esta aun muestra claras señales de una fuerte infestación de lapas años atrás – las marcas se quedan de por vida – que a su vez causó una podredumbre negra. Estuvo a secas más de medio año –  y al retomar los riegos, muy espaciados, escasos y con agua limpia, empezó a crecer sin señales de hongo. Menos mal que esta especie es sumamente resistente a la sequía, que es el único remedio seguro contra la podredumbre negra.
Además necesita de mucha luz y sol para poder florecer. Con algo de suerte – si las raíces lo permiten – tendrá fuerzas para florecer en el próximo pseudobulbo.

Dendrobium

En Dendrobium (grupo biggibum/phalaenopsis) las raíces brotan sobre todo del nuevo pseudobulbo, cuando este ya tiene varios cm de alto y forma sus primeras hojas, pero igualmente pueden brotar de la caña anterior. Como se ve en casi todas las fotos, muchas de las raíces tienen las puntas comidas. En todos los cestos y en todas las macetas que tengo en el exterior, uso cebos de veneno contra cucarachas. Pero lamentablemente en verano pueden llegar a ser tantas, que una cucaracha joven se puede zampar todas las puntas tiernas de las raíces y tampoco desprecia alguna hoja joven.
Sustratos secos y humedad ambiental alta propician que broten nuevas raíces.

Brassavola Little Stars

Brassavola Little Stars no tiene problemas en formar raíces. En cada segmento del rizoma pueden crecer varias, fuertes, gordas y circulares se dirigen siempre hacía el lugar de más penumbra. Siempre que pueden se adhieren fuertemente al sustrato, son longevas y resistentes.

Coilostylis parkinsoniana

También en Coilostylis observamos que las raíces huyen de la luz y del sol. Brotan de la base del nuevo rizoma, a lo largo del año, pero más fuertemente al tener los nuevos pseudobulbos unos diez cm de largo. Esta planta apenas guarda un reposo, está continuamente creciendo. Como se puede ver, las raíces rebrotan con facilidad después de perder sus puntas de crecimiento.

Ascocenda

Si no me falla la memoria, este cesto fue el primero de todos. Es la ‘casa’ de esta Ascocenda Orange Spotty, que comparte con varias Tillandsias. Las raíces, gordas y largas cuando están a su gusto, son esencialmente aéreas,  y se adhieren a cualquier superficie. Esa es la razón por lo cual este cesto aun perdura aunque algunos de los alambres ya se han quebrado. Mientras la planta crezca, no la tocaré.

Dendrobium Berry 'Oda'

Dendrobium Berry ‘Oda’ tiene raíces inesperadamente gordas. Siempre es bonito verlas aparecer por los lados del cesto indicando que el sustrato es de su agrado y que lo cruzan a placer.

Laelia perrinii

Hay raíces especialmente valiosas, como la de este Laelia perrinii. Valiosas por la planta en si, que no es muy frecuente en las colecciones y además es un poco difícil de cuidar. Luego las raíces nuevas que esta especie produce cada año son pocas, y aunque también pueden brotar lateralmente, si hay pocas raíces en general, hay poco de dónde brotar. Luego son de crecimiento lento, muy lento, algo inusual en raíces. Así que todos los cuidados son pocos para que estas raíces tan especiales lleguen a buen fin – al fondo de la maceta.
Por lo general plantas con raíces de estas características se resienten al ser trasplantadas, y esta es precisamente la mala fama que precede a esta especie.

Cattleya walkeriana

Es un tanto desesperante cuando continuamente las puntas de cada nueva raíz acaban destrozadas; al final, sobre todo si la planta es nueva y está aun en fase de aclimatación, la entras a casa para tenerla más vigilada. Por lo general eso ayuda al desarrollo radicular, no sólo por la falta de depredadores (o menos de ellos) sino por el microclima mas equilibrado y sin extremos (sol, calima y viento se quedan fuera). Cattleya walkeriana tiene unas raíces muy gruesas, y de crecimiento pausado. Menos mal que rebrotan incluso algunos muñones. Y si al intentar sacar la etiqueta con el nombre te das cuenta que no puedes porque se le ha pegado una raíz dentro de la maceta, sabes que ha sido buena elección entrarla.

Phalaenopsis raíces

Siempre es bonito ver las raíces creciendo a su antojo, aunque sea en una Phalaenopsis sin nombre. Aquí se aprecia bien las dos formas distintas de raíces que tienen las Phalaenopsis, incluso en los híbridos: mientras la raíces que se sujetan fuertemente (con una especie de cepillo de pelos cortos) al sustrato y mantienen la planta en su sitio, son planas y tienen unas puntas grandes y anchas, las raíces aéreas son mas redondeadas y (aunque esto también depende de la humedad relativa) las puntas vivas son más cortas.

