Las calles son nuestras

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jesuisparisjaune
Jesuisparis orange
jesuisparis complete


Imagine there’s no heaven
It’s easy if you try
No hell below us
Above us only sky
Imagine all the people
Living for today
Imagine there’s no countries
It isn’t hard to do
Nothing to kill or die for
And no religion too
Imagine all the people
Living life in peace
You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you’ll join us
And the world will be as one
Imagine no possessions
I wonder if you can
No need for greed or hunger
A brotherhood of man
Imagine all the people
Sharing all the world
You may say I’m a dreamer
But I’m not the only one
I hope someday you’ll join us
And the world will live as one

Thank you, John Lennon

Je suis everyplace

no war schwarz 600

Orquídeas en sellos II

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Venezuela 0,05.  Oncidium volvox Rchb. f.
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Venezuela 025.  Catasetum pileatum Rchb. f.
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Venezuela 025. Cattleya Gaskelliana Rchb.f. var alba = C. gaskelliana var. alba (Bundesdruckerei Berlin)
Cuba 1, Correos 1972. Brasso Cattleya Sindorossiana (no registrada; probablemente Rhyncholaeliocattleya Madame Charles Baron, 1901)
Cuba 1, Correos 1972. Brasso Cattleya Sindorossiana (no registrada; probablemente Rhynchocattleya Madame Charles Maron, 1901)
Cuba 2, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium doraeus
Cuba 2, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium doraeus = Paphiopedilum Doraeus (Paph. Dora x Paph. San-Actaeus) 1938
Cuba 3, Correos 1972. Cypripedium exul
Cuba 3, Correos 1972, Orquídeas tropicales. Cypripedium exul = Paphiopedilum exul
Thailand 0.75 baht Dendrobium cruentum.JPG
Thailand postage, 75 Satang. Dendrobium cruentum
Thailand postage 1 Baht1978. Dendrobium pulchellum Roxb. 9th World Orchid Conference 1978
Thailand postage 1 Baht1978. Dendrobium pulchellum Roxb. 9th World Orchid Conference 1978

Orquídeas en sellos

Belgisch Congo Belge 2F Ansellia africana
Congo Belge, 1952. Ansellia gigantea = A. africana
Ceylon 15 cents Vesak Orchid
Ceylon King George VI, 4th february 1950. Vesak Orchid = Dendrobium maccarthiae
Ceylon 35 c Star Orchid
Ceylon King George VI, 1st february 1952. Star Orchid = Phaius tankervilleae
Colombia 1 centavo Masdevallia chimaera
Colombia 1 centavo, 22 de agosto de 1950. Masdevallia chimaera = Dracula chimaera
Colombia 2 centavos Odontoglossum crispum
Colombia 2 centavos, 22 de agosto de 1950. Odontoglossum crispum
Colombia 3 centavos Cattleya labiata trianae
Colombia 3 centavos, 22 de agosto de 1950. Cattleya labiata trianae = Cattleya trianae
Colombia 5 centavos Cattleya dowiana aurea
Colombia 5 centavos, 22 de agosto de 1950. Cattleya dowiana aurea = Cattleya aurea
Colombia 11 centavos Miltonia vexillaria
Colombia 11 centavos, 22 de agosto de 1950. Miltonia vexillaria = Miltoniopsis vexillaria
Colombia 25 centavos Stanhopea tigrina
Colombia 25 centavos, 30 de enero de 1962. Stanhopea tigrina (error – probablemente Stanhopea jenishiana)
Colombia 35 centavos Odontoglossum luteo-purpureum
Colombia 35 centavos, 10 de mayo de 1960. Odontoglossum luteo purpureum

 

σ

 

hung curd – labneh – لبنة

labneh 1: leche y yogur

Con los calores del verano, toda la casa bien caldeada, llega la época ideal para retomar una costumbre ancestral y sana: hacer yogur en casa y convertirlo en labneh.
Leche y un buen yogur con Lactobacillus bifidus como inoculo, mezclar bien, temperaturas por encima de los 26ºC y de 6 a 12 h de reposo – no necesitamos mas. A la mañana siguiente tendremos nuestro yogur.

