bulbs, tubers and corms I

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Like a painting from Georgia O’Keefe, a bud of Neomarica northiana is about to open, revealing part of its hidden interior
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The central parts of of either sepals and petals are densely covered with a bit sticky  trichomes
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There is an incredible shift from brown tones to vibrant blue ones, stripes on the inner sides of the petals and dots on the outside

 

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Insects are attracted to the centre of the flower where the dull blue and powdery pollen awaits

to be continued

continuará

wird ergänzt

Orchis canariensis

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O canariensis 7.JPG

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Las orquídeas terrestres europeas están protegidas.
Incluso cuando no crezcan dentro de una zona de protección especial, jamás debemos desenterrarlas y plantarlas en una maceta, creyendo que así las podremos cultivar. El cultivo de las terrestres europeas es extremadamente difícil; la planta tiene una dormancia estival y un letargo invernal que las protege de las heladas; esto sin embargo no significa que toleren un amplio rango de temperaturas, sino que necesitan justo de este ritmo de crecimiento y estos extremos en las temperaturas, parecido al de mucho otros geofitos, para formar sus tubérculos, crecer sanas y llegar a florecer. Para complicar aun más el cultivo, nacen y crecen en simbiosis con un hongo de micorriza, algo que – aunque la planta adulta puede vivir sin este mutualismo – es sumamente difícil de conseguir artificialmente.

Por esta razón es igualmente complicado sembrar las finísimas semillas de las orquídeas terrestres. Por lo general la propagación artificial se hace in-vitro sobre medios de cultivo especiales.
Al ser escasas las orquídeas canarias, protegeremos las varas en flor y no las cortaremos, para así propiciar que formen sus características cápsulas y liberen las semillas que ojalá llevarán a que crezca alguna nueva planta en algún otro lugar propicio.

Aunque no nos las podemos llevar a casa, sí las podemos proteger in situ.  Fotografiándolas y compartiendo las fotos en las redes con amig@s, no sólo damos a conocer que estas pequeñas plantas efectivamente son orquídeas, al mismo tiempo aumentamos el circulo de personas que las sabrán reconocer como tales y  que no las cortarán por descuido o para llevarse un ramo de flores del campo a casa.
Conociendo los lugares en dónde crecen, podemos avisar ante posibles peligros a las autoridades – obras, extracciones, caminos y vías de mountain-bike etc.  Las orquídeas terrestres canarias son muy fieles y puntuales a su cita anual, cada año podemos retomar nuestro peculiar safari fotográfico vegetal para visitar los lugares donde crecen, viendo aparecer las floraciones – en años de inviernos secos se saltarán la floración – y encontrando con algo de suerte, nuevos emplazamientos o pequeñas plántulas que indican que han conseguido aumentar su presencia.

¡Cuidemos nuestras orquídeas canarias conociéndolas!

Sobre nombres

Oncostele Catatante es hijo de la ampliamente cultivada Oncostele Wildcat, más conocída como Colmanara Wildcat, con lo que  ya nos metemos de lleno en el lío de nombres.

Oncostele Wildcat
Oncostele Wildcat contribuyó con el polen para crear el híbrido Oncostele Catatante.

En total han participado en la creación de nuestro híbrido doce especies distintas, todas por supuesto del grupo Oncidinae y genéticamente compatibles:
Oncidium sphacelatum
Oncidium fuscatum
Oncidium cariniferum
Oncidium leucochilum
Rhynchostele uroskinneri
Oncidium alexanderae
Oncidium spectatissimum
Oncidium nobile
Oncidium harryanum
Oncidium luteopurpureum
Oncidium hallii,  y luego el último de la lista, que además son dos especies no identificadas,
Oncidium (?)  noid.

¿Cómo es posible que haya una especie sin identificar entre los ancestros? Pues porque en 1909 se presentó un híbrido en el registro de orquídeas con el nombre de ‘Armstrongiae’, pero nunca se apuntaron los nombres de los dos progenitores, seguramente eran dos especies de Odontoglossum, que probablemente hoy en día serían considerados Oncidium (ya que la mayoría de los Odontoglossum han sido incluidos o en este género o en géneros nuevos).
Sea como fuere, la combinación de estas 12 especies de los géneros Oncidium y Rhynchostele forman el notogénero Oncostele.

O no.

Oncostele oncidium-tribu 9
Oncostele Catatanthe

Porque la lista de las doce especies también la podría escribir así:

Oncidium sphacelatum (1856)
Miltonia warscewiczii (1856)
Odontoglossum cariniferum (1852)
Cyrtochilum  leucochilum (1849)
Lemboglossum uro-skinneri (1859)
Odontoglossum crispum (1845)
Odontoglossum spectatissimum (1852)
Odontoglossum nobile (1849)
Odontoglossum harryanum (1886)
Odontoglossum luteopurpureum (1846)
Odontoglossum hallii (1837),
más las dos desconocidas, Odontoglossum por defecto, lo cual nos daría la combinación de Oncidium x Miltonia x Odontoglossum x
Cyrtochilum x Lemboglossum … , que es: ……!?

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Oncostele Catatante forma varas de casi un metro de alto, ramificadas, con un total de unas 90 flores de casi 5 cm de alto x ancho

Y habría más combinaciones posibles, pero he preferido elegir los sinónimos más conocidos y con mayor vigencia en el tiempo (menos: Lemboglossum); las fechas son las fechas de la primera descripción, que nos puede dar una idea de las dificultades con las que se encontraban los botánicos europeos (casi exclusivamente) del siglo XIX a la hora de determinar la enorme cantidad de nuevas especies que llegaban con cada barco (de vela) que lograba volver ileso de las colonias de ultramar, secas y prensadas en herbarios una parte de ellas o vivas y maltrechas, previstas para ser vendidas a través de los grandes viveristas de la época, sobre todo en el Reino Unido y en Bélgica. Como estas plantas llegaban casi simultáneamente tanto al Reino Unido como a la Europa continental, muchas especies fueron descritas y publicadas paralelamente bajo distintos nombres. La comunidad científica aun no tenía medios de comunicación rápidos en aquellos días, y la edición y posterior distribución de revistas científicas y boletines era costosa y todo menos ágil. También hay que admitir, que había – y hay – un cierto afán de competición de ser los primeros en describir y nombrar una nueva especie, algo que no invita a la prudencia ni a la colaboración entre expertos.

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Protegidas por las brácteas se forman una quincena de ramas que portan hasta unas ocho flores cada una

Volviendo a nuestra Oncostele Catatante, fue registrada por McCully (OrchidWorks) en 2002 como cruce entre Oncidium Sphacetante x Oncostele Wildcat. Por parte materna la relación de ancestros es corta y sinóptica:

Oncidium Sphacetante = Oncidium sphacelatum x Oncidium Debutante (Ritter, 1981)
Oncidium Debutante = Oncidium fuscatum x Oncidium cariniferum (Iwanaga, 1960)

Por la parte de Oncostele Wildcat la cosa cambia y se remonta al año 1898, en el cual Vuylsteke registró Oncidium (Odontoglossum) Ardentissimum (alexandrae x nobile), Oncidium (Odontoglossum) Harventengse (spectatissimum x alexandrae) y Oncidium (Odontoglossum) Rolfeae (henryanum x nobile). Estos tres cruces primarios están presentes en el árbol genealógico de Oncostele Catatante.

arbol oncostele catatante 800arbol catatante aarbol catatante b

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A media altura de la vara se abran las primera flores, alcanzando su tamaño final a los tres días. Mientras, en el ápice de la vara se forman nuevos pimpollos.