 

Ρ

En cuestión de días

miltonia moreliana
Miltonia moreliana 29 de julio 7:56
Miltonia moreliana 1
Miltonia moreliana,  1 de agosto 9:55
miltonia moreliana
Miltonia moreliana, 2 de agosto 10:51
Miltonia moreliana
Miltonia moreliana 3 de agosto 9:12
Miltonia moreliana
Miltonia moreliana 3 de agosto 20:07
Miltonia moreliana
Miltonia moreliana, 4 de agosto 8:38
miltonia moreliana
Miltonia moreliana, 4 de agosto 16:39
Miltonia moreliana
Miltonia moreliana 5 de agosto 9:32
miltonia moreliana
Miltonia moreliana 6 de agosto 10:36
Miltonia moreliana
Miltonia moreliana 8 de agosto 10:32

 

μ

Mitos, gente muy rica y Mount Kinabalu

You would have to have the world’s finest orchid
in order to name it after Rothschild, and that’s why the horticulturists
at that time all agreed that “The King of Orchids”
should be named after
Ferdinand James von Rothschild.

 

Con este perfecto círculo vicioso explica Brandon Tam en un blog de la Huntington Library cómo no podía ser de otra manera que se le dedicase a uno de los herederos de la familia de banqueros Rothschild el recién descubierto Paphiopedilum, apodado ‘Rey de las Orquídeas’.
Ferdinand James Anselm, Freiherr von Rothschild (1839 – 1898). Dada su riqueza y su afición quizás no le costara mucho ser benefactor de la horticultura. Heredero de la familia más rica que jamás había visto  Europa  (a España le tocó que financiaran las guerras napoleónicas y la compra de Rio Tinto) tuvo su orquidario y su colección de orquídeas en Waddesdon Manor.
En 1888 Reichenbach hijo describió en su honor una planta traída un año antes a Europa por Frederick Sander (financiado por el Sr. Rothschild) como Cypripedium rothschildianum. El mismo año, probablemente en un intento por disuadir a la competencia de buscar y encontrar mas ejemplares en ultramar, Jean Linden en Bélgica volvería a describir la misma especie y a publicarla bajo el nombre de Cypripedium neo-guineense.

Paphiopedilum rothschildianum
Paphiopedilum rothschildianum, Noviembre de 2013, planta de Regina Elsner/Alemania. La envergadura de las hojas de punta a punta es de 25cm.

Lo cierto es que lo consiguió más allá de lo que era su intención, pues ni su empresa ni ninguna otra volvieron a encontrar al ‘rey de las orquídeas’, ni en Nueva Guinea – donde nunca jamás creció – ni en Borneo, de donde realmente provenía. Durante casi un siglo la especie se consideró perdida, aumentando el mito de planta valiosa. Sólo se cultivaban contados ejemplares en toda Europa. Fue en 1959 que se redescubrió en los valles del Mount Kinabalu, en Sabah, Malasia, en el norte de la isla de Borneo.
Aunque actualmente se propaga artificialmente por miles, sigue siendo una planta amenazada de extinción al ser escasa de por si, por los saqueos ilegales, corrimientos de tierras en las escarpadas laderas donde crece y  por la quema de bosques.

Paphiopedilum rothschildianum
Primer trasplante en mayo de 2015. La envergadura de las hojas de punta a punta es de 43cm.

Paphiopedilum rothschildianum es de crecimiento vigoroso pero muy lento. Esta es la razón por la que aun  hoy es una planta cara si está en edad de florecer. Plantas con varas de cinco flores suelen arrasar en las competiciones, la envergadura de las flores supera los treinta centímetros con holgura (es el único Paphiopedilum de su grupo que tiene los sépalos extendidos en vez de colgantes) y en general, la apariencia es bastante apabullante.
Y las plantas jóvenes, como la que compré yo hace unos cuatro años, tardan mucho en demostrar si valen tanta paciencia, espacio y dedicación.

Paphiopedilum rothschildianum
Segundo trasplante en marzo de 2016. Envergadura de 45cm.
Paphiopedilum rothschildianum
En agosto de 2016 aparece un primer brote lateral – por lo general el signo inequívoco que un Paphiopedilum ha llegado a la edad madura y puede florecer.
Paphiopedilum rothschildianum
Trasplante a finales de febrero de 2017. La planta está muy fuerte, la maceta llena de raíces, el brote nuevo ya va por tres hojas – ¿a qué esperas?

Ya veremos. Por primera vez parece que quiera florecer.
Después de cuatro años dos hojas muy seguidas, la interior más oscura, crecen en el centro del abanico de hojas. Aunque casi estamos en agosto, y no es la época normal para que florezca un Paphiopedilum rothschildianum. Por si acaso, la planta pasa a dentro de casa, con menos de UV y más protección y control.