Al final nos saldrá mas barato el yogur casero que comprándolo en la tienda. Además estará hecho de leche leche, fresca, entera, sin espesantes ni aditivos: volvemos a retomar el control sobre nuestro alimento.
Y si una parte del yogur lo convertimos en labneh, tendremos una base cremosa y versátil, que nos vale igual para toppings de magdalenas, como para hacer queso fresco a las finas hierbas para untar.
Y lo mejor para el final: dependiendo del tiempo que dejemos escurrir el yogur hecho a base de leche entera – 3,5% de grasa – el labneh resultante tendrá unos 9% de grasa. ¡Comparen!

labneh - hung curd

Con una o dos cucharadas de yogur nos vale para empezar a criar el yogur casero. Como las bacterias acidulantes están vivas – al igual que ocurre con la levadura – tenemos que trabajar con higiene: calderos limpios, manos limpias, utensilios limpios.
labneh - hung curd

Añadimos leche pasterizada y mezclamos. En días frescos, colocamos nuestro caldero dentro de otro mayor con agua caliente sin que el caldero de la leche toque el agua. Queremos una temperatura alta para que el Lactobazillus haga cuajar la leche, sin que se muera por demasiado calor.
labneh - hung curdTapamos y  dentro de unas seis horas habrá cuajado la leche. El caldero repleto de fresco yogur pasará directamente al frigorífico. La forma de cuajar depende de la temperatura, del tipo de leche y del inoculo. Probando con distintos yogures al iniciar el proceso, daréis rápidamente con el que mas gusta.

Ya solo nos queda separar el suero de la parte solida del yogur. En vez de poner fotos propias quiero presentaros un sitio de internet de lo mas especial:  http://www.vegrecipesofindia.com/  Está en inglés, eso si, pero entren! Las fotos, inmejorables, explican por si solas el proceso de colar y prensar nuestro yogur. Thank you so much, Dassana Amit!  Y los que se atrevan a seguir, descubrirán el shrikhand


labneh picante sour süß

El labneh norteafricano y del oriente – hung curd de los anglófonos – sirve como base tanto para una receta salada – del simple queso para untar, salpimentado con hierbas frescas, cebollino ante todo; o parte esencial de un elaborado biryani o incluso de un quiche lorraine.
Combina igual de bien con la acidez, como para elaborar vinagretas para ensaladas reemplazando a la crême fraîche, crême double, nata agria o Schmand  en un sinfín de variantes, siempre mas ligeras que una vil mahonesa.
Con un poco de azúcar se convierte en un postre tan simple como delicado – cremoso como el yogur griego – y el extenso mundo de la repostería que requiera una crema maleable tiene en el labneh una solución light. ¡Ay, mascarpone! ¡Ay, nata!
El labneh es tan indefinido, que nos permite todo. Incluso bebidas: el lassi dulce y el lassi salado.

Labneh con pimiento asado y albahaca

Labneh dulce

… continuará! … to be continued! … noch nicht ganz fertig!

Paphiopedilum spicerianum

Paphiopedilum spicerianum 1

Llegó en  abril de 2013. Nunca estuvo a gusto detrás de la ventana con los demás Paphiopedilum. Al año y medio lo trasplanté a un sustrato muy suelto con mucha concha marina triturada, le di un lugar a la sombra poco segura de unas hojas de Schefflera actinophylla en un balcón con mucho viento y riegos casi diarios. Pareció gustarle, reverdeció, crió nuevas hojas – mucho mas cortas, pero con las mismas manchas moradas en la parte basal (una de las características de esta especie) – y a mediados de septiembre de 2015 aparecieron dos pequeños pimpollos.