Diversos pensamientos sobre la homofóbia

Existe una palabra en cada uno de los idiomas de este blog, que sirve tanto para denominar de forma contundente que algo está mal hecho o en general, cualquier cosa o situación que no gusta.
Esta palabra, profundamente arraigada en el habla coloquial, la usan por igual hombres y mujeres, niños y niñas, jóvenes y adultos.
Sirve también para denominar al hombre homosexual y, por extensión, como popular insulto a cualquier persona de género masculino a la cual se le quiere expresar máximo desprecio y rechazo.

Hace algo más de un año, justo el día uno de enero, esta palabra se coló en un comentario en un foro, para el cual había rescatado un extenso tutorial de bricolaje en acuarística. No se refería directamente a mi, ni a mi tutorial, pero por empezar el primer día del año con los mejores propósitos para el año 2o16, aún impolutos y sin estrenar,  se me ocurrió indicar lo poco adecuada que esta palabra me parecía.
No imaginaba yo el avispero que acababa de despertar. Al final, como no se me concedió ni mi petición de separar el tutorial de la posterior ofensa (que no hizo más que aumentar),  o de directamente eliminar toda la entrada y así poder empezar de cero, me fui del foro.
Los comentarios a la ofensa posiblemente sigan vivos en las profundidades de la red, visibles y frescos como el primer día.
Ignoro el derrotero tanto del foro como del contenido de sus entradas después de mi ida.
Pero aprendí en ese momento, que esa palabra y las palabras que le siguieron, que desde siempre  han hecho daño, ya no se pierden cuando se extingue el sonido, ya no acaba su maldad cuando, escritas, finalmente caen en el olvido;
en tiempos de internet las palabras y las ofensas no envejecen.

homofobia 1

 continuará …

Lycaste – bellas desconocidas

Lycaste aromatica
Lycaste aromatica, probablemente la var. hartleyorum

Lycaste es un pequeño género de unas treinta y dos especies, estrechamente emparentado con Ida, Anguloa y Maxillaria. Se distribuyen desde el sur de México, toda Centroamérica incluyendo las islas pacíficas del golfo de Panamá, por el norte de Sudamérica hasta Bolívia y – posiblemente también –  Brasil. Las especies son epífitas y litófitas, las de gran porte mayoritariamente son litófitas y terrestres. Habitan en un gran número de hábitats, desde el nivel del mar hasta más de 3.000m de altura en bosques y pastizales andinos. Mientras algunas especies presentan una amplia distribución, otras son endémicas de una única región.
Es muy fácil identificar la pertenencia al género Lycaste, pero ya a nivel de especie se complica mucho la determinación del taxón correcto. Unas por su parecido – por ejemplo el grupo de las Lycaste amarillas, decíduas y espinosas – y otras por la amplísima sinonimia de varios cientos de nombres que se fueron publicando desde que se descubriera la primera Lycaste en 1790 en Jamaica. Hoy a esta especie caribeña la conocemos como Ida barringtoniae.

En 1797 el explorador Juan Tafalla y el dibujante José Gabriel Rivera descubrieron una planta en las selvas peruanas que hoy en día se llama Lycaste macrophylla var. alba. Fue descrita en un primer momento como ‘Orchis’ por Ruiz y Pavón en unos manuscritos nunca publicados al coincidir en el tiempo con la guerra de independencia española (1808 – 1814) – los manuscritos originales y los fantásticos dibujos a color de Rivera felizmente se conservan en los archivos del Real Jardín Botánico de Madrid – , y por eso tiene el honor de ser la primera Lycaste publicada como tal la muy conocida Lycaste aromatica; eso si, primero a esta se la llamó Maxillaria aromatica.

Lycaste cochleata
Lycaste cochleata, florífera y secuencial

Lycaste cochleata quizás sea la más florífera del grupo de Lycaste de flor amarilla. De hecho, su floración secuencial durante casi todo el crecimiento del nuevo pseudobulbo es una de las características que la distinguen, así como la pronunciada forma de ‘posaderas’ del borde inferior de los sépalos laterales, la columna curvada y peluda en su base. De crecimiento rápido, es todo un espectáculo cuando coincide la primera floración estando aun sin hojas. Necesita generosos riegos en verano y temperaturas medianas; a finales de otoño es preciso darle un reposo seco.

Lycaste deppei
Lycaste Garfield fue registrada por H.Oakeley en 1999 y es el híbrido de Lycaste deppei con Lycaste dowiana
Lycaste Imschootiana
Lycaste Imschootiana

El género Lycaste hibrida con facilidad. Se conocen varias decenas de híbridos naturales, incluso híbridos entre Lycaste con Ida y Anguloa. El primer híbrido artificial fue registrado en 1878 con el nombre Lycaste Hybrida (deppei x skinneri). Actualmente la vanguardia en la hibridación de Lycaste está en Japón. Partiendo desde las especies centroamericanas  Lycaste skinneri, virginalis, guatemalensis y cruenta entre otras, se han conseguido cultivares de flores muy grandes, con pétalos anchos y colores profundos así como espectaculares flores blancas. Lamentablemente estas plantas apenas llegan al mercado europeo.
Lycaste Imschootiana, híbrido natural entre Lycaste cruenta y Lycaste skinneri y rehecho varias veces artificialmente, recibió su primer premio al mérito por la Royal Horticultural Society en 1893. Fue en su día la base de las grandes blancas.
Lamentablemente he perdido la planta de la foto, y aun ignoro cual fue la causa concreta de haber perdido esta y muchas otras Lycaste y Anguloa, con síntomas de podredumbre interior – invisible hasta hacer el primer corte de un pseudobulbo. La pérdida de esta planta fue doblemente lamentable pues además de ser un cultivar especial, esta planta en concreto había sido un regalo del Dr. Henry F. Oakeley, sin duda alguna actualmente la autoridad máxima en Lycaste, autor del libro ‘Lycaste, Ida and Anguloa – The Essential Guide’.
Esta obra, muy cuidada y extensa, exacta y amena de leer, es la referencia a nivel mundial, obra monográfica sobre los tres géneros, indispensable para tod@s l@s que quieran conocer a fondo las especies que conforman esta tríada tan especial.

Lycaste lasioglossa aff. var. flava
Lycaste lasioglossa aff. var. flava, simple y extravagante a la vez
lycaste-macrophylla-1-n
Lycaste macrophylla, brillante y luminosa
Lycaste schilleriana
Lycaste schilleriana
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Lycaste híbrida sin nombre

”One is a token,
two is a minority,
but once you have three,
it’ll change the group dynamics.”

Halla Tómasdóttir
Ex-directora de la Cámara de Comercio de Islandia,
sobre la necesidad de tener mujeres en gremios de decisión.