Paphiopedilum rothschildianum 'Mandela'
¿Es lo que parece? Ya veremos.
Paphiopedilum rothschildianum
Parece que es lo que es – una hoja más

equestris aurea

Phalaenopsis equestris aurea
Un pequeño visitante – una avispa.
Phalaenopsis equestris aurea 2
La variedad aurea conserva la forma tridimensional de la flor silvestre de Phalaenopsis equestris. Los sépalos se pliegan hacia atrás, y vista de frente, el labelo queda en un primer plano.
Phalaenopsis equestris aurea
No es nada fácil sacar buenas fotos a flores blancas. La primera luz de la mañana, sin luz directa puede ayudar a reflejar las sombras y los destellos de los pétalos.
Phalaenopsis equestris aurea
En la variedad aurea no hay pigmentos rojos o morados. Aun así se perciben las marcas en el callo del labio que en la forma equestris serían manchas rojas.
Phalaenopsis equestris aurea
Phalaenopsis equestris aurea, a la sombra
Phalaenopsis equestris aurea
Si las algodonosas no le ponen freno, Phalaenopsis equestris aurea puede estar en flor más de dos y tres meses. Desde la punto siempre se forman nuevos pimpollos.

Como flores de seda

Dendrobium bracteosum
Las brácteas que le dan el nombre a esta especie ya delatan el color de la floración
Dendrobium bracteosum
El crecimiento es lento, pero ya se ven los pimpollos, del mismo color que las brácteas
Dendrobium bracteosum
Los pimpollos de Dendrobium bracteosum ya muestran claramente el espolón que la mayoría de especies de Dendrobium tienen (aunque a veces no es más que un pequeño menton)

Cucarachas

Otra entrada poco agradable.

menos cucarachas sin veneno

En mi zona, cálida, sin inviernos severos, varias especies de cucarachas domésticas se sienten como en casa. (Además hay algunas especies – cavernícolas – endémicas de las Canarias. Pero a esas sólo las ven los espeleólogos.)
No sólo viven del hombre las cucarachas aunque si acompañan sus asentamientos; viven sobre todo fuera de las casas, en multitud de nichos ecológicos urbanos, siempre que tengan cerca protección de la luz y del sol: sin ser estrictamente cavernícolas, son de hábitos crepusculares y nocturnos y huyen de la luz fuerte. Alcantarillas son su lugar preferido. En las ciudades encuentran habitáculos por doquier y poco enemigo natural.

menos cucarachas sin veneno

Tanto el ayuntamiento de la ciudad como muchas comunidades de vecinos y mucha – muchísima – gente particular combate a las cucarachas fumigando. Los productos actualmente en uso suelen ser organofosforados o carbamatos; quizás sea ‘clorpirifos’ el más conocido. Se les considera de toxicidad media, por no acumularse (siempre y cuando no sean incorporados a tejidos vegetales y grasas…) .

Al día siguiente a una fumigación hay decenas de cucarachas muertas por los pasillos. Pero creo que a nadie se le escapa, que a la semana vuelven a estar ahí, nuevas cucarachas, vivas y dispuestas.
Los sitios que habían quedado libres después de la fumigación son colonizados sin demora.

Lo que aumenta con cada fumigación es la cantidad de veneno en nuestro entorno. En Canarias, el uso de pesticidas y herbicidas es altísimo. No hay mucha conciencia de esta situación, lamentablemente.
A falta de aguas superficiales, pocas lluvias y un nivel freático inexistente (en cuanto a esta cuestión), los venenos primero se quedan in-situ.  Pero con la primera lluvia torrencial acaban en el mar.
De hecho, un estudio de aguas potables de la OCU de hace un par de años, detectaba trazas de estos residuos en el agua (desalinizada) de emalsa. No indicaba si estos residuos provenían del agua de mar o de las mismas instalaciones de desalinización.

Lamentablemente todo este círculo vicioso de plagas-fumigaciones-resíduos tóxicos no parece tener interés ni a nivel de ciudadanía, o salud pública, medio ambiente o – como último recurso, para los medios de comunicación.

Así lo único que queda es dar información para aquell@s que sientan que algo tiene que cambiar y que tendremos que ser nosotros los que empecemos el cambio a nivel individual. Al fin y al cabo somos nosotr@s el final de la cadena alimentaria. Nuestra grasa corporal es el depósito final de cualquier substancia tóxica estable.

menos cucarachas sin veneno

Di con este método de pura casualidad.
Tenía un bote de aceite de oliva de 5 litros y se me ocurrió que podía usarlo como maceta para alguna planta con tendencia a raíces profundas. Corté la tapa y al ver el resultado – y antes de hacer agujeros de desagüe afortunadamente – me pareció demasiado cursi. Dejé el bote en el pasillo para llevarlo a la basura a la mañana siguiente.
Por la mañana, estaba lleno de cucarachas. Todas grandes, toda vivas.
Al otro día había el doble de cucarachas.
Y así de día en día, aunque iba a menos.