Paphiopedilum spicerianum 2

Paphiopedilum spicerianum 3
spicerianum 3

Paphiopedilum spicerianum pimpollo

A 23 de octubre ya se distingue la raya roja central que lucirá la gran dorsal blanca, una de las señas de identidad de la flor de esta especie, fácilmente identificable hasta en sus híbridos primarios. La vara aun es muy corta, y el ovario no ha crecido – le quedan algunos días a esta flor para abrir.

Paphiopedilum spicerianum 6: estaminoide

El estaminodio que luce Paphiopedilum spicerianum es alegremente inverosímil. En principio de forma redondeada, dos ondulaciones casi completas forman como los ojos de una rana; morado con bordes blancos, lustroso, presenta en el centro un dibujo estrellado verdoso-amarillento como si de un floripondio hippie se tratara. La sujeción que mantiene a la masa del polen en su lugar es blanca, con pelos morados, mientras que la masa del polen, que no está escondida en el interior, es de color naranja y muy visible en esta especie de Paphiopedilum.  Sería interesante ver el mecanismo de atrapar al insecto y su posterior huida en acción …

Paphiopedilum spicerianum 7: dos flores

Noid again II

Thanks to ©Pat Hayes at www.realbirder.com
Thanks to ©Pat Hayes at http://www.realbirder.com

A the story goes, a solitary red hartebeest was travelling into the Erongo Mountains, on behalf of Grandfather Mantis. It knew, for Grandfather Mantis had told him so, this was not a good place to be. No open water, no dry grass left in the crevices, nothing to search for but pebbles and boulders and starry nights.
The red hartebeest though had a particular task to fulfill and did not mind. It had been chosen for it was keen-eyed and none but itself would be able to find those special pebbles Grandfather Mantis wanted to hide from the All-Devourer. So it climbed up the hills and hid them all – there weren’t many left – using its worn hooves.

A few thousand miles away, lost on the shelves of a DIY – store, a few two-inch-pots with flowering pebbles await customers to spend an euro as reward for a yellow coloured daisy flower. While most customers don’t even notice them, the few that do hardly believe their eyes: these brightly flowering plants seem to be Lithops werneri,  considered extinct  in  the  wild for  years  and  re-discovered only in 2012,  while trying to re-establish some seedlings bred in captivity.

How on earth did these beefy-bred Lithops werneri  find their way to a DIY – store in Spain?

Under the hooves 2: Lithops werneri cf.

under the hooves 3: Lithops werneri cf

I bought one pot only and noticed that these flowers open even wider after sunset, closing about 8:00pm, so very little time for eventual pollinators to find the flowers which – not surprisingly, really – have a strong honey scent. Not sure if I had purchased an highly unlikely rarity or just an unidentifiable variety or even an hybrid of Lithops pseudotruncatella, I needed further advice. First choice is always one of the authorities on Lithops,  Steven Hammer.

Under the hooves 4: Lithops werneri cf.

Under the hooves 5: Lithops werneri cf.

Most characteristics however, do coincide. The obvious and striking difference is the size of the plant (“bodies the size of a pea” according to Werner Triebner, after whom this species is named), the lack of clear rubrications (which may change if sitting in the sun, as they now are) and the size of the flowers.  Letting aside that highly unprobable circumstance that Lithops werneri shows itself up at a department store chain, provided by local nurseries, the obvious beefy appearence of these plants is a common trait most succulent plants show when raised for mass production. Though the terms ‘mass production’ and ‘Lithops werneri‘ seem contradictory: its nearly impossible to obtain large numbers of seeds of this species.

under the hooves 6: Lithops werneri cf.

under the hooves 7: Lithops werneri cf.

But who am I to disagree, I’ve not only surrendered already to the beauty of the deep yellow daisy flowers, I’ve bought all pots left … Five flowers opened a few days long every late afternoon for two to three hours, time enough for some photographs and some busy paintbrush.  With the help of funny little bees up to the work, too, I hope for seed capsules; raising the seed will give further evidence of the species.