Lost – pérdidas tontas

Cattleya maxima Cattleya violacea
Cattleya maxima x C. violacea = C. Walther Wolff; es esencial guardar el ritmo de riegos y períodos secos para no perder todas las raíces en el género Cattleya y ser muy prudente con los abonos orgánicos

No solemos presentar las plantas que se nos mueren. En los foros acaso pedimos ayuda urgente, con foto incluida de hojas mustias, de cualquier Phalaenopsis sin nombre. Pero las plantas de coleccionista, caras y menos frecuentes, difíciles de conseguir si no vives cerca de un productor, las que son exigentes en su cultivo –  esas plantas solo aparecen en portada cuando están en flor, espectaculares, llamativas y sobre todo: vivas.

Hemos de asumir que la primera razón para la pérdida de una planta – tanto las especiales como las ‘del montón’ –  se debe al mal cuidado por nuestra parte. Posibles ‘colapsos mesofílicos’, ‘raíces encharcadas’ o las temidas ‘infecciones fúngicas y víricas’ son tan solo síntomas secundarios. La falta de atención o de conocimientos por parte del aficionado son las razones que paulatinamente han llevado a que se debilite esa planta que finalmente perderemos presa de una infección oportunista y secundaria.

Contra eso no hay fitofármaco que valga.

Laelia anceps
Laelia anceps, muerta en el segundo invierno por no prevenir que se mojaran repetidas veces las raíces al cultivarla al aire libre. Estas Laelias forman raíces una o dos veces al año y lo ideal sería cultivarlas sobre un tronco – cada raíz vale su peso en oro…

Pero si hay otras muchas cosas que podemos hacer.
Empezamos antes de adquirir nuestra orquídea: ¿Qué planta escogemos y dónde la compramos?
Cada planta, cada orquídea tiene ciertas necesidades vitales específicas, según su origen. Para algunas – las que tienen una distribución amplia incluyendo regiones con (micro)climas diversos – estas condiciones buenas para su crecimiento son amplias. Otras en cambio, adaptadas a un entorno específico, requieren de estas condiciones específicas para poder sobrevivir en cultivo.
Las plantas no se adaptan a nuestras condiciones – somos nosotros los que tenemos que adaptar el lugar de cultivo a las necesidades de nuestras plantas.
Elegiremos las plantas a las que nosotros nos podamos adaptar.

Oncidium tigrinum
El espectacular Oncidium tigrinum proviene de zonas altas de Mexico y necesita de noches francamente frías por lo menos durante su período de reposo para formar bien su nuevo pseudobulbo. Al faltar el frío, las yemas no prosperan. Solo consiguió florecer una vez.

Independientemente de donde vivamos siempre es preferible adquirir nuestras plantas en un vivero especializado. Con esto nos aseguraremos en gran medida que las plantas no provengan de extracciones ilegales. Además de que plantas extraídas directamente de la naturaleza son difíciles de cultivar, las especies de orquídeas terrestres y epífitas están protegidas por ley, tanto a nivel nacional como por regulaciones internaciones (CITES). Para híbridos no existen estas restricciones.
Los híbridos suelen ser mucho más vigorosos que las especies – para los que comienzan con la afición ¡son la mejor opción!
Al comprar en mercados, grandes cadenas o incluso en floristerías tenemos que tener en cuenta, que no sabemos cuánto tiempo y bajo qué condiciones – pésimas en luz y ventilación, eso es seguro – han estado las plantas en los mostradores y previamente en los contenedores del transportista. Es frecuente que estas plantas pierdan los pimpollos o incluso que pierdan la floración y alguna hoja cuando lleguen a casa. Envueltas en plásticos, y con nula ventilación, cualquier hongo se siente a gusto. Marcas redondas y negras en las hojas, lunares grises en las flores, son los característicos daños.

Zygopetalum híbrido
No pude resistirme al perfume de este Zygopetalum híbrido sin nombre, a pesar de que la planta estaba muy tocada, la compré. Zygopetalum, siempre propensos a tener manchas en las hojas si la ventilación no es máxima, se resienten rápidamente si no tienen un sustrato aireado. No conseguí erradicar el hongo que llevaba de origen.

Al pedir plantas por catálogo – internet – hay que extremar las cautelas. Como novat@ jamás pediremos plantas a través de plataformas de venta online. La probabilidad de pifiarla son inmensas! Hay grandes productores de orquídeas en muchos países, hay pues en dónde elegir de forma segura y a buenos precios. Cuántos menos intermediarios haya hasta que la planta llegue a nuestra casa, mejor. Más fresca la planta y por lo general, el precio también será el mejor comprando directamente al productor.
No nos dejemos engañar por las fotos en internet: solo elegiremos plantas que podamos cultivar! Por muy bonita que sea la foto de alguna planta tropical – si no podemos ofrecer condiciones tropicales, la perderemos inevitablemente.

Paphiopedilum Clair de Lune 'Edgard van Belle'
Si ya da rabia perder a cualquier planta un poco especial, más rabia da perder una planta cara, con historia y pedigrí como este Paphiopedilum Clair de Lune ‘Edgard van Belle’ por una razón tan tonta como no vigilar el exceso de luz.

Siempre es aconsejable leer cuanto uno pueda leer y empaparse de información antes de comprar. Hoy en día internet proporciona la herramienta casi perfecta para acceder a toda la información necesaria. Lamentablemente internet no solo da acceso a la información, sino en mayor medida a la desinformación: cualquiera puede publicar, sin necesidad de probar la veracidad de lo publicado, cualquiera puede ‘copiar y pegar’ sin citar las fuentes.
Este trabajo de contrastar la información nos toca a nosotros.

¿Como hacer semejante tarea, de la que antes se ocupaban las editoriales?
Pues a) volviendo a los libros o b) buceando aun más en internet comparando cuántas más páginas mejor. Dando preferencia a páginas y entradas en los foros que tengan un mínimo de rigor científico y comparando las mismas (!) páginas de alguna wiki pero en distintos idiomas, poco a poco conseguiremos distinguir la paja del grano.

Luego toca creerse lo leído y hacer caso  … y si casi todos coinciden que los Paphiopedilum prefieren la penumbra, pues …

Los parámetros de cultivo – temperatura, luz, humedad relativa, ventilación, agua –  no se pueden sustituir por abonos o fitofármacos.