menos cucarachas sin veneno

Limpié el fondo, volví a pulverizar un poco de aceite dentro, y comencé a apuntar cada día. Llevo haciendo esto desde hace un mes, y cada mañana hay entre diez y veintidos cucarachas adultas o subadultas (sólo una cría en todo este tiempo).
Desde que limpio cada mañana y vuelvo a pulverizar un poco de aceite, la cantidad es constante. Sin aceite apenas caen una o dos. En la lata con agua, cae una cada tantos días. Así que supongo que el olor del aceite atrae a la cucarachas.

menos cucarachas sin veneno
menos cucarachas sin veneno

Ver la ‘cosecha’ de cada mañana es a medias alucinante y macabra. ¡Y pensar que sólo son una fracción de las que hay, y sólo las adultas!
Pero el método de momento está funcionando. Sin veneno estoy reduciendo la cantidad de cucarachas que hay delante de casa. Estas desde luego ya no seguirán reproduciéndose.

menos cucas sin veneno

menos cucarachas sin veneno

Unas gotas de detergente, o un poco de ‘caldo de jabón potásico’, y en menos de un minuto las cucarachas están muertas. Tal cual las echo en el jardín.  Ahora mismo son botín ansiado por los jóvenes mirlos. Porque este es otro aspecto a considerar:
Los mirlos son uno de los pocos enemigos naturales de la cucarachas de ciudad. Ofreciéndoles un bebedero que a la vez les sirve como bañera, atraeremos a estos valiosos ayudantes de jardinero y a otros pájaros también.  Es cierto que los mirlos jóvenes hacen algún estropicio al aprender a encontrar su alimento, pero el daño por lo general se resuelve con una escoba y dos minutos de nuestro tiempo.

menos cucas sin veneno

menos cuccas sin veneno
Después del baño

Mirlos, mosquiteros y herrerillos son incansables cazadores de insectos, protejámoslos.

Κ

 

 

 

Los indeseados III

Si las algodonosas y las lapas son plagas que se instalan para quedarse, los comensales de esta entrada se mueven libremente y se nutren indiscriminadamente con lo que tienen a su alcance. Aunque en su entorno natural tienen su rol ecológico importante, en una maceta se vuelven muy dañinos.

Caracoles y  babosas (ingl.:snails and slugs; al.:Schnecken und Nacktschnecken)
Si no amanecemos con una ‘vara a medio comer’ o con unos pimpollos de Cattleya convertidos en encaje, la primera huella que nos alerta de la presencia de babosas o caracoles son sus características huellas de baba. Incluso secas siguen brillantes.

caracoles y babosas 1
Aquí llevan días comiendo, una de las raíces incluso ha tenido tiempo de rebrotar – las demás todas se han quedado sin su punto de crecimiento.

En el caso de esta cesta con una planta de Dendrobium, las culpables han sido dos babosas, que con sólo sumergir el cesto en agua han salido de su escondite seguro – al ser animales con pulmones necesitan respirar – y se han dejado cazar. Las babosas son bastante rápidas y ágiles y llegan a cualquier parte. Según la especie pueden llegar a ser grandes y necesitan devorar grandes cantidades de verde, con clara preferencia por tejidos jóvenes, blandos y llenos de azúcares.
Colocando cebos de trozos de fruta, las podemos atraer durante la noche y recolectarlas a primera hora de la mañana, o incluso por la noche con una linterna. Preferentemente nocturnas por ser la parte del día en la que corren menos riesgo de deshidratarse, pueden salir a cualquier hora, siempre que la humedad sea alta: después de una tormenta todas salen a alimentarse.

babosas y caracoles 2
Sumergiendo la maceta en agua, las babosas se activan y huyen, ya que necesitan respirar aire.

Además de las babosas están los caracoles. Cada región tienen sus especies y, como con las babosas, si cultivamos al aire libre y sobre suelo, pueden llegar a ser un gran problema. Un recipiente bajo, con unos dos dedos de cerveza, colocado a ras del suelo, es un cebo y una trampa mortal. Después de una lluvia, llegarán atraídos por el olor decenas de caracoles y babosas que morirán en el líquido.
Es un método poco agradable, pero eficaz. Y mucho menos dañino para el medio ambiente que los molusquicidas.

babosas y caracoles 3
Las crías del caracol Cornu aspersum pasan bastante desapercibidas pero son muy voraces.

Un pequeño caracol que se está expandiendo por medio mundo gracias al comercio de plantas de invernadero es el minúsculo Zonitoides arboreus. Se mueve entre la corteza y rara vez sale del sustrato y fuera de la maceta. He de reconocer que no he visto daños  en las orquídeas causados por este caracol, y posiblemente se alimente de detritus exclusivamente. En una vitrina cerrada y con alta humedad este caracol quizás sea un riesgo para las raíces. Con un trozo de manzana se les puede ir capturando.

babosas y caracoles Zonitoides arboreus
Zonitoides arboreus, un pequeño caracol norteamericano en origen, posiblemente sólo se alimente de materia en descomposición.

