Anguloa y Lycaste

Angulocaste 1Pronto habrá una nueva floración – aunque es sólo un pimpollo que se ha desarrollado este año, ya promete ser espectacular. Angulocaste – los híbridos entre los dos géneros Anguloa y Lycaste – cobinan el tamaño grande de las flores de Anguloa con la facilidad de floración de las algo mas pequeñas Lycaste.

Angulocaste resupinada 2El pimpollo ya ha resupinado (= torsión de algún órgano vegetal), otra característica muy común en las orquídeas. Consiguen con esta torsión que el labelo quede en la parte inferior de la flor, formando una vistosa plataforma que atrae potenciales polinizadores. Al posarse un insecto en el labelo, tiene el polen justo encima de su cabeza. Si el labelo puede balancear – como es el caso en Anguloa –  y el insecto pesa lo suficiente, en uno de estos balanceos involuntarios tocará un pequeño y pegajoso saliente … Ya no queda mucho para que se abra la flor y verlo todo en vivo.

Angulocaste 4Las que obviamente no quieren esperar son estas trabajadoras del sexo, que de momento se tienen que conformar con las gotas de néctar – dulzón pero sin mas sabor al paladar humano – que aparecen en la punta del pimpollo. En cuanto puedan entrarán en la flor y harán destrozos. Toca colocar la maceta en otro lugar.

Angulocaste 4Justo a tiempo, pues ya se abre.  En las pocas especies de Anguloa que se conocen, las flores no suelen abrir mucho. Dejan el sitio justo para que los polinizadores entren y se encuentren con el labelo balanceante. En cambio las flores de Lycaste si están mucho mas abiertas, llamando la atención con sus colores llamativos y su agradable olor a canela y especias (en el grupo de las Lycaste de flor amarilla). Pese a su imponente tamaño – el capullo mide unos 7 cm de largo – esta flor no abrirá mucho mas. Si lo hiciera, mediría más de 15cm de ancho, mucho mas que cualquier Phalaenopsis,  y de seguro que este grupo de orquídeas – Anguloa y sus híbridos – estarían entre las orquídeas habituales de las floristerías. Pero la costumbre semicaduca de los espinosos pseudobulbos y el extraño aroma medicinal a naftalina tiran para atrás. Si eres bípedo humano, claro.

Angulocaste 7La pista de aterrizaje está preparada. Con sus alerones laterales para no salir de la recta, una almohadilla de frenado y al fondo ese olor a  rica recompensa en la oscura profundidad. Muy atrayente ¿verdad?  Pues vamos a desglosar el engaño. Sigan la flecha, por favor.

Angulocaste desglose 7Hemos aterrizado. El labelo balancea fuertemente hacía abajo y arriba y abajo y vuelta a subir. Nos nos queda otra que agarrarnos  – menos mal que patas no nos faltan para agarrarnos a esa almohadilla (→1) en el camino, todo un lujo.  Tambaleantes seguimos el camino, ya no hay peligro pues los (→2) alerones laterales dan cobijo. El fondo está oscuro(→3), pero huele a promesa, asi que seguimos. ¡Uyuyuy! – esto cada vez está mas (→4) estrecho, pero ya casi estamos.

Vaya. No hay nada. Ni néctar, ni polen. Por no haber no hay ni salida (→2). Tampoco podemos darnos la vuelta (→4), o sea, marcha atrás, no queda otra. Tropezamos. (→1) Hay que trepar por la almohadilla mientras unas cerdas nos están cepillando al revés. Algo pegajoso (→5) se nos está pegando ¡qué asco! ¡Hay que salir ya! Algo cuelga de nuestra espalda (→6) y ya salimos aunque se nos caiga un cascarón blanco encima (→7), salimos volando, pero algo tenemos pegado que se mueve en el aire…

Columna de Angulocaste 8Engaño consumado. Debajo de la capa que se ve en la punta de la columna, se encuentran los paquetes de polen. Al engancharse el viscoso en la espalda del insecto, tira por el rabillo hasta que despega el capuchón y libera a los polínios.

Lycaste polinios 9Intentará suerte otra vez, al acercarse a otra flor, y con la misma fortuna. En el mejor de los casos, el polen quedará enganchado y pegado en el estigma (que es la cavidad algo mas oscura que queda debajo del viscidium). Y la flor estará polinizada. Si la flor no había sido visitada antes, el insecto dos veces engañado tiene todas las papeletas para pegarse otro par de polinios.

Angulocaste 9Anguloa clowesii x Lycaste dowiana.

Angulocaste 9

 Ya para agosto el nuevo bulbo está medio crecido. Será mayor que el anterior, recuperándose la planta lentamente de una infección que tuvo tres años atrás. Bulbos fuertes no solo pueden dar de seis a ocho pimpollos individuales – todo un espectáculo cuando están en flor – además suelen rebrotar con dos crecimientos al mismo tiempo. Los bulbos traseros en una planta sana rara vez brotan – aunque en la base de cada uno hay varias yemas en reserva, por si fuera necesario. Estos bulbos inactivos se pueden utilizar para aumentar la colección. Se debe hacer esto con sumo cuidado, teniendo en cuenta que los bulbos viejos siguen alimentando con sus reservas a la planta. Abusar de ellos lleva invariablemente al debilitamiento de la planta principal y a perder la futura floración. Dividir una planta con dos bulbos líder sin embargo no conlleva este riesgo. Pero siempre luce mas una planta grande con muchas flores!

α

 

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2 pensamientos en “Anguloa y Lycaste”

    1. Hola Carlos,
      pues no son difíciles en principio; pero yo tenía mas de veinte y se me han ido muriendo, no sé porqué. Algún hongo? Algo en el sustrato o en el agua que no les va? Ahí estoy, tratando de salvar a las tres que aun me quedan, y mira, un pimpollo.
      Eso si, necesitan mucho espacio, tienen hojas caducas, pero como la Stanhopeas de grandes.
      Saludos

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