Angulocaste Joiceyii
Si un brote a medio crecer deja de crecer pero sigue igual de verde – ¡alarma! En este caso de Angulocaste Joiceyii unas orugas habían ahuecado las bases de todos los pseudobulbos, no quedando ninguna yema viable. Hay que controlar la idoneidad de los sustratos.
Brassophronitis Edna
Imperdonable dejar crecer en la misma maceta una hierba que compacta el sustrato después de haber ‘amamantado’ unos pequeños seedlings de Brassavola nodosa x Sophronitis coccinea durante más de dos años.
Iwanagaara Apple Blossom 'Tigerdee'
Que una planta sea extremadamente vigorosa – herencia de Caularthron – no significa que se la pueda perder de vista: unas semanas de sequía en verano la convirtieron en presa favorita de cochinilla (Diaspidae, Coccoidae), y adiós Iwanagaara Apple Blossom ‘Tigerdee’
Encyclia adenocaula
Encyclia adenocaula, bellísima mexicana, no tolera ni riegos en exceso ni abonos copiosos: reacciona con la podredumbre del brote en crecimiento, y, como muchas Encyclias, le cuesta brotar de yemas antiguas.
Laelia flava
Laelia flava, una de las Laelias rupestres, se cultiva bien a pleno sol. Compactas y suculentas son muy resistentes, pero a la larga, la humedad ambiental no fue la necesaria para crecer con vigor. Inmediatamente las cochinillas invadieron el rizoma oculto en el sustrato.  La planta formó varios brotes ‘de pánico’ que no fueron capaces de enraizar: las cochinillas inyectan una toxina que provoca malformaciones y impide el crecimiento radicular.

 

Λ

”  – Where do vanished orchids go? –
In nonbeing, which is to say,
everything. “

minerva mcgonagall

Everytime – Happyness is 10 Minutes Away

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1 huevo     Ei   egg
50g harina   Mehl   flour
70ml agua   Wasser   water
sal   Salz   salt

Mezclar bien los ingredientes en un bol. Debe resultar una masa
líquida, pero espesa. Dejamos reposar a que ligue la harina mientras cortamos en finas rodajas


1 manzana   Apfel   apple

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Ponemos a calentar una sartén. Cuando esté bien caliente untamos con unos

10ml aceite   Öl   oil

Retiramos la sartén del fuego, vertemos la masa del bol en la sartén y sin pausa colocamos los gajos finos de manzana empezando por el exterior de la masa, formando un círculo de manzanas que se solapan ligeramente; luego rellenamos el centro con dos o tres rodajas de manzana y volvemos a poner la sartén en el fuego. Fuego lento a mediano. 

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Cuando veamos que la masa está sólida y ha cambiado un poco de color, movemos la sartén suavemente para despegar la masa.
Queremos que quede dorada, sin pasarse. Con la ayuda de un plato le damos la vuelta a la tortita de manzana y ahora toca dorar y caramelizar las manzanas. Subimos un poco el fuego y mantenemos la sartén en movimiento, que no se peguen las manzanas. A fuego
lento acabamos de caramelizar hasta el punto que nos guste.
Emplatamos y en caliente rociamos por encima

canela   Zimt   cinnamom
10mg azúcar   Zucker   sugar

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Et voilà!   Ante nosotros el oloroso y mágico remedio para cualquier achaque, morriña o sufrimiento light. También sirve de alimento (385 kcal) y como máquina del tiempo (infancia, ida y vuelta).

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Come, Tigre, ¡come!
Friss Tigerchen, friss!
Feed the tiger, feed him!

Esponjas recicladas

esponjas recicladas 1

Hojeando en  la red páginas sobre bromeliáceas me encontré con este sistema tan simple como inteligente para sembrar bromeliáceas epífitas, especialmente del género Tillandsia. Lo intenté una vez y con éxito al primer intento. Bueno, éxito relativo, pues la germinación hasta la primera fase de las incipientes primeras hojas fue rápido, pero un olvido de dos días y la pérdida de todas las plantas fue más fulminante aun.

La idea desde luego me siguió rondando. Meses más tarde maduraba una cápsula de Eulophia guineensis, una orquídea terrestre africana, que no tenía intención de sembrar de forma asimbiótica. Al ver las semillas, pequeñas, pero enormes en comparación con las minúsculas semillas de todas las orquídeas epífitas, pensé que sería una buena idea intentar con una orquídea  El Experimento de las Esponjas Recicladas.

esponjas 2 - semillas y cápsula de Eulophia

El procedimiento es de lo mas simple. Se esparcen las semillas sobre la superficie de la esponja (en el caso de las semillas de Tillandsia, que están provistas de pelos que les permiten viajar con el viento, se suele usar la cara verde de la esponja,  más áspera, a la que se adhieren estos pelos de forma irreversible, dando estabilidad) y esta se moja. Como las semillas incluso de Eulophia son pequeñas en comparación con las de Tillandsia, y el embrión de una orquídea no tiene tejido (endospermo) que lo alimente hasta formar raíz y hoja, he alterado un poco las condiciones del experimento.

esponjas 3 - semillas de Eulophia detalle
Las semillas de las orquídeas solo están provistas de la testa, una malla de células que envuelve un embrión central.

Las semillas de las orquídeas son todo un mundo, no solo en formas y particularidades. Su pequeño tamaño y la enorme cantidad que una cápsula puede contener (hasta varios millones de semillas según la especie) han atraído el interés de muchos científicos. Para los que quieran adentrarse en una lectura adicional nada fácil está el exhaustivo trabajo recopilatorio de Joseph Arditti y Abdul Karim Abdul Ghani, Numerical and Physical Properties of Orchid Seeds and their Biological Implications.
Grande fue mi sorpresa al descubrir, que resulta falso que las orquídeas terrestres son las que tienen las mayores semillas en comparación con las epífitas. Según este estudio, la ‘flotabilidad’ (tanto en el aire como en el agua) es la característica decisiva para este tipo de semilla, y esta depende en gran medida de la cantidad de aire de que contiene la estructura que forma la testa. De hecho, las semillas de Eulophia, tienen muy buena flotabilidad a pesar de ser grandes y pesadas.

esponjas 4 - siembra en esponja
Al esparcir las semillas en las tres esponjas, queda evidente la enorme cantidad de semillas que contiene la cápsula. En la esponja a la iquierda aun se ven los restos de las semillas de Tillandsia hondurensis, mucho mayores.

El primer paso es idéntico a la siembra de Tillandsia, esparcir las semillas sobre las esponjas. Elijo ambas superficies por si hay alguna diferencia al germinar, si es que hay germinación. Luego preparo la ‘pócima de crecimiento’, que ante todo deberá contener azúcares. No medí las cantidades. Agua, azúcar, unas pocas gotas de abono líquido de orquídeas (9-8-8, más minerales diversos), una tableta de vitamina b1. Tomé lo que tenía a mano, sin pensármelo mucho.
Desventajas: este experimento no se puede reproducir. Ventajas: disfruto jugando.
Lleno el recipiente unos pocos cm, hasta que empiezan a flotar las esponjas. Dejo que empapen y vuelvo a rellenar. Las esponjas están en agua hasta la mitad. Tapo.

esponjas 5 - hecha la siembra
Hecha la siembra espero que las esponjas empapadas logren mojar las semillas.

Al día siguiente la tapa está húmeda por dentro, pero las semillas siguen secas. No queda otra que pulverizar finamente. Por supuesto, la mini-growbox solo pasó la primera noche en la mesa del balcón. Con unos pocos minutos al sol, se recalentaría tanto (el volúmen es muy pequeño) que sería el prematuro final del experimento. Está con buena luz, pero sin sol directo, dentro, a unos 21ºC bastante constantes.

ensponjas 6 - semillas cuajando con agua
A los dos días, las semillas mojadas se ven así.