Las babosas y los caracoles ‘solamente’ comen y luego siguen su camino. Pero las marcas que dejan en flores y pimpollos, a los que devoran con avidez de una sola sentada, resultan desesperantes.
Por eso es aconsejable estar al acecho durante todo el año e ir reduciendo con cebos (trozos de patata ahuecada, fruta y  -¡cómo  no! –  hojas de ensalada) la presión predatoria sobre nuestra plantas. Cultivando en exteriores esto es una tarea que nunca acaba, pues siempre entrarán nuevos animales de las zonas contiguas.

babosas y caracoles
Los daños en las flores son irreversibles.

Los gasterópodos son el grupo de animales más numeroso en especies después de los insectos. No hay nicho ecológico que no haya sido colonizado por algún miembro de este grupo de moluscos. Como era de esperar, entre ellos también hay los que se alimentan  … de ¡otros caracoles!
Los que tenemos alguno de estos caracoles comecaracoles cerca, podemos propiciarlos, no usando trampas de cerveza, por ejemplo, y llevándolos a los lugares que nos interesan. En una jardinera, varios caracoles de la especie omnívora Rumina decollata – bastante fácil de reconocer gracias a que el ápice de su caracola casi siempre está rota, lo cual resulta llamativo – acaban con cualquier otro caracol. Aunque eso si – una vez que han acabado con la carne, no dudarán en comer cualquier otra cosa.

babosas y caracoles
Rumina decollata, mediterránea y canaria, se alimenta de caracoles y es muy útil en jardineras y terrazas.

Además de estos pequeños ayudantes con baba, hay otro método que funciona razonablemente bien a la hora de proteger varas florales. Un trozo de algodón, envolviendo la vara, impide que pasen las babosas y los caracoles – siempre que el algodón esté seco.  Elegiremos el tamaño del algodón según el tamaño de las babosas más grandes. ¡Son capaces de estirarse lo indecible para alcanzar los pequeños pimpollos! También podemos poner varios algodones; uno a ras del bulbo o del tallo, para evitar que ahuequen la vara, y otro más arriba, lejos de hojas que puedan hacer de puente, para proteger directamente a los pimpollos.
El método es tan simple como efectivo; una lástima que no funcione con insectos y lagartijas.

babosas y caracoles
El algodón hace de barrera que le impide a la babosa llegar a los tiernos capullos de esta vara de Phalaenopsis equestris

Blattodea (Cucarachas) (ingl.:cockroaches; al.:Schaben)

Sin dejar rastro al caminar, las crías de las cucarachas producen los mismos daños en tallos y hojas tiernas comidas y en las puntas de las raíces. Se esconden perfectamente en el sustrato y parecen muy a gusto en los cestos.  Salen a la superficie cuando se sumergen en agua y obviamente es más difícil cazarlas, ya que son rápidas y esquivas. Si en vez de sumergir la maceta o el cesto en agua lo hacemos añadiendo un poco de jabón potásico al agua, esto las mata. Rara vez vienen solas, suele haber dos en cada maceta.

larvas de cucaracha
Dos larvas de cucaracha huyen del agua al sumergir un cesto.
cucarachas
Con el sustrato lleno de agua, los animales más rápidos son los primeros en salir: primero insectos, luego isópodos, mas tarde babosas y caracoles
cucarachas y babosas
Agua, Rumina, jabón potásico y, como último remedio contra las cucarachas, un gel insecticida

a

 

β

 

mutaciones espontáneas y nuevos cultivares

Sport Fokko's Katrientje
Primera flor uniformemente rojo-cereza en abril 2017

La horticultura siempre se ha beneficiado de las ayudas inesperadas de la naturaleza. Independientemente de cruces y siembra de semilla híbrida, con algo de suerte jardineros pueden detectar en medio de sus especies y cultivares alguna mutación espontánea. Estas ocurren a nivel celular en tejidos no diferenciados, los meristemas. Estos tejidos sin diferenciar pueden formar cualquier órgano de la planta, dependiendo del lugar en el cual se encuentren. En un tallo que ya está inducido como tallo floral, una mutación en el meristema producirá una flor con características distintas al resto de la planta. En un tallo vegetativo, una mutación en el meristema apical puede llevar a características distintas en el mismo tallo, las hojas y en las flores y los frutos.
Encontrando estas mutaciones y haciendo esquejes del tejido que lleva la mutación, se consiguen variedades y cultivares que llevarán esta nueva característica en sus genes, permitiendo híbridos con combinaciones novedosas.