Under the hooves 8: Lithops werneri cf.

Under the hooves 9: Lithops werneri cf.

under the hooves 10: Lithops werneri c.f. by night
It seems the red hartebeest has done its best to guard this flowering pebble for the First People. A piece of magic could certainly be involved, as the several hundreds of tiny Lithops werneri  collected and exported by Triebner himself in the early 50s, and all the collectors after him have not yet extermined this taxon.  Maybe we have to thank Naureen Cole that little werneri has somehow managed to survive and even enter the wholesale market of unlabelled Lithops. But this will be an other story.

Φ

Phalaenopsis bellina ‘Orchidview’ x violacea ‘Blue Chip’

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 1

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 2

De tiempo en tiempo de entre los miles de planteles que florecen por primera vez cada año surge alguna planta que destaca por su color. Por lo general, estas plantas con un color nuevo y atractivo para su comercialización, sirven de sementales y parideras a la vez, mimadas, cuidadas y polinizadas para mantener esos genes en activo que propician el nuevo color.  Que un color sea raro ya indica que genéticamente no es dominante, y que suele aparecer por defecto del color ‘normal’ y por combinación de varios genes que determinan una combinación de pigmentos que dan el nuevo color. Algunas de estas plantas alcanzan la fama entre los coleccionistas como es el caso de las famosas Phalaenopsis violacea de Norton, donde nació la violacea azul.
Hay que agradecer a los Norton que llevaran los libros genealógicos al día, que en ningún momento hicieran propagación meristemática de sus mejores cultivares y que incluso llevaran la cuenta de las plantas vendidas a sus clientes. Lo que al principio fueron once plantas de un azul nunca antes visto en una Phal. violacea – bueno: lo mas parecido al azul que se había visto en esta especie – ya se han convertido en una prole mas o menos extendida por el mundo, llevando el distintivo de ‘Norton bred’ si son originales, o simplemente un ‘ Nortonviolacea x self’, si se trata de una autopolinización. En ambos casos, el pariente ‘azul’ no es garantía infalible que la descendencia también florezca con tonos ‘azules’. De hecho, la mayoría de los ‘selfies’ no salen azules y gran parte de los ‘Norton x Norton’ tampoco son igual de azules.

Phalaenopsis samera 'Non Blu' 4

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 5

Cuando finalmente se abre la primera flor la expectación es grande. Aunque no siempre se cumplen los deseos. En el caso de esta Phalaenopsis Samera (Phal. bellina ‘Orchidview blue’ x Phal. violacea ‘Blue Chip’) era grande la posibilidad de que fuera una flor con tonos netamente azulados. Pero la flor es simplemente rosada, tirando mas a malva mientras va madurando. Apenas tiene perfume y es pequeña. Tendrá una segundo oportunidad cuando vuelva a florecer.

Phalaenopsis Samera 'Non Blu'

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 7

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 8

En vista de lo que hay, esta Phalaenopsis Samera será una Samera ‘Non Blu’. El nombre es todo un programa.

Phalaenopsis Samer 'Non Blue' 8

Phalaenopsis Samera 'Non Blu' 9

La comparativa con las flores celestes de Plumbago auriculata da una idea real del color y del tamaño que tiene esta pequeña orquídea.

Galeandra – el pequeño gran espolón

Galeandra bauerii 1
Son muchas las familias de plantas que han desarrollado flores con espolones; quizás las mas conocidas de entre nuestras plantas de jardín sean las delicadas flores de Aquilegia y los cultivares de maravilloso azul de Delphinium (ambas Ranunculaceae). Entre las orquídeas varios géneros presentan flores espolonadas, y entre ellas se encuentra una de las divas, famosa por su espolón, o mejor dicho, porque un tal Charles Darwin predijo que para ese inmenso espolón tendría que existir un polinizador con una ‘lengua’ equivalente, el cual efectivamente se descubrió años después, aumentando la fama tanto de la Estrella de Madagascar, Angraecum sesquipedale, como la de una polilla con una lengua de 20cm y la del ya consagrado Charles Darwin.