Una vez empapadas, las semillas dejan ver con claridad que cada una lleva una esfera, un poco ovalada, que es el embrión. Al segundo día esto es muy evidente, tanto en las semillas sobre las esponjas como en aquellas que flotan en el líquido o están pegadas al recipiente. También es evidente algo que no había previsto, pero muy de esperar: ¿un líquido azucarado al aire libre qué hace? Pues fermentar. Pronto tendré que reemplazar el mejunje alcohólico. Cada día reemplazo el líquido con agua limpia, a la tercera o cuarta vez vuelvo a poner ‘nutrientes-mix’. La bandeja también pasa destapada al aire libre, siempre en días nublados y a la sombra, por si acaso, durante cortos períodos de tiempo: quiero evitar que se formen hongos que puedan ahogar a las semillas.

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Pinguicula sp., el pequeño ayudante del jardinero

Han pasado diecisiete días y aun no hay ningún embrión reverdecido. Pero hay mucha vida, entre otras criaturas están las larvas de la mosca del sustrato (Sciaridae), que comen en el fondo del pequeño estanque de agua. Con cada cambio de agua a su vez pasan a ser comida para los peces del acuario. Las que consigan escapar y salir al exterior como mosca adulta ya tienen a una pequeña Pinguicula, hambrienta y pegajosa, esperándoles. Todo un biotopo con su cadena de depredadores y, vigilante, su deux ex machina particular, el mismísimo jardinero.

Fuchsia Annabel

Fuchsia Annabel 1

Fuchsia Annabel (Ingram Maid x Nancy Lou) es un cultivar producido en Gran Bretaña en 1977 por Mathew Ryle.

De crecimiento arbustivo, con las hojas grandes, verde claras, anchas, dentadas de forma irregular. Fina nervatura rojiza en la base, luego clara. Tallos y pecíolos claros en la sombra, rojizos al sol. Raramente produce mas de dos hojas por nudo. Crecimiento lento y regular. Ramificación espontánea buena. Reacciona muy bien a pinzamientos. Fácil de reproducir por esquejes terminales y laterales.

De libre y larga floración, flor bastante grande, doble. Pedúnculo largo, tubo largo. Flor esencialmente blanca, con algunos toques rosados en el tubo que marcan las comisuras de los sépalos. Los pimpollos pueden mostrar mucho mas color – rosas y verdes – que la flor abierta. Alguna sombra rosada en la corola. La flores envejecen blancas. Pistilo y estambres largos y elegantes. Rosados y polen de color rosado oscuro.

annabel 3

Fuchsia Annabel 3

Fuchsia Annabel 4

Para poder diferenciar las Fuchsias (blancas) entre si, puede ayudar comparar las medidas de la flor:
altura:  85mm
ancho: 108mm
ovario: 10 x 7mm
tubo de la corola: 24 x 8mm, cintura: 7mm
sépalos: 55 x 27mm
corola: 33 x 40mm (puede variar con la temperatura)
pistilo: (blanco) 65mm, visible: 30mm
estambres: (rosa, aparecen el 2º día) crecen a medida que madura el polen;

El tamaño de las hojas grandes (relación largo x ancho) es de media 67 x 39mm.

Fuchsia Annabel 5

Fuchsia Annabel 6

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La corola de cada flor de Annabel contiene pétalos con una gran diversidad de formas. Además de los ocho pétalos grandes y completamente desarrollados necesarios para ser denominada una flor doble, hay pétalos de formas irregulares que aportan volumen a la ‘falda’ de la flor de fuchsia.

sobre parámetros, factores y sinergía – I: luz y humedad relativa

mas alla - cubitos de hielo 1
Al tiempo que los foros de orquídeas se llenan de idioteces como regar con cubitos de hielo, mimar a plantas sin raíces con azúcar y vitaminas o mitigar el dolor de pseudobulbo con una aspirina – van quedando sepultadas bajo tanto mensaje  spam las páginas que contienen los conocimientos básicos sobre el cultivo de orquídeas (y, en el fondo, de cualquier otra planta cultivada en interiores).

L@s que además de agradecer el consejo práctico que buscamos en los foros, confiamos en recetas simples y eficaces al cultivar, a veces preferimos saber el porqué y el cómo funciona cada cosa. Porque necesitamos comprender cómo adaptar tanta información al entorno concreto en el que vivimos nosotros y nuestras plantas.
parámetros 2 - vitaminas
Al fin y al cabo las plantas cultivadas tienen que sobrevivir bajo condiciones altamente artificiales y para ello dependen íntegramente de nuestra capacidad de traducir la teoría del cultivo a las necesidades innatas de nuestras orquídeas.

∗∗

1. “La luz es la necesidad primordial para toda planta verde.”

luz - mas alla 2
Sin luz no hay fotosíntesis.

Por mucho que reguemos, por mucho abono que demos – la planta al respirar gasta energía y si no la puede recuperar, morirá. No es posible sustituir la energía que aporta la luz por otra energía, por ejemplo subiendo la temperatura. Al contrario: al aumentar la temperatura la planta respirará mas y morirá antes.
parámetros 4 - luz
Que nosotros veamos luz y estemos a gusto no significa que la planta tenga luz. En un día de máxima luminosidad (cielos despejados con pocas nubes, al mediodía) la luz que llega a la mesa del living no sirve para que crezca una orquídea. Pero ojo: las ventanas pueden ser trampas de calor cuando el sol da de lleno por las tardes (orientación sur y oeste, hemisferio norte) o por las mañanas (orientación sur y este, hemisferio norte).

parámetros 4 - distrib-luz
Luminosidad en % de la luz que entra en una vivienda. Verde claro 85% de luninosidad y verde oscuro 65% de luminosidad del total de la luz que hay en el exterior (=100%)

El orquideófilo  Franscisco Deusvando lo ha plasmado muy bien en uno de sus videos “si no puedes darle luz a tu orquídea, para la mesa de tu salón mejor te compras una Phalaenopsis artificial.”
Por otro lado, l@s que tengan la suerte de poder cultivar en el exterior al menos durante parte del año, tendrán que procurar sombra para proteger sus plantas frente al sol directo, previniendo quemaduras y colapsos por calor, ya que la luz solar siempre viene con una parte de calor.

parámetros 5 - sombra
Arbustos y pequeños árboles puden ser buenas opciones para dar sombra (Schefflera actinophylla)

El grado de sombra – o la cantidad de luz –  que nos exigen las plantas vendrá dado por la especie de orquídea y por la latitud en la que cultivemos. Una planta como Rhyncholaelia digbyana no florecerá si no recibe sol directo durante una parte del día; un Telipogon en cambio no sobreviviría un solo día bajo las mismas condiciones.

parámetros 6 - sombra
Cualquier tipo de malla puede servir para reducir la luminosidad a valores óptimos para nuestras plantas

Es probable, que en un alféizar de un país nórdico, nunca consigamos satisfacer las necesidades de una Rhyncholaelia. Por lo tanto elegiremos aquellas especies cuyas necesidades podamos cumplir.

Recuerda:
Para un buen crecimiento de nuestra orquídea tenemos que darle la cantidad de luz que necesita durante unas 10 horas al día.