Fuchsia Sport 'Grotié's Tiger'
Una rama entera de flores rojas en un arbusto de flor rosada en mayo de 2017

Fuchsia Fokko’s Katrientje  (Martena, Hollanda, 2002) es un sport de la Fuchsia Beacon Rosa  (Bürgi/Ott, Suiza, 1972) que a su vez es un sport de Beacon (William Bull, Gran Bretaña, 1871). Arbusto pequeño de hojas fuertemente dentadas y claras. Flores grandes, rosadas y listadas, con los pétalos de la corola crenados.  En mi zona ha resultado ser muy florífero, sin reposo invernal, de forma que si presenta fotoperiodismo, tendrá que ser en días más cortos de los que hay a 28º de latitud. Mi planta en su segundo año produjo una primera flor completamente roja, y luego una rama con hojas mas oscuras y todas las flores de color rojo-cereza uniforme.
La flor se distingue a primera vista de Fokko’s Katrienje (rosa/rosa con rayas), como de Beacon Rosa (rosa/rosa claro) y Beacon (rojo/magenta). Grande, vistosa, unicolor, con la corola crenada y acampanada, el tubo un poco más corto; una flor que merece ser propagada por mérito propio dentro de la familia de los Beacon.

Fuchsia Grotié's Tiger
Aire seco y bastante viento están afectando a todas las flores por igual – algo más pequeñas, con dificultades al abrir. Estas flores han abierto con un ligero toque magenta; al segundo día se vuelven uniformemente rojo-cereza.

La primera floración sobre el pié de FK servirá para hacer mediciones de la flor; luego intentaré un primer esqueje. Si resulta una mutación estable con raíz propia, que consistentemente produzca flores de color rojo-cereza, sin revertir a FK,  recibirá un nombre propio.

sport Fuchsia Grotié's Tiger

Los sports no son tan raros como cabría pensar. La mayoría simplemente pasan desapercibidos porque no modifican una característica fácilmente visible. Los más deseados son los que aportan un color nuevo, hojas variegadas o un vigor especial.
En cambio, otros cambios pueden ser no deseados, como una floración más pequeña, deformaciones, colores imperfectos etc.

continuará

Schöpfe, wo zu erfinden sind

Schöpfe
Pululos [ pu ‘lu lo: s ] pl. Subst. – Wattis dasteni (syn.: Arenicola dasteni) Salzwasserbürtige Strandlinge (Arenicolinae), Vorkommen auf  Sandküsten begrenzt, im Gezeitenbereich. Meist indirekt anhand ihrer blasenwerfenden Luftlöcher lokalisierbar,  daher im Voksmund auch Blubberlinge genannt. Da sie im Gegensatz zu den gewöhnlichen Wattwürmern keine Kothaufen hinterlassen, nicht mit diesen zu verwechseln. Sehr häufig, weltweit verbreitet, extrem scheu. Nachtaktiv. Noctambule Phosphoreszenz  der Augen, des Hinterkörpers und der Zehenspitzen in Abhängigkeit zu den Mondphasen – je weniger Mondlicht desto mehr Phosphoreszenz. Schwach Traumkatalytisch. (→Chakrawurm /pej.)
Pululos sind streng vegane, nicht fotografisch abbildbare Saubertierchen, die lange Zeit fälschlicherweise der interstitiellen Fauna zugeschlagen wurden.
Über ihren Lebenszyklus ist wenig bekannt. Fortpflanzung tendenziell gezeitenabhängig.
Sie richten nachts die Strandschäden, die Trampler während des Tages angerichtet haben.

schaumschafe

nelf

grotiere

seewidderchen

temporärleguane

mondsteinchun

kleiner schiller

laber (laba)

strohbär

a

a

„…y siempre allí hace su tarea mejor
el reparador de sueños.“

Silvio Rodriguez, 1983

a

a

ciencia, creciendo

wird noch gefohhrscht

terrific science, man, will make great science again!

¡Ábrete, Ajonjolí!

Ajónjoli - Sésamo

150 g ajónjoli ⁕  Sesam ⁕ sesame
200 + 50 g harina ⁕ Mehl ⁕ flour
85 g azúcar ⁕ Zucker ⁕ sugar
85 g aceite ⁕ Öl ⁕ oil
1 huevo ⁕  Ei ⁕  egg
50 ml leche ⁕  Milch ⁕ milk
1/2 vaina de vainilla ⁕ Vanilleschote ⁕ vanilla pod

 Primer paso : Tostar el ajónjoli.  Sesam rösten. Gently brown
the sesame.

Sesam rösten

Segundo paso: moler el sésamo, no hace falta moler más que en
la foto. Y empápate del olor…

Den Sesam leicht mörsern, wie auf dem Bild. Genieß das Aroma …
Ground the sesame, just as seen in the photo and enjoy the
delightful scent.

den sesam mörsern

También se puede hacer con ajónjoli negro.
Cambiará el color de tus galletas, eso si.
Auch schwarzer Sesam ist geeignet.
Allerdings färbt er  auch die Plätzchen.
Use black sesame if you want to serve
some odd sesame-cookies. 