Por su mero tamaño, la flor de Angraecum sesquipedale es impresionante incluso sin espolón. En comparación, la flor de Galeandra baueri es humilde y pequeña, mucho mas parecida en delicadeza a las flores de Aquilegia.  Un pequeño gran espolón formado por el labelo lleva una corona de pétalos – texturas y colores y aromas aparte.
Galeandra 2
Galeandra 3

Galeandra baueri 4

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Galendra baueri 9

Las flores individuales se marchitan a las tres semanas, empezando por los sépalos. Pero ya hay nuevos pimpollos preparándose para alargar la floración: Galeandra tiene la bonita costumbre de formar pequeñas varas laterales de las brácteas inferiores de la vara principal – y de las brácteas de las varas laterales también. De esta forma, a los pocos días de marchitarse un grupo de flores, ya hay una nueva vara, con sus espolones a la vista mucho antes de que se abran las flores y muestren su vida interior.

No es una diva esta planta, como lo es la Estrella de Madagascar. Es mucho mas humilde, y en cada nueva floración es como si se levantara de nuevo, empezando de cero, para florecer repetidas veces. Es por esto que dedico esta planta al ex-presidente de Uruguay, el Sr. José Mújica, en reconocimiento y agradecimiento por su perseverancia, su amor por su gente y su tierra: Galeandra baueri ‘José Mújica’.

El ex-presidente de Uruguay, Sr. José Mújica, con sus crisantemos y uno de sus perros. © pendiente
El ex-presidente de Uruguay, Sr. José Mújica, con sus crisantemos y uno de sus perros. © pendiente
Galeandra baueri 'José Mújica'
Galeandra baueri ‘José Mújica’

Γ

Flora of Ganymede

jup III 1 Flora of Ganymede
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 822/4
jup III 2 Flora of Ganymede
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 822/117
jup III 3 Flora of Ganymede
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 835/1
jup III 4 Flora of Ganymede
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 877/209
jup III 5 Flora of Ganymede
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 878/22
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 1003/8
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora 1004/6
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 1004/6
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora 1004/9
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 1004/9
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 1005/11
starship endeavour Ganymede III-VII exoflora sol 1005/11

Ι

defensas altas en la plantación

pequeños ayudantes 1: cesto roto

Una de las desventajas del cultivo en cestos estriba en su accesibilidad: cualquier semilla, cualquier insecto puede escoger el cesto como su casa, el lugar idóneo para germinar o para depositar sus huevos. A los nuevos inquilinos les es indiferente que el cesto ya tenga habitante, por lo general no van a por el hasta que crecen en tal medida que no hay espacio y nutrientes para los dos. Si al principio pasan desapercibidos – sobre todo los insectos y artrópodos – y las pequeñas adventicias incluso lucen bonitas junto a la orquídea, ya cuando escasean los recursos hay que tomar medidas.

Si los inquilinos son eventuales – cucarachas inmaduras por ejemplo – con simplemente sumergir el cesto en agua o agua con una gota de lavavajillas lograremos que los indeseados salgan de sus escondites. También podremos sacar gran parte de isópodos, algunos caracoles y babosas y alguna que otra oruga con este método. La flora adventicia o se poda o se corta de raíz…
pequeños ayudantes 2 oruga en el cesto

Sin embargo, si los intrusos son orugas (larvas de volanderas nocturnas, por ejemplo Autographa gamma) que han minado la estructura misma del cesto y comienzan a buscar nuevo alimento en el interior del cesto, que finalmente serán los pseudobulbos, hay que actuar antes de que causen un daño directo a la planta. La estructura misma y las bolitas de las deyecciones de las orugas dan el aviso.