∗∗

2. “La humedad relativa es necesaria para mantener en movimiento la circulación del agua en las plantas.”

mas alla 3 - humedad relativa
El motor que consigue levantar el agua desde el suelo hasta la copa de un pino es … la humedad relativa del aire.
(Espero que me perdonen los físicos, los químicos y los biólogos esta necesaria simplificación: la humedad relativa es, junto a la temperatura, el único parámetro que la mayoría de los orquidófilos conoce y tal vez incluso mide. ¿O sabrían entenderme si empiezo a hablar de los potenciales hídricos Ψ ? Pues eso: ¡disculpas!)

A todos nos es familiar que el agua fluye de donde hay más a donde hay menos. Esta muletilla nos ayudará a entender algunos de los complejos mecanismos que mantienen vivos a nuestra plantas, no la olviden.
Nuestras orquídeas transpiran. Por las hojas (a través de sus minúsculas ‘ventanas’ – los estomas  – en la parte inferior de cada hoja, transpiración estomacal) y también por las demás partes de la planta aunque en mucho menor grado (transpiración cuticular). El agua pasa de una célula llena de agua, turgente, al aire. Esto crea una fuerza de succión, pues el agua quiere seguir fluyendo – ¡evaporando! – desde dónde hay mucha (célula) a donde hay menos (aire). Y esta fuerza succiona el hilo de agua que va desde la raíz hasta el estoma de la hoja. Aunque esté a 45m del suelo en el caso del pino … o por los 120m en los árboles más altos! (Imaginen las fuerzas que hay detrás de este motor, capaz de hacer fluir enormes cantidades de agua en contra de la fuerza de la gravedad hasta alcanzar estas alturas!)

parámetros 9 - humedad relativa
Una garrafa de agua reciclada se convierte rápidamente en una pequeña grow-box que nos permite un máximo de humedad relativa

La velocidad a la que marcha este motor depende de la luz, de la fotosíntesis, de la temperatura del aire y de la temperatura de la hoja, de la cantidad de estomas abiertos, de la cantidad de estomas en general, del viento, de … muchos otros factores … y de la humedad relativa del aire que baña nuestras plantas. A menor humedad relativa, más rápido pierde agua la planta … y el agua fluye más rápido a donde menos hay  y como ninguna planta se arriesga a morir de sed, cierra los estomas y reduce la evaporación a mínimos.

En el aire frío se disuelve mucha menos agua que en el aire templado. Unos pocos mililitros más o menos rápidamente se convierten o en rocío mojante y frío por la mañana (peligro de enfermedades fúngicas) o en aire seco al mediodía (pérdida de varas y pimpollos). Conocen muy de cerca esta dificultad de mantener la humedad relativa alta los que cultivan en zonas de inviernos severos.

oarámetros 10 - humedad ambiental
Raíces, yemas, pimpollos y flores son las que más se benefician de una alta humedad ambiental

Los higrómetros, esos chismes que miden la humedad relativa del aire suelen indicar que la sensación de bienestar humana está entre el 40 y  el 60% de humedad relativa. Para una orquídea ¡esto es la sequía! Sin una humedad relativa moderadamente alta, nuestras orquídeas ‘funcionan’ en modo alerta roja evitando respirar.

Pero mientras que la luz no puede sustituirse por ningún otro parámetro que no sea otra fuente de luz, ¡está en nuestras manos modelar de muchas formas la fuerza del motor que mantiene en constante movimiento el circuito del agua (y a la vez el circuito de los nutrientes)!

Recuerda:
Para un buen crecimiento de nuestra orquídea tenemos que darle unos valores altos de humedad relativa durante la mayor parte del día.

a

Ψ

Dendrobium miyakei aka goldschmidtianum

Dendrobium miyakei 1
D. miyakei recién plantado en su cesto

Recibí esta planta inesperadamente a finales de octubre 2014, un regalo, pequeño, frágil y precioso. Tres pseudobulbos, característicamente finos de Dendrobium, dos de ellos con hojas y aun creciendo. Cruzo los dedos para que consiga sacarla adelante; la mayoría de mis Dendrobium no consiguen formar y mantener raíces en cantidad suficiente como para crecer y prosperar. Con apenas 15cm de altura esta planta tenía todas las papeletas para ir por igual sendero.

Dendrobium miyakei 2
Medio año mas tarde, D. miyakei en su cesto con un brote nuevo

El cesto, pequeño, cuadrado y horizontal, está colgando de un arbusto en el jardín, donde no llega la lluvia, máxima ventilación y algo de sol por la mañanas garantizan que nunca esté encharcado. Riegos casi diarios y pulverizaciones diarias también. Al los cuatro meses empieza a brotar un nuevo bulbo, hay raíces nuevas y parece que le gusta su emplazamiento: las hojas que se están formando en su nuevo entorno son mas anchas, mas grandes y en su base, se tiñen de púrpura.

Dendrobium miyakei 3
Nuevas raíces, atentamente vigiladas

Es un alivio ver nuevas raíces creciendo desde la base del pseudobulbo. También, de vez en cuando, ver alguna raíz lateral. La mosca de la fruta me prometió que no iba a poner sus huevos en el sustrato y que solo estaba descansando al sol, lejos del ajetreo del compost (justo debajo del arbusto donde va colgado el Dendrobium).

Dendrobium miyakei 4
En agosto, todo es crecimiento

El bulbo ha llegado a buen tamaño – es el mayor – y ya hay dos brotes nuevos: el mayor ya casi rebasando al anterior, con las hojas grandes y anchas, y un segundo brote preparado para tomar el relevo. Todo es crecimiento, y el cesto pasa al balcón, con algo más de sombra y de protección. El tamaño de los dos últimos bulbos es tal – por encima de los 30cm – que creo que la planta tendrá fuerzas como para florecer en invierno.

Pero pasa lo que suele pasarme. Por alguna razón, la planta pierde gran parte de sus raíces activas y todo crecimiento queda truncado.
Amarillean algunas hojas inferiores, los tallos de los dos bulbos en crecimiento, que deberían estar turgentes, se arrugan – ¡alarma!
La planta pasa a interior. Aquí la transpiración es menor, la vigilo más de cerca y puedo limpiarla siempre que vea un pulgón algodonoso (en cuanto una planta se debilita, atrae esta plaga cual imán). Riegos con agua muy pura, espaciados. Pulverizaciones diarias. Pasan varios meses antes que la planta muestre signos de recuperación activa. Y ya estamos a finales de otoño, no creo ya que pueda florecer.

¿Y la razón de tanto desatino?
Pues con mucha probabilidad mi decisión de abonar sin medida – ¡ojo! grave error – al creer que tanto verde, tanta hoja, esos pseudobulbos enormes, necesitaban de una ayudita extra.

Dendrobium miyakei 5
La sorpresa a principios de diciembre

La alegría es grande cuando en la punta del bulbo sin hojas veo que ¡van botando unos pequeños pimpollos! Ya muestran un poco de color, pero aun son minúsculos. Ahora la vigilancia es férrea.