Ajónjoli negro

Tercer paso: con 200g de harina y el resto de los ingredientes forma
un bola de masa quebrada y déjala reposar
en frío entre 1h y un día.
Mit 200g Mehl und den restlichen Zutaten rasch einen Mürbeteig
zubereiten und gekühlt ruhen lassen
(mindestens eine Stunde).
With 200g of the flour and the rest of ingredients prepare
a short pastry and let the doug rest cold stored
for an hour to one day.

short pastry - Mürbeteig

Cuarto paso: con un rodillo de cocina – una botella de vidrio
previamente enfriada es un sustituto inmejorable

extender las masa sobre una superficie enharinada
y cortar el tipo de galleta preferido.
Mit einem Nudelholz – eine zuvor eisgekülte Glasflasche ist ein
überragender Ersatz – den Teig auf einer bemehlten Fläche
ausrollen und in der gewünschten Form
Plätzchen ausstechen.
With a rolling pin – a  previously chilled glass bottle is an
unbeaten substitute –  extend the dough on a floured surface
and cut the preferred type of cookie.

Cortar galletas de ajónjoli

Quinto paso: hornear unos 15 min a 180ºC. Vigilar, ya que la
temperatura
real puede variar de horno a horno y
el tiempo también
depende del grosor de la masa.
Etwa 15 min bei 180ºC backen. Da jeder Ofen etwas unter-
schiedlich ist,
und die Backzeit von der Dicke des Teiges
abhängt,
muss man etwas aufpassen.
Bake about 15 min at 180ºC and keep watching, as every oven has
it’s own temperature and the thickness of the cookies
does affect the time.

Sesamplätzchen

galletas de ajonjolí negro

ajonjolí negro

ajonjolí - pato negro

a

 

α

peck(h)aviensis

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis es el híbrido entre Cattleya schilleriana y Cattleya aclandiae, dos especies brasileiras de porte pequeño

Siempre es estupendo tener una joven orquídea que va a florecer por primera vez.

Más aun cuando se trata de una especie o híbrido que nunca antes has tenido en flor, y a la que sólo conoces por haberla visto en imágenes de otros.
En las especies de Cattleya, por lo general, la variabilidad de las flores es grande, y en los híbridos primarios esta variabilidad no hace más que aumentar. Sólo en las propagaciones a partir de tejido (clonación) la variabilidad es casi nula y al comprar un cultivar meristemado ya sabes como será la flor cuando florezca la planta.

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis apenas forma una espata; esta a veces se reduce al tamaño mismo de las brácteas. Los pimpollos se forman al abrigo de las hojas aun enrolladas, y cuando estas se abren, quedan expuestos.

Cattleya Peckaviensis es bifoliada como sus parientes. Las hojas jóvenes nacen verdes con unas pocas manchas moradas muy vistosas. También en las vainas, que protegen el bulbo, hay mucho color. Pocos días antes de secarse, estas vainas se vuelven rojas y moradas como hojas de otoño. Esta espectacular coloración coincide con una explosión de manchas en las hojas. Parece que anticiparan la flor.
Este colorido es tanto más profundo cuanto más luz y sol tenga la planta de día y cuanto más fresco haga durante la noche; pero siempre hay que ser moderado, y en un clima como el de mi zona, donde el aire seco predomina, el cultivo aconsejable es el de media sombra – a la sombra de un arbusto, como en la primera foto.

Cattleya Peckaviensis
Colores de otoño en las vainas justo antes de madurar los pseudobulbos

La anticipación es gran parte del juego … y Cattleya Peckaviensis no escatima en promesas. Siendo una planta joven, la primera floración es sólo de una única flor. Las flores solitarias suelen ser un poco mayores – este pimpollo ya va por los 4 cm – pero nada iguala a todo un racimo de flores de Cattleya.

Cattleya Peckaviensis
Viendo la coloración y el moteado de hojas y del único pimpollo, bien podría llamarse ‘Onça’, el nombre del jaguar en Brasil.

¡Ay, los nombres!
No podía ser de otra forma, siendo orquídea. Se encuentran dos registros de este híbrido en la RHS. La más antigua y, por lo tanto, el nombre reconocido es de 1901 (Hruby) con el nombre de Cattleya Peckaviensis. Y luego hay un segundo registro de 1910 (Sir C. Marriott) con el nombre de Cattleya Peckhaviensis. Casi todas las entradas en la red de redes se escriben con la hache intercalada, obedeciendo al ‘sentir ortográfico’ de este nombre en los idiomas anglosajones pero, el nombre correcto es el otro …

‘Hruby’ es el Baron Theodor Karel Josef Hrubý z Gelení (1826-1914) de Petschkau – Pečky en checo – en Bohemia (Cervené Pečky, al este de Praga), donde reunió la mayor y más importante colección de orquídeas del Imperio Austro-Húngaro de finales del siglo XIX.
De esta colección apenas han sobrevivido unas 300 láminas en gouache hechas por Karolina Masek.

El pimpollo – como una aceituna lustrosa y pintada –  aumenta visiblemente de tamaño de día en día y, durante la última noche, abrió.