pequeños ayudantes 3 desmontar el cesto

Desmontar un cesto es bastante sencillo. Y mas aun cuando las orugas y el óxido ya han hecho parte del trabajo. Porque también los alambres, aunque finamente recubiertos de plástico, notan el paso del tiempo y de la humedad. Y si además la orquídea ayuda – como es el caso de esta Coelogyne pandurata – si no es de las que se agarran fuertemente con sus raíces a cualquier superficie, desmontar el cesto y sacar la planta es cuestión de pocos minutos. Ahora hay que separar los alambres de la materia orgánica, que pasará al compost. Si el sustrato se desprende bien de las raíces y de la base de los bulbos, mejor; pero por lo general no suele ser así. Un palo puntiagudo – una brocheta – un pincel, un chorro de agua pueden ayudar. Siempre teniendo en cuenta no dañar las raíces. Es preferible dejar el sustrato pegado a las raíces que en el intento de limpiar cometer el daño que queríamos evitar…

pequeños ayudantes 4 cepellón

Finalmente tendremos un cepellón mas o menos compacto que no nos atreveremos a desmenuzar, sobre todo si vemos raíces vivas con sus puntas activas y creciendo – por cierto: las raíces de esta Coelogyne son de un color salmón muy sorprendente! Volver a plantar tal cual se presenta el cepellón ahora conlleva el riesgo que no hayamos eliminado todas las orugas, ya que algunas podrían estar en el mismo centro del cepellón, justo por debajo de los bulbos.
Es hora del ataque químico casero: una o dos guindillas – chiles – muy picantes se licuan con piel y semillas en un  poco de agua. Añadimos una gota de lavavajillas como agente mojante, pasamos la mezcla por un colador y ya tenemos el liquido en el que sumergiremos el cepellón – pero: ¡atención: manos y ojos no deben tocar el líquido! Y si trabajamos con pulverizador hay que tener en cuenta el viento.

pequeño ayudante 5 sumergir

Elegiremos un recipiente  un  poco  mas grande que el cepellón y añadiremos nuestra mezcla y agua hasta poder sumergir todo el cepellón. Si hay orugas y otros bichos escondidos no les quedará otra que salir, tanto para poder respirar – la gota de detergente reduce la tensión de la superficie del agua, con lo cual los insectos e isópodos no pueden retener una burbuja de la que respirar – como para salvarse del picor. A las plantas les falta el receptor que les permita ‘sentir’ el calor de la capsaicina, de modo que ni se dan cuenta. (Eso por lo menos es lo que creemos los humanos, que solemos ser un poco torpes en asuntos referentes a seres de menor tamaño que nosotros…).

pequeños ayudantes 6 saliendo

No tardan mucho en salir. Se ve una en el centro de la foto. En total salieron tres orugas de tamaño mediano. Espero que no haya quedado ninguna, sería una mala noticia, pues empiezan a ahuecar los bulbos desde abajo sin que se note en las hojas hasta el último momento. Mientras el insecticida/repelente hace su tarea preparo una caldero con agua hirviendo. Echo el nuevo sustrato – una mezcla de corteza de pino, corteza de canela y picón – en el agua hirviendo y lo dejo hasta el nuevo hervor, apago el fuego y dejo enfriar. Será la mezcla para el nuevo cesto.

pequeos ayudantes 7 oruga

Todas las herramientas necesarias para este trabajo suelen estar a mano en casa, entre cocina y caja de herramientas. Son pequeños ayudantes de jardinería muy cotidianos, baratos y versátiles

Un pincel. Un licuador (o un mortero). Un colador. Chiles. Agua. Una gota de lavavajillas. Un embudo. Alambre. Tenazas. Un pulverizador (sirve un pulverizador de otro producto, limpio). Un recipiente de aproximadamente un litro.
Y finalmente: ¡¡Un palo!! 