Dendrobium miyakei 6
Tres días mas tarde …

Las brácteas aun son grandes en relación a los pimpollos, que están pálidos … con mucho cuidado les doy algo mas de sol, sacando la planta al balcón mientras no haga mucho viento. A toda la planta le gusta recibir un poco de sol directo, pero hay que tener cuidado de no pasarse.

Dendrobium miyakei 7
A 20 de diciembre los pimpollos están perfectamente formados, mostrando su largo espolón

Una pequeña manga de algodón alrededor del bulbo previene que durante la noche trepe alguna babosa o algún caracol a desayunar rica flor de orquídea. No sabía yo que el espolón de esta especie fuera tan grande, aunque claro, es uno de los distintivos de la sección Pedilonum, sección a la que pertenece D. miyakei dentro del enorme género de los Dendrobium, caracterizada por el pié o mentón que forman los pétalos inferiores con el labelo.
Cuando les toque la revisión a los Dendros – cuando alguien se atreva, mas bien – , habrá nuevos géneros, y algún que otro nombre nuevo. Ya han empezado con Dockrillia y otros grupos menores y bien definidos …
Y cuando toque también sabremos si miyakei es tan solo el sinónimo de goldschmidtianum, nombre otorgado con anterioridad y por lo tanto con preferencia frente a otra (¿o la misma?) especie de Dendrobium.

Dendrobium miyakei 8
Por fin en flor
Dendrobium miyakei
Dendrobium miyakei, cada racimo es una bola de color

La floración es corta. Cada flor individual dura unos 8 días abierta antes de marchitarse, todo el racimo está unas dos semanas en flor.

Dendrobium miyakei 10
Dendrobium miyakei ‘Dorothy Thompson’

Dedicada a la periodista estadounidense Dorothy Thompson, la cual avisó del inminente comienzo de la segunda guerra mundial y que trabajaría luego como periodista de guerra de tantas otras guerras en el mundo. Hasta que fue ninguneada por su propios compañer@s  al alertar sobre la posición belicista del estado de Israel  y del sionismo como receta de guerra perpetua para el cercano oriente.
Murió en 1961 a los 67 años de edad en Lisboa, un 30 de enero.

“Peace is not the absence of conflict, but the presence of creative alternatives for responding to conflict.”

Dorothy Thompson

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Crecer entre palos

“Tengo a sanantonio
puesto de cabeza
no me busca novio
pues … ¡ya no me interesa!
palo, palo palo …”

(Lita Nelson/Edmundo Arias y su Orquesta, Feria de Cali, 1958)

a

Un nuevo cesto para Cattleya Peckhaviensis.
Por lo menos esa es la idea, aun de madrugada. A medias entre descansado y desnudo, afuera el mundo aun sigue abrigado con un manto de penumbra, pero la idea ya alborota en la cabeza y está lista para salir al mundo.
cestos tremperos 1
Antes de nada apresurar el café, afinar la coordinación: primero el agua, como máximo hasta la válvula, luego el filtro, llenarlo con café recién molido – ¡hum, qué bien huele! – , enroscar, encender la llama, poner la cafetera a hervir y conectar el laptop. El orden de los factores sí altera el resultado, pruébenlo.
Y sí que está fría la silla a esta hora.
cestos tremperos 2
Hacer un cesto nuevo comienza por reunir todos los bártulos, los imprescindibles como las ramas secas de saúco, duras, casi demasiado duras como para cortarlas a tamaño con una tijera de podar al uso, y los decorativos, superfluos al final, una vez hecha la cesta, pero necesarios en el proceso de preparar las fotos, montar una escena, deshacerla, volver a pixelar, reagrupar, disparar otra vez, editar, comprobar en la pantalla una primera vista rápida, reagrupar de nuevo, cambiar el enfoque, pixelar, archivar por si acaso sirva.
cestos tremperos
El cesto será un sexángulo, de forma que necesitaré 18 o 21 trozos de ramas de saúco, tal vez incluso veinticuatro, ya veremos. Porque el tamaño, no sólo en extensión para darle a la planta espacio para uno o dos brotes consecutivos en cada dirección, sino también en profundidad sí que importa. Una única fila de palos más aumenta el volumen considerablemente, y a más volumen más retención de agua y mayor cuidado hay que tener a la hora de regar. Es muy fácil comprobar el tamaño final del cesto, jugando a hacer casitas con los palos aun sin perforar. Si resulta ser demasiado grande, o demasiado alto, con cortar un cm en cada trozo o con eliminar una fila de tres, damos con el resultado deseado.
cestos tremperos 4 o 5
Ya hace tiempo que la segunda taza de café lleva enfriándose. El asiento en cambio ha tomado una temperatura más que agradable y mientras le doy forma al cesto, perforo los trozos de saúco en cada extremo y preparo la primera fila de palos ensartados en alambre,  doy vuelta a otra idea que llevo rumiando desde despertar a oscuras. Las entradas sobre orquídeas en el blog son todas en español, y así seguirán, pero un título que no sea repetitivo para esta entrada, que ya va a ser la tercera sobre cestos,  tan solo se me ocurre en inglés.
cestos tremperos 5
Ignoro si ‘morning-wood-basket’ lo entendería alguien que entrara casualmente; sí lo entenderían aquellos que entraran a través de algún buscador de palabras y no sería por casualidad. Como tampoco es cuestión de complicar cosas simples, intento varias traducciones literales, otras explícitas, voy descartando las médicas y al final lo intento desde el alemán. Aunque una rama de saúco no se parece en nada a una ‘Latte’, que simplemente significa ‘listón’ y punto. No, no sirve.
cestos tremperos 6
En este cesto he innovado el fondo del cesto. Es un trozo de malla de plástico de una bolsa de cebollas el que forma la base y está cogida por los mismos alambres que sujetan los palos. Espero que aguante el peso del sustrato. Encima va, recortado al tamaño y  a la forma hexagonal del cesto, el tejido natural de una palmera (Livistona chinensis).
cesto trempero 7
Ahora toca trasplantar. Para reblandecer algunas raíces que se han pegado a los palos del cesto roto – ya tiene sus años -, remojo todo el cesto y las raíces sumergiéndolos en agua tibia.
Como en cualquier lengua masculinista hay infinitas variantes para cualquier tipo y condición de verga (= palo delgado) y no hay prisas para seguir con el trasplante, confío mi suerte una vez más al traductor que está a unos pocos clics de tecla, para dar con alguna traducción lúdica de ‘morning wood’ a la jerga masculina en castellano. Nada.
cesto trempero 8
En cambio, la traducción al castellano de la alemana ‘Morgenlatte‘ me la presentan como ‘café con leche por la mañana’ … no, hombre no, de tanta risa tonta que me entró acabo de regar el teclado del laptop con el poco de café frío que quedaba en la taza, asqueroso – a mi me gusta negro, fuerte, dulce – y pringoso al limpiar.
Y espero no haber despertado a los vecinos con tanto júbilo, ya ha salido el sol.
cesto trempero
Me parece muy extraño que no encuentre ninguna palabra adaptable, que además sirva para el cesto. Hasta que doy con un préstamo del catalán. Força i entusiasme.
Igual debería, antes de usarlo, contrastar la palabra con un ‘native-speaker’ catalán, pero como ya dije, tampoco hay que complicar las cosas simples.