Cattleya Peckaviensis
Esto es lo que en algunos foros se describe como ‘electric magenta’. Pues si …

Conociendo un poco la anatomía de una flor de Cattleya, es evidente que las dos hojas del pseudobulbo con su moteado de gran contraste, como los cinco pétalos con un contraste aun mayor, forman un conjunto, un aparato visual dedicado a llamar la atención y dirigir el interés al centro mismo: a la señal (amarilla a nuestros ojos) que aparece justo enfrente de la columna que contiene polen y estigma de la flor.

Cattleya Peckaviensis infrared simulation
Una foto editada con ‘infrared simulation’ muestra en blanco y negro todo el contraste presente en el aparato visual – hojas y pétalos forman una unidad y apenas se distinguen. La señal, que para los polinizadores muy probablemente sea una señal en UV, la he marcado en amarillo, tal como la ve el ojo humano.

El labelo, idealmente plano, es la plataforma perfecta para que pueda aterrizar un insecto sin resbalarse.  Ignoramos que sensación de color tendrá el insecto que enfoque la flor y su señal; para nosotros es amarilla. Fotografías con cámaras especiales capaces de captar tanto la luz infraroja (IR) como ultravioleta (UV) revelan que muchas flores, además de las señales visibles tienen otras que sólo son visibles a los insectos que las polinizan.
Estas señales las conocemos de muchas flores, las encontramos en las flores de Dietes y Neomarica, en las minúsculas flores de Cymbalaria muralis y Anagallis, y es muy probable, que la señal en esta flor de Cattleya Peckhaviensis además del color visible tenga un segundo color oculto para nosotros.

Quien quiera ver imágenes de flores que visibilizan los colores UV y IR no visibles al ojo humano puede bucear entre las fotografías del fotógrafo Bjørn Rørslett.

Cattleya Peckhaviensis a contraluz
A contraluz, la flor que es color verde oliva se vuelve de color cobre con motas carmesí.

Por si los atractivos visuales no fueran del todo seguros, la flor comienza a emitir olor al segundo día. Un aroma fuerte, con dulzor de Cattleya y muchos matices de especias, agradable. Que sea un olor diurno se corresponde con el aparato visual: los polinizadores  sólo vuelan de día.

Cattleya Peckaviensis
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’, con luz indirecta
Cattleya Peckhaviensis 'Sobral'
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’ – menos el labio, toda la flor es altamente brillante.
Cattleya Peckhaviensis 'Sobral'
Cattleya Peckaviensis ‘Sobral’, detalle de la columna, la señal y parte del labio

 

„Meu bem,
ouve as minhas preces …“

Luísa Sobral, Salvador Sobral (2017), obrigado

a

a

Π

Billbergia & Tillandsia V

Tillandsia distichaTillandsia disticha, con dos brotes basales, después de la floración

Tillandsia argentea, dos brotesTillandsia argentea, con dos brotes cerca de la base de la inflorescencia, después de la floración
Tillandsia lorentzianaTillandsia lorentziana, con dos de cuatro brotes en la base de la
inflorescencia, después de la floración.
Tillandsia streptocarpaTillandsia streptocarpa, dos brotes en la base de la inflorescencia
antes de florecer
Tillandsia tricolorTillandsia tricolor, un brote basal mucho después de la floraciónTillandsia aeranthosTillandsia aeranthos, un brote a media altura del tallo, independiente de alguna floración
Tillandsia caulescensTillandsia caulescens, dos brotes cerca de la inflorescencia, después de las floración
Tillandsia heteromorphaTillandsia heteromorpha, dos de varios brotes en la zona basal del tallo, sin floración previa
Tillandsia cacticolaTillandsia cacticola, tres brotes en la base de la inflorescencia después de florecer
Tillandsia hondurensisTillandsia hondurensis, tres brotes en la parte superior del tallo, después de la floración.

a

a

τ

 

 

Continuando Berenice

Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'

No queda más remedio – tanta flor merece otra entrada. En esta entrada el fondo de las fotos será claro – lo que implica que las fotos han sido re-gimpeadas para que a pesar del contraste se aprecien los detalles y los colores.

Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
El tercer pimpollo de Berenice empieza a desplegar sus pétalos
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
Un pequeño pulgón se pierde sobre las manchas de los sépalos que pretenden simular justo eso: pulgones que atraigan polinizadores
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
Las manchas son más lustrosas y resaltan ligeramente sobre la superficie de los sépalos
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva' 5ª flor
Preparando la quinta flor
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
La quinta flor
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
De lado – los polinios a cada ‘salida’ del labelo
Paphiopedilum berenice 'Lula da Silva'
Después de casi tres meses de floración, Berenice pasa a su nuevo emplazamiento, bajo la sombra de una mata de Canna musifolia
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
Los nuevos brotes ya crecen con fuerza
Paphiopedilum Berenice 'Lula da Silva'
125 días en flor.

 

β