A falta de un palo en casa nos sirve una brocheta de madera.

pequeños ayudantes 8 todos reunidos

Ya listo el sustrato la planta inaugura un cesto nuevo, esta vez un cesto horizontal en forma de cornucopia. Habrá que estar atentos a los brotes nuevos que ya están apareciendo: mientras crezcan bien, sin parones, significará que no ha quedado ninguna oruga escondida. ¡Ojalá!

peq ayu 9 nuevo cesto

Π

¡Quiero volver a casa! ———— I want to go home! —————- Ik wil naar huis!

paloma 1

He llegado el día 5 de agosto a la casa de mis anfitriones, que me dan cobijo, me dan de comer y beber. Pero necesito volver a mi palomar, con los mios. Pido que se pongan en contacto con el dueño de este blog, para volver a casa. Gracias.

I arrived august 5th right on the roof of my new hosts house. They give me shelter, they feed me and give me to drink. But I need to find my dovecote and my beloved. Please do contact the owner of this blog as I want to go home. Thanks.

Ik kwam op 5 augustus op het dak van het huis van mijn nieuwe gastgezin, die mij geeft bescherming, ze voeden me en geef me te drinken. Maar ik moet terug naar mijn duiventil, met de mijne. Vraag naar de eigenaar van deze blog, om naar huis terug te keren. Dankjewel.

paloma 2

Tengo una magulladura en el cuello, por lo demás estoy bien. Vuelo libre y vuelvo para picar y beber.

I have a bruise on the neck, but I’m fine. I fly freely and return to have a snack and drink.

Ik heb een wond in de nek, anders ben ik prima. Ik vlieg vrij, en ik ben altijd  te eten en drinken terug.

paloma 3

Venga, a que esperas! Llévame a casa!

What are you waiting for! Take me home!

Waar wacht je nog op! Breng me naar huis!

Siglo y medio de historia

sedenii 1

James Herbert Veitch: Hortus Veitchii, 1906.

Faltan siete años.  En 2022 se cumplirá el 150 aniversario de la primera floración documentada de Phragmipedium Sedenii, un híbrido entre dos especies colombianas de Phragmipedium. El cruce entre Phragmipedium longifolium y Phragmipedium schlimii se realizó en Inglaterra, en el departamento de hibridaciones de la famosa jardinería Veitch. Aunque llamar ‘jardinería’ a esta empresa es quedarse corto en todos los sentidos; hablar de Messrs. James Veitch & Sons Nurseries es hablar de botánica con mayúsculas.

Phragmipedium Sedenii 'Carlos' 1

John Seden fue el jardinero que realizó este cruce y en su honor recibió el nombre este híbrido. Fue el primer cruce de orquídeas hecho por John Seden que llegó a florecer, y el segundo jamás realizado dentro del género PhragmipediumPhragmipedium Sedenii es una planta vigorosa, grande, con una vistosa floración, bastante variable en su color; var. candidulum fue el nombre dado a la variante clara, casi blanca; y var. porphyreum fue el nombre para aquellas otras de tonos púrpura. Se otorgaron muchos mas nombres, pero actualmente todos estos nombres son considerados sinónimos de Phragmipedium Sedenii.

Phragmipedium Sedenii 'Carlos'

Hace siete días fue mi cumpleaños, y entre los regalos se encontraba una planta de Phragmipedium Sedenii, clandestinamente ‘organizada’ por algunos amigos y amigas del foro de orquídeas, que con alegría y a la vista de todos consiguieron guardar el secreto y dar la gran sorpresa del día. Que una planta con un origen tan distante  – siglo y medio se dice pronto – llegue a nuestros días y a nuestros cuidados es poco común. Muchos de los primeros cruces han sido reemplazados por otros posteriores de mas vigor y mas colorido, hasta llegar a los híbridos complejos de nuestros días. Que un cruce primario se rehaga – ¡durante ciento cincuenta años! – y que siga siendo atractivo a nuestros ojos e incluso mejor que los cruces que a su vez se hayan podido realizar con el, demuestra una cualidad especial.  Demuestra que ha sido capaz de competir y defender su lugar frente a la vorágine de híbridos, cada vez mas modernos, producidos de año en año para un mercado de plantas y flores que poco tiene en común con aquel de la era victoriana.