Y esto de hacer cestos es bastante simple, la verdad.

cesto trempero 10

“… palo bonito, palo es!”

a Φ

Miltonia moreliana

Miltonia moreliana

Miltonia moreliana

Miltonia moreliana 3

Miltonia moreliana 4

Miltonia moreliana 5

Miltonia moreliana 5

Miltonia moreliana forma sus varas a partir de abril/mayo. La única flor por vara tarda mucho en desarrollarse y unas brácteas, grandes, amarillentas, a veces un poco pegajosas, cubren todo el tallo y cubren también al pimpollo, protegiendo todo. Cuando este asoma finalmente es de color claro, verde-amarillento. Toma color de un día para otro, volviéndose oscuro, casi negro. Ahora el desarrollo será rápido y entre junio y agosto las plantas están en flor.
Las flores son grandes, miden unos 10,5 x 8,5 cm, y en cultivares buenos los pétalos quedan extendidos sin doblarse hacía atrás. La flor tiene un olor agradable y cálido y dura unos 30 días antes de marchitar. Como estas plantas crecen vigorosamente y cada pseudobulbo prácticamente produce dos brotes nuevos cada temporada, hay muchos bulbos terminales que echan varas y las plantas acaban siendo muy vistosas en flor.
A mas sombra, toda la planta es mas verde, a mas sol, se vuelve amarillenta, un proceso reversible. Sin embargo es importante para una buena floración que la planta reciba bastante luz.
Miltonia moreliana antes era conocida como variedad de Miltonia spectabilis. De ambas (y entres ambas) hay híbridos. El tamaño de la flor y el color son los fuertes de moreliana, el crecimiento rampante y la tendencia a condensar todas las flores en el ápice de la vara son los inconvenientes.
En la página web de ‘Los Baker’ – Margaret y Charles Baker – ‘Those other Miltonia’ encontraréis toda la información recopilada y condensada acerca de este género de plantas casi exclusivamente brasileiras, que deberían estar mucho mas difundidas entre los orquideófilos, tanto por su facilidad a la hora de florecer y su cultivo en general, como por la llamativa floración.
Miltonia moreliana 8

Miltonia moreliana 7

Miltonia moreliana 7

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a

a

 

a Μ

rojo púrpura

rojo púrpura
Pelargonium zonale hybrid

¿A que su ordenador no es capaz de mostrar nítidamente las letras sobre el púrpura?

Wetten, Ihr Bildschirm hat Schwierigkeiten die Schrift vor dem purpurnen Hintergrund darzustellen?

I bet your screen has trouble to show the the text over purple red background?

rojo púrpura
Pelargonium zonale hybrid

 

Rhynchovola David Sander

La responsable de la letra ‘B’ en el siglas con las que solemos abreviar los nombres de los notogéneros de Cattleya híbridas, con sus enormes  flores  y  los  labelos fimbriados, es en todos los casos Brassavola digbyana.

Rhyncholaelia digbyana in Rhynchovola David Sander
Rhyncholaelia digbyana

El primero de estos híbridos ‘Brassocattleya’ (= Bc.) floreció en 1889 en los invernaderos de la empresa Veitch, resultado de cruzar Brassavola digbyana con Cattleya mossiae. Y entre las primeras ‘Brassolaeliocattleya’ (= Blc.) – si no la primera – está este interesante cruce entre Cattleya Schroederae y Brassolaelia Gratrixiae (= Brassavola digbyana x Laelia cinnabarina), presentado en 1907 por J.G. Fowler y nombrado en su honor Blc. Fowleri.

Rhyncholaelia digbyana
Rhyncholaelia digbyana

Muchos años después, Brassavola digbyana, fue separada del género Brassavola (junto a Brassavola glauca) y pasaron a llamarse Rhyncholaelia (ambas forman una cápsula con un largo saliente, o nariz, de allí el nombre). Brassolaeliocattleya debería luego cambiarse por Rhyncholaeliocattleya (cuando digbyana es el ancestro), igualmente, aquellas Cattleya que entre tanto han pasado al género Guarianthe, también cambian el nombre en sus híbridos … y todas las Laelias que han sido unificadas con el género Cattleya, pierden la ‘L’ que delata su  presencia entre los ancestros del multihíbrido moderno … y podríamos seguir y no llegaríamos a nada mas que a un final tan provisional como insatisfactorio, ya que la taxonomía de las especies está en continuo movimiento.
Para el aficionado, que busca desesperado el nombre de su híbrido en las redes del internet, solo cabe indicar que pruebe con todas las posibles combinaciones, por ejemplo en el registro de la Royal Horticultural Society (RHS).

Bc. Maronae en Rhyncholaelia digbyana
Foto publicada en 1927 en Schlechter, R.: Die Orchideen, Tabla XV, pag. 785. Este híbrido de Rhyncholaelia digbyana fue registrado en 1901.

No es Rhyncholaelia digbyana la única especie vistosa dentro del pequeño grupo de las Brassavolas. Otra candidata a reina es la extravagante Brassavola cucullata.
Descrita en 1703 (!) por Charles Plumier como ‘Helleborine floribus albis, cucullatus’, transferida luego al sistema binomial por el mismo Linnéo en 1763 como Epidendrum cucullatum (todas las orquídeas epífitas que se iban encontrando y llevando a Europa, al principio eran consideradas de un mismo género, Epidendrum). A medida que aumentaba el número y la obvia diversidad de las plantas traídas de ultramar,  fue necesario crear nuevos géneros, que hicieran justicia al parentesco real entre todas estas plantas, nuevas a la ciencia europea.
En 1813, Robert Brown,  botánico escocés, creó con Brasssavola cucullata como especie tipo, el género Brassavola.

Rhyncholaelia David Sander
Rhynchovola David Sander

En Rhyncholaelia cucullata todo pende.
En Rhyncholaelia digbyana todo es robusto, rígido.

Brassavola David Sander 5
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander 6
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander 7
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander

En Rhynchovola, el porte erecto de los pseudobulbos – finos, como un lápiz – y sus largas hojas se aprovechan de la rigidez que otorga digbyana. Hasta que llega la flor, que por su tamaño (17cm en cada dirección) y su pedúnculo-ovario de otros tantos 18cm (!) hace de contrapeso y tira del bulbo, como en cucullata.
El labelo de Brassavola cucullata, siempre tiene una punta igual de larga al de los pétalos, muy larga, fina, blanca. En David Sander aun se ve la punta alargada del labelo, pero el ancho, el tamaño y el borde fimbriado  es de digbyana.

Porque la ‘R’ en los nombres de nuestras Cattleya híbridas, con sus enormes  flores  y  los  labelos fimbriados, viene de Rhyncholaelia  digbyana.

Rhynchovola David Sander
Rhynchovola David Sander, rebrotando

Rhynchovola David Sander
Aparecen las primeras raíces del nuevo brote y así se cierra un ciclo de crecimiento

ρ

 

 

plantas y amistades – gorgeous weeds and how to grow them – wunderbare Unkräuter und wo sie zu finden sind