Phrgamipedium Sedenii 'Carlos'

Cuando se realizó el cruce, Phragmipedium schlimii era el único zapato de venus sudamericano conocido de color rosado. Y aunque todas las especies tienen flores vistosas, sus flores de tonos terrosos, verdes y pardos mayoritariamente, apenas atraen el interés del gran público. Aumentar el tamaño de la flor y profundizar el color rosado y rojo cereza de su ancestro fue uno de los atractivos de Phrag. Sedenii y de dos de sus descendientes: Phrag. Calurum (x longifolium) y Phrag. Cardinale (x schlimii). Aun así nuestra planta y todo el género paulatinamente fue cayendo en el olvido, en un sueño de bella durmiente, que duraría casi cien años.

Fue en 1981 cuando llegó el  beso del príncipe: en Perú se descubrió una nueva especie, que no solo fue una sensación en el mundo científico, sino que logró despertar nuevamente el interés de los horticultores por todo el género Phragmipedium. El atractivo color naranja de la recién descubierta Phragmipedium besseae, el tamaño manejable de la planta y su facilidad de cultivo llevaron a una verdadera explosión de nuevos cruces que cumplieron con creces la expectativa puesta en – ¡por fin! – un color nuevo en la paleta de las hibridaciones. Y la nueva especie no vino sola; trajo con ella una variante netamente amarilla y con Phragmipedium dalessandroi una especie/variedad de flores naranjas en varas ramificadas.
El reavivado interés por los Phragmipedium a su vez alentó las esperanzas de encontrar otras especies nuevas y efectivamente,  en los siguientes años se descubriría una especie nueva cada pocos meses.  Y lo mas espectacular estaba por venir: el descubrimiento de Phragmipedium kovachi (2002), andina, peruana,  con una enorme y majestuosa flor de un color nuevo y nunca antes visto en el género …

A Phragmipedium Sedenii le han salido poderosos rivales.
De momento, los híbridos primarios con Phragmipedium kovachi no han conseguido desbancar a nuestra protagonista, que sigue ganando en vigor y facilidad de cultivo, número de flores por vara y por su flor grande, armoniosa y de colores limpios.  Es mas, el nuevo interés en el género también ha repercutido favorablemente en la disponibilidad de Phragmipedium Sedenii en los viveros especializados, siendo sensiblemente mas económica que las especies besseaekovachi y sus respectivos híbridos, que alcanzan precios prohibitivos para la mayoría de aficionados – como en aquellos tiempos de John Seden.

(Veréis que las fotos no se corresponden precisamente con la calidad de las flores que constantemente menciono en el texto… la naturaleza hace lo que quiere y obviamente esta vara está tocada y me está regalando pequeños patitos feos. Iré editando con las próximas floraciones.)

Barkeria Marsh Monarch ‘Pedro Zerolo’

Barkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo'
Barkeria Marsh Monarch es el híbrido entre Barkeria lindleyana y Barkeria spectabilis. Ambas especies proceden de regiones con una pronunciada temporada seca, y pueden ser de hoja semi-caduca.
Este híbrido tiene características de las dos especies, que en su día fueron consideradas solo variedades de una misma especie. Las  raíces son muy gordas y vistosas, crecen sin sustrato, evitando así cualquier acumulación de agua. Las flores tienen unos 7,5 cm de ancho y alto. A los pocos días se siente un ligero perfume dulzón por las mañanas. La floración es temprana, cuando el pseudobulbo aun se  está formando, los pimpollos aparecen al mismo tiempo que las primeras raíces.
Barkeria Marsh Monarch : primeras raíces

Barkeria Marsh Monarch: raíces

Barkeria MArsh Monarch : vara

Bareria Marsh Monarch : pimpollos

Barkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo'

Barkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo'

BArkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo' Lip

Barkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo'

Barkeria Marsh Monarch 'Pedro Zerolo